Читать книгу La sonrisa de Mikel - Álvaro González de Aledo Linos - Страница 6
Prólogo
Оглавление¿Por qué La sonrisa de Mikel? Desde joven he vivido consciente de la cercanía de la muerte, tal vez por mi profesión o por el fallecimiento de mi hermano Jesús a los 23 años. Y ser consciente de la precariedad de la existencia me ha hecho valorar y disfrutar cada momento de la vida, como si el día de hoy fuera el último. ¿Qué haría hoy si tuviera la certeza de morir mañana? Pero ese disfrute lo entiendo no solo en el placer egocéntrico e individualista, lectura que muchos hacen de la expresión carpe diem, sino incluyendo una interpretación amplia y generosa que abarque a todos los que nos rodean y ven la muerte más de cerca que nosotros. Desde 2003 organizo un grupo de vela solidaria en el que, combinando nuestra afición a la navegación a vela y nuestra profesión, unos médicos y capitanes de Santander dedicamos cuatro meses en verano a enseñar a navegar y a disfrutar del mar y de la naturaleza a niños enfermos del Hospital Valdecilla, de Santander, principalmente de oncología. La mayoría de los poemas de este libro están inspirados por esos pequeños sufridores. Desde tan pequeñitos viven bajo la sombra de la muerte, y por eso estos poemas contienen muchas referencias a ella con distintos nombres (siempre nombrada en femenino y con mayúscula) así como a términos médicos y náuticos que se resumen al final en un pequeño diccionario. Estando el libro en imprenta falleció Mikel a los 7 años. Su padre tomó una foto en la que se le veía, poco antes de morir y recién trasplantado, sonriendo a su hermano recién nacido en brazos de su madre, todo un canto a la vida por encima de la desgracia personal. A Mikel he querido dedicarle el título y el último de los poemas.
¿Por qué “dibupoemas”? Porque cada poema impreso va acompañado de una reproducción a mano, cuyas letras debidamente ordenadas o modificadas en tamaño dan lugar a un dibujo. Del primer vistazo solo aprecias el dibujo, pero al concentrar la vista compruebas que son las letras del poema las que configuran la silueta o la caricatura. No conozco que ningún otro poeta los escriba. Yo los considero como la tercera dimensión de la poesía, porque al escribir un dibupoema tienes que considerar la rima y el ritmo como siempre, pero además la estructura espacial de las frases y la búsqueda de las letras adecuadas para el dibujo. Se leen de izquierda a derecha y habitualmente siguiendo el sentido de las agujas del reloj. Cuando el texto se interrumpe lo hace con puntos suspensivos (dos o tres) debiendo continuar la lectura donde se repite ese número de puntos suspensivos.
Y ¿por qué “de supervivencia”? Porque en medio de tanta negrura hay que buscar un clavo ardiendo que te ate a la vida para no sucumbir a la depresión y la melancolía, que sería una rendición antes de tiempo a la oculta protagonista secundaria de estos poemas. Escribirlos y dibujarlos me ayuda, y espero que ayude a sus protagonistas principales y a los lectores, a seguir adelante por la vida contentos y siendo capaces de ser felices, aunque sepamos que irremisiblemente esto se acabará. La muerte es un fenómeno natural y tan azaroso como el nacimiento, y si dudas del más allá te queda el consuelo de que no puede ser peor que volver a la nada de donde procedemos y donde, evidentemente, no sufríamos.
Santander, septiembre de 2013.