Читать книгу Análisis del discurso político - Giohanny Olave - Страница 4
ОглавлениеDedicatoria
Cuando comienza la discusión, por regla general, cada una de las partes está convencida de tener la razón de su lado; en su transcurso ambas llegarán a dudarlo; el final debe ser, evidentemente cuando se estipule, cuando se demuestre la verdad. En lo que a esta respecta, ahí ya no se mezcla la dialéctica, pues su función es idéntica a la del maestro de esgrima, que no repara en quién tenga efectivamente la razón en la riña que condujo al duelo. Atacar y parar es lo único que cuenta.
(Dialéctica erística. Schopenhauer
(2011[1864], p. 55)