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4. Los Seconafines Primarios

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28:4.1 (307.5) Los seconafines primarios, asignados a los Ancianos de los Días, son espejos vivientes al servicio de estos gobernantes triunos. Pensad qué significa, en la economía de un superuniverso, poder recurrir, en efecto, a un espejo viviente y en él ver y escuchar las respuestas certeras de otro ser a mil o cien mil años luz de distancia y hacer todo esto instantánea e infaliblemente. Los registros son esenciales para la conducción de los universos, las emisiones son útiles, el trabajo de los Mensajeros Solitarios y de otros es muy útil, pero los Ancianos de los Días, desde su posición a mitad de camino entre los mundos habitados y el Paraíso —entre el hombre y Dios— pueden mirar instantáneamente hacia ambos lados, escuchar hacia ambos lados y conocer ambos lados.

28:4.2 (308.1) Esta habilidad —escuchar y ver, por decirlo así, todas las cosas— puede ser perfectamente realizada en los superuniversos sólo por los Ancianos de los Días y sólo en sus respectivos mundos sede central. Aun allí hay limitaciones: desde Uversa, dicha comunicación se limita a los mundos y universos de Orvonton, y aunque no esté operante entre los superuniversos, esta misma técnica reflexiva mantiene a cada uno de ellos en estrecho contacto con el universo central y con el Paraíso. Los siete supergobiernos, aunque individualmente segregados, son de esta manera perfectamente reflexivos de la autoridad de arriba y totalmente comprensivos, así como también conocedores, de las necesidades de abajo.

28:4.3 (308.2) Los seconafines primarios parecen inclinarse por naturaleza inherente hacia siete tipos de servicio, y es conveniente que las primeras series de esta orden tengan dotes que les permitan interpretar inherentemente la mente del Espíritu para los Ancianos de los Días:

28:4.4 (308.3) 1. La Voz del Actor Conjunto. En cada superuniverso, el primer seconafín primario y cada séptimo de esa orden posteriormente creado exhiben un alto grado de adaptabilidad para comprender e interpretar la mente del Espíritu Infinito para los Ancianos de los Días y sus asociados en los supergobiernos. Esto es de gran valor en las sedes de los superuniversos porque, a diferencia de las creaciones locales con sus Ministras Divinas, el asiento de un supergobierno no cuenta con una personalización especializada del Espíritu Infinito. Por lo tanto, estas voces secoráficas son las que más se aproximan a ser representantes personales de la Tercera Fuente y Centro en tales esferas capitales. Es verdad que los siete Espíritus Reflexivos se encuentran allí, pero estas madres de las huestes secoráficas son menos exacta y automáticamente reflexivas del Actor Conjunto que de los Siete Espíritus Rectores.

28:4.5 (308.4) 2. La Voz de los Siete Espíritus Rectores. El segundo seconafín primario y cada séptimo creado después de éste se inclinan a describir las naturalezas y reacciones colectivas de los Siete Espíritus Rectores. Aunque cada Espíritu Rector ya está representado en la capital de un superuniverso por uno de los siete Espíritus Reflexivos de asignación, dicha representación es individual, no colectiva. Colectivamente, están presentes tan sólo reflexivamente; por lo tanto, los Espíritus Rectores aprecian el servicio de estos ángeles altamente personales, la segunda serie de los seconafines primarios, que son tan competentes para representarlos frente a los Ancianos de los Días.

28:4.6 (308.5) 3. La Voz de los Hijos Creadores. El Espíritu Infinito ha de tener algo que ver con la creación o la capacitación de los Hijos Paradisiacos de la orden de Micael, porque el tercer seconafín primario y cada séptimo seriado de allí en adelante posee el don notable de ser reflexivo de la mente de estos Hijos Creadores. Si los Ancianos de los Días quisieran saber —realmente saber— la actitud de Micael de Nebadon respecto de algún asunto bajo consideración, no necesitan llamarlo a través de las líneas del espacio; tan sólo necesitan llamar al Jefe de las Voces de Nebadon, quien, si se le solicita, presentará al seconafín Micael de registro; y allí mismo y en ese momento, los Ancianos de los Días percibirán la voz del Hijo Mayor de Nebadon.

28:4.7 (309.1) Ninguna otra orden de filiación es «reflexible» de esta manera, y ninguna otra orden de ángeles puede funcionar de esta manera. No comprendemos plenamente de qué manera se realiza esto, y dudo mucho de que los Hijos Creadores lo comprendan plenamente. Pero con seguridad sabemos que funciona, y que infaliblemente funciona aceptablemente también lo sabemos, porque en toda la historia de Uversa, las voces secoráficas no han errado jamás en sus presentaciones.

28:4.8 (309.2) Aquí estáis comenzando a ver algo de la manera en la cual la divinidad comprende el espacio del tiempo y domina el tiempo del espacio. Aquí estáis comenzando a echar uno de los primeros vistazos pasajeros a la técnica del ciclo de la eternidad, divergente por el momento, para asistir a los hijos del tiempo en sus esfuerzos por superar las arduas dificultades del espacio. Y estos fenómenos son adicionales a la técnica universal establecida de los Espíritus Reflexivos.

28:4.9 (309.3) Aunque aparentemente privados de la presencia personal de los Espíritus Rectores de arriba y de los Hijos Creadores de abajo, los Ancianos de los Días tienen a su disposición seres vivientes sintonizados a los mecanismos cósmicos de la perfección reflexiva y de la precisión última, gracias a los cuales pueden disfrutar de la presencia reflexiva de todos aquellos seres excelsos cuya presencia personal se les niega. Por medio y a través de estos mecanismos, y de otros que vosotros desconocéis, Dios está potencialmente presente en las sedes de los superuniversos.

28:4.10 (309.4) Los Ancianos de los Días deducen perfectamente la voluntad del Padre mediante el paralelismo de la transmisión de la voz del Espíritu desde arriba y de la transmisión de la voz de Micael desde abajo. De esta manera, pueden estar infaliblemente seguros al sopesar la voluntad del Padre sobre los asuntos administrativos de los universos locales. Pero para deducir la voluntad de uno de los Dioses del conocimiento de los otros dos, los tres Ancianos de los Días deben actuar juntos; dos no serían capaces de llegar a la respuesta. Por esta razón, aunque si no hubiesen otras, tres Ancianos de los Días siempre presiden los superuniversos, y no uno ni siquiera por dos.

28:4.11 (309.5) 4. La Voz de las Huestes Angélicas. El cuarto seconafín primario y cada séptimo seriado son ángeles peculiarmente sensibles a los sentimientos de todas las órdenes de los ángeles, incluyendo a los supernafines de arriba y a los serafines de abajo. Así, la actitud de cualquier ángel de mando o de supervisión está inmediatamente disponible para la consideración de cualquier concilio de los Ancianos de los Días. No pasa un día en vuestro mundo, en que el jefe de los serafines en Urantia no tenga conciencia del fenómeno de la transferencia reflexiva, de ser atraído desde Uversa para algún propósito; pero a menos que algún Mensajero Solitario se lo advierta por adelantado, permanece totalmente ignorante de lo que se busca y de cómo se obtiene. Estos espíritus ministrantes del tiempo proveen constantemente este tipo de testimonio inconsciente y ciertamente, por lo tanto, libre de prejuicios sobre la colección interminable de asuntos que llaman la atención y requieren las deliberaciones de los Ancianos de los Días y de sus asociados.

28:4.12 (309.6) 5. Los Receptores de Emisiones. Existe una clase especial de mensajes emitidos que tan sólo es recibida por estos seconafines primarios. Aunque no son ellos los emisores regulares de Uversa, funcionan en enlace con los ángeles de las voces reflexivas para el fin de sincronizar la visión reflexiva de los Ancianos de los Días con ciertos mensajes auténticos que provienen de los circuitos establecidos de la comunicación universal. Los receptores de emisiones son de la quinta serie, el quinto seconafín creado y cada séptimo después de él.

28:4.13 (310.1) 6. Las Personalidades de Transporte. Éstos son los seconafines que llevan a los peregrinos del tiempo de los mundos sede central de los superuniversos al círculo exterior de Havona. Son el cuerpo de transporte de los superuniversos, operan hacia adentro hasta el Paraíso, y hacia afuera a los mundos de sus respectivos sectores. Este cuerpo está compuesto por el sexto seconafín primario y cada séptimo de los creados posteriormente.

28:4.14 (310.2) 7. El Cuerpo de Reserva. Un grupo muy grande de seconafines, los seriados primarios séptimos, se mantiene en reserva para deberes no clasificados y para asignaciones de urgencia de los reinos. Puesto que no son altamente especializados, pueden funcionar relativamente bien en cualquiera de las capacidades de sus diversos asociados, pero dicho trabajo especializado se realiza tan sólo en casos de urgencia. Sus tareas usuales consisten en la realización de aquellos deberes generalizados de un superuniverso que no caen dentro del alcance de los ángeles de asignación específica.

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