Читать книгу Más allá de la emoción - Marta Povo Audenis - Страница 6
ОглавлениеIntroducción
El mayor aprendizaje es el propio descubrimiento; y lo que descubrí por mi misma es lo único que siempre valió la pena compartir y contagiar. Todo lo que aprendí en mi larga e intensa vida relacional se podría expresar en pocas palabras: solo cuando estas bien contigo mismo, puedes estar bien con los demás. Ninguna relación te dará la paz que tú antes no construyas en tu interior.
Estar en paz con uno mismo es algo directamente relacionado a una atenta exploración interior, en especial a las emociones que nos movilizan. Cada reacción emocional que he tenido, casi siempre relacionada a la convivencia o contacto con otros seres, la he vivido o sufrido una y otra vez hasta que la he podido interpretar o comprender, hasta que la he podido desmenuzar y valorar, hasta que se ha convertido en un elemento de alquimia y transformación interior, hasta que fui capaz de ver cada problema solo como un desafío. Entonces, desaparece la emoción o sentimiento. Soltando las resistencias y con ese ramillete de vivencias, he constatado que nadie me haría feliz hasta que yo no fuera feliz por mí misma, con lo que soy y lo que tengo, feliz con mi alma genuina, desde luego, pero también feliz con mi ego o personalidad y feliz con mi cuerpo, sean como sean éstos.
Terminé este libro durante mi 67 aniversario, casi siete décadas de pérdidas y encuentros, de enamoramientos y duelos, de éxitos y fracasos, de esperanzas y frustraciones, de dolor y de gozo, de dudas y certezas. Constaté después de todo que… solo se puede ser feliz cuando dos personas felices se unen para compartir su felicidad, y no para hacerse felices la una a la otra. Pretender que alguien o ‘algo’ nos llene de felicidad no es más que una fantasía narcisista que a menudo solo nos trae frustración, y a veces nos lleva a vivir un tango emocional casi inhumano, ya se trate de amigos, parejas o familia.
Buscar la plena felicidad en mi misma ha sido siempre el hilo de Ariadna que me ha conducido a ser terapeuta, artista, escritora y pedagoga. Cada terreno explorado también me ha conducido a observar los mecanismos psico-emocionales de los demás, claramente en las miles de terapias realizadas pero también en el supermercado, en la calle, con familia, amigos y colegas. Esta pequeña obra pretende ayudar en el proceso de exploración y autoconocimiento de cada uno, pero también aspira a facilitar la comprensión de los demás, sean niños, adolescentes o adultos.
El proceso emocional es constante en nuestra vida y es un reflejo de la eterna búsqueda de la plenitud en cada uno. Reprimir las emociones no solo es inútil e ineficaz sino que trae consecuencias nefastas para la salud. Encarar y conocer sus profundos mecanismos nos hace más capaces socialmente, desde luego, pero también nos hace más auténticos, más certeros y más fuertes. He constatado que conocer lo que domina tu subconsciente es un signo de fortaleza y no de debilidad. Permitirse ser emocional y saber reconducir esa fuerza como una inteligencia, una sabiduría o un don, y no como una fragilidad o algo a esconder, es uno de los caminos más sensatos y necesarios para sentir felicidad y plenitud en nuestra existencia y para proyectarse hacia el mundo con libertad, autenticidad y transparencia.
Marta Povo, octubre 2018
Si para recobrar lo recordado, debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido, tuve que soportar lo soportado,
si para estar ahora enamorado, fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido
y tengo por bien llorado lo llorado,
porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado sino después de haberlo padecido,
porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.
Francisco Luís Bernardez, poeta postmodernista argentino