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Dieta para el hígado
ОглавлениеPara disponer de una buena dieta para el hígado, conviene seguir las siguientes recomendaciones:
Desayuno: un vaso de zumo de zanahoria, una tostada o pan crujiente sueco con muy poca mantequilla o con extracto de levadura, junto con una cucharada sopera de germen de trigo.
Comida: sopa de verduras, arroz integral o patatas cocidas con su piel, junto con una ensalada de hortalizas crudas (endivias, zanahoria u otras hortalizas frescas, preferentemente de sabor amargo). Completaremos el menú con verduras cocidas al vapor. En cambio, evitaremos cualquier tipo de fritura y postre dulce.
Para hacer una dieta variada, podemos seguir el siguiente plan: Primer día: arroz integral, bulbos de hinojo y ensaladas diversas. Segundo día: patatas cocidas con su piel, un poco de requesón, un poco de mantequilla fresca y ensaladas diversas. Tercer día: sopa de verduras, bocadillo o sándwich de pan integral o pan crujiente sueco untado con un poco de mantequilla y un poco de extracto de levadura y unas rodajas de cebolla, ajo y tomate, junto con ensaladas diversas. A media tarde: «café» (malta) de cereales malteados con un poco de leche, pero sin azúcar.
Cena: sopa de avena, cebada o arroz integral con algo de verdura. Ensaladas diversas aliñadas con zumo de limón o con leche fermentada, pero nunca con vinagre. Para variar, podemos recurrir a un bocadillo con un plato de ensalada y tomar un poco más tarde una taza de café a base de cereales con poca leche.
Mientras duren los trastornos hepáticos hay que evitar completamente el consumo de fruta.