Читать книгу Cuando es real - Erin Watt - Страница 13
Capítulo 8 Él
Оглавление—¿Por qué no he visto este dibujo antes de que se publicara? —pregunto a Jim.
Son más de las diez, la casa vuelve a estar muerta y estoy mirando fijamente un boceto de mi cara en el teléfono de Ty. Él está en el salón intentando ocultarme su risa.
—¿No te gusta? —dice Jim, con la sorpresa patente en su voz, a través del teléfono—. Yo creo que es bueno. En realidad, es mejor de lo que creía. A tus fans les está encantando.
Amplío la imagen a la altura de mi boca. ¿Así es cómo me ve? ¿Enfadado y taciturno? Parezco un niño pequeño al que le acaban de quitar su juguete favorito. Pero va a sonar todavía más infantil si me quejo de ello a Jim, así que le pongo otra excusa.
—¿Estás viendo toda la mierda que las demás chicas le están enviando? ¿Twitter no tiene reglas? —No sé por qué me sorprende. Estoy acostumbrado a recibir fotos de chicas desnudas con asiduidad, pero algunas de estas parecen… jóvenes. Demasiado jóvenes incluso para mí.
Cuando Jim me abrió una cuenta de Snapchat, me llegaron miles de fotos de chicas desnudas antes de que pudiese subir yo siquiera mi primera historia. Le respondí por accidente a una de ellas, y aquello desembocó en una experiencia un tanto rara con acosadora incluida. Que cuatro niñas de catorce años te persigan en sus bicis da un poco de miedo.
—Ignóralas —me aconseja Jim—. De hecho, puedes hacer caso omiso de todo. Claudia se ocupará de tus respuestas.
Cansado de mirarme a mí mismo, lanzo el teléfono de Ty sobre la encimera de mármol de la cocina.
—¿Cómo vamos con King? —exijo saber, porque mi música es la única razón por la que estoy accediendo a pasar por toda esta mierda.
—No va a pasar nada con él hasta dentro de un tiempo. Sácatelo de la cabeza. ¿Por qué no usas este tiempo para escribir nuevas canciones? A lo mejor tu nueva novia te sirve de inspiración.
—Ja, ja, ja, ja…
Como no le gusto mucho a Vaughn, todas mis canciones serían de chicas irracionales y sus juicios equivocados.
De todas formas, ¿qué le he hecho yo a ella? El tráfico en Los Ángeles es horrible, y Jim sabe de sobra que las reuniones antes de las doce no existen para mí. Soy un búho nocturno.
—Espero que no te pienses que me voy a quedar en mi casa todo el año —murmuro.
—No, sé que un Oak aburrido es peligroso. Sinceramente, me da igual lo que hagas a lo largo del año, aparte de que te alejes de los problemas. King entrará en razón. Tú deja que yo me preocupe de eso. Ahora me voy a casa con mi preciosa mujer.
—No sé si te estás burlando de mí o me estás regañando.
—Ambos, chico —responde Jim con alegría antes de colgar.
La imagen en el teléfono de Ty sigue mofándose de mí. Quiero contestarle algo a Vaughn, pero no tengo ni idea de cómo conectarme a mi propia cuenta de Twitter. Las redes sociales son una completa pérdida de tiempo. Cuando me conecté por primera vez, me sorprendió la cantidad de gente que me mandaba mensajes, los cuales nunca tendrían las pelotas suficientes de decírmelos a la cara. Discutí con unos cuantos.
Y ahí fue cuando Claudia entró en escena y se ocupó de mi cuenta; de todas ellas. Después de las cuatro niñatas, como yo las llamo, estuve más que encantado de que ella se hiciese cargo.
Recojo el móvil de Ty cuando este vibra. Alguna chica acaba de mandarle un mensaje subido de tono. Le paso.
—Ty, ¿por qué tienes cuenta de Twitter?
—Fútbol, hermano. —Entra en la cocina. Al parecer ya ha terminado con el ataque de risa—. Un montón de profesionales tienen cuenta.
—¿Sí?
—Sí, mira aquí. —Me quita el teléfono de la mano y pulsa algo antes de volver a devolvérmelo—. Sigo a mis jugadores favoritos y luego a un montón de atletas.
Leo su muro. Está lleno de estadísticas, enlaces a vídeos de fútbol y artículos.
—No me extraña que siempre me des una paliza en el FIFA.
—Necesitas una cuenta de Twitter secreta.
—Sí, y a Claudia le parecería estupendo. —Me bajo del taburete y rebusco en la nevera algo de comer. Paso de las verduras, el queso, las bebidas sanas y cojo una cerveza—. ¿Te hace una partida?
—Claro. ¿Estás listo para que te vuelva a dar otra paliza?
—Venga.
Le lanzo una cerveza y nos encaminamos al salón. Ty se coloca los cascos con micro incluido mientras que yo me pongo los auriculares. No se me permite tener micro en los míos. Una vez, estaba insultando a gritos y alguien cayó en la cuenta de que mi voz sonaba muchísimo como la de Oakley Ford. Me grabaron, lo subieron a internet y un montón de gente se enfadó porque soltaba muchas palabrotas a la edad de dieciséis.
Joder, ¿alguno de esos padres escucha siquiera a sus hijos cuando hablan? En serio, el noventa y nueve por ciento de los «me voy a follar a tu madre» los dicen preadolescentes.
Ty y yo jugamos un par de horas, y sí que me da una paliza. Me subo un poco el ego jugando al azar en internet y por fin consigo una victoria.
Cuando hemos terminado de jugar, mis ojos vuelven a desviarse hasta su teléfono.
—¿Puedes entrar? —pregunto.
—¿A tu cuenta?
—Sí.
—No. No tengo tu contraseña. Pero puedo llamar a Claudia.
Jugueteo con el teléfono de Ty en las manos. Por lo que sé, Vaughn no ha respondido a que le haya dado a favoritos a su dibujo. No podría estar menos interesada en llamarme la atención. Me recuerda a mis padres.
Frunzo el ceño.
—No.
Termino yéndome a la cama temprano otra vez.
***
Cuando me despierto, es por la mañana. Me acerco al ventanal y le doy al interruptor que hace que el cristal cambie de opaco a transparente. Fuera hay pájaros piando y veo a un par de personas corriendo por la playa. Uno de estos días volveré a aquella isla privada que Jim alquiló después de la gira de Ford. Allí podría salir de casa sin escolta.
Me aparto de las ventanas. Big D no tiene que llegar hasta las doce, porque esa es la hora normal a la que me levanto. Han pasado dos semanas sin que haya nadie en este lugar más que yo, la sirvienta y mis guardaespaldas.
En realidad, echo de menos al idiota de Luke. No era tan malo. Al fin y al cabo, si yo estuviese en su lugar, haría lo mismo… intentar sacar provecho del éxito de mi amigo.
Nunca he tenido que hacer eso. Nunca he tenido que dar mil conciertos de bar en bar para que algún cazatalentos se fijase en mí. Mi madre le envió un vídeo que grabó con su teléfono a un amigo, que a su vez lo compartió con otro amigo, y así conseguí firmar con una discográfica a los trece. Mi primer disco salió con una gran campaña publicitaria detrás antes de que cumpliese los quince. Saqué tres discos buenos más antes de toparme con el bloqueo.
Nunca he estado en la posición de Luke —ni de Vaugh, qué diablos—, donde haya tenido que intimar con alguien a cambio de dinero.
He de admitirlo, mi actitud hacia Vaughn cuando nos conocimos fue pésima. En mi defensa diré que no iba con la mente muy abierta a esa reunión, porque ya he tenido una relación falsa que terminó siendo un completo desastre. Solo alguien interesado en acostarse con gente famosa accedería a tal sinsentido, especialmente si ya tiene novio.
Pero Vaughn no se mostró así en ningún momento. Estaba buena, pero no llevaba casi maquillaje. No se arreglaba, y luchó con uñas y dientes para que no le cambiaran la imagen. Se sentía muy segura con su apariencia, seguridad que mi última novia falsa nunca demostró tener.
Y tampoco intentó impresionarme. No se tocó el pelo, ni se mordió el labio ni pestañeó más de la cuenta en mi dirección. El dibujo que ha hecho es bueno, pero parece dibujado por alguien que piensa que soy como April Showers: egocéntrico e imbécil.
Sí. Está claro que no dejé a Vaughn impresionada en la reunión. Y aunque odie admitirlo, su actitud me molesta. Es decir, no espero gustarles a todas las personas que conozca. Es solo que… no pareció importarle ser abiertamente hostil conmigo delante de todos.
Cojo mi teléfono y me descargo la aplicación de Twitter. Quiero ver lo que ha respondido. Solo que… mierda. No puedo iniciar sesión sin el nombre de usuario ni la contraseña.
No quiero, pero termino llamando a Jim.
—¿Has visto las noticias? —me pregunta cuando descuelga.
El mundo está un poco enfermo si el que le haya dado a favoritos a una foto en Twitter se considera noticia. Un homicidio en masa en África no llama tanto la atención como que yo le dé a me gusta al dibujo de una chica cualquiera.
—Necesito entrar en mi cuenta de Twitter.
—¿Por qué? ¿No te gusta cómo está yendo la cosa? Claudia y yo hablamos esta mañana. Todos están emocionados. Los medios están hablando a las mil maravillas de ti después de tantos meses. Espera, te voy a leer unos cuantos artículos.
Oigo el ruido de la calle.
—¿Estás conduciendo y hablando por teléfono?
—Sí. ¿Cómo te crees que hago las cosas en esta ciudad?
—Olvídalo. Los buscaré yo mismo.
Cuelgo antes de que pueda matarse intentando leerme los titulares de algunas noticias de cotilleos.
Entro en la página web del corazón más famosa que conozco y de inmediato veo una foto zalamera de mí mirando de reojo a una cámara.
¡Tuit de Oakley Ford hace realidad el sueño de una fan!
¡Fans de Ford, prestad atención!
Anoche la estrella mundial Oakley Ford volvió locas a sus seguidoras al darle a favoritos a un dibujo que una fan hizo de él. Según la cuenta de Twitter de la chica, Vaughn, de diecisiete años, acaba de romper con su novio del instituto y se ha estado consolando escuchando sin parar el disco de Ford titulado con su mismo nombre.
Ford siempre se muestra muy callado en Twitter, a excepción de los saludos que ocasionalmente manda a sus compañeros artistas, ¡así que esta clase de actividad no es muy propia de él! Nosotros no fuimos los únicos en darnos cuenta. Las fans comenzaron a comentar su «favorito» retuiteando la imagen. La cuenta de la propia artista ha subido hasta los 8000 seguidores, de los 89 que tenía en un principio. Su cuenta estalló en cuanto Oakley Ford le contestó.
¿Es este el nuevo romance de Oakley? No ha estado con nadie —durante más de una noche— desde April Showers. Gossip Central ha pillado a April fuera de The Nice Guy, en Los Ángeles. April pareció sorprenderse ante la noticia de que Oakley por fin esté pasando página, ya que nos dijo: «Vosotros sabéis más de la vida de Oakley que yo». El equipo de Ford no se ha pronunciado todavía.
La interacción de las fans ha convertido en Trending Topic el hashtag #ObjetivoFordFans en Twitter. Llevamos dos años sin tener disco nuevo de Oakley Ford. ¡A lo mejor Vaughn le sirve como nueva inspiración!
Dios santo. Hago clic en el enlace de la página de Twitter para leer mi supuesta interacción con Vaughn.
Oakley Ford @VeryVaughn Gracias por dibujarme desde la izquierda. Es mi lado bueno.
Bajo por lo que parecen mil tuits antes de llegar a su respuesta.
Vaugh Bennett @OakleyFord ¡Jaja! Tú no tienes ningún lado malo.
Oakley Ford @VeryVaughn ¿Tienes lápiz rojo? Me has hecho sonrojar.
Perdonad mientras vomito. ¿Que me ha hecho sonrojar? Vaya respuesta más patética. Soy Oakley Ford. Yo no me sonrojo. ¿De qué tengo que avergonzarme?
@jelly_bean1984 @OakleyFord Por favor Oak, te quiero. Por favor, dale a favoritos a mi tuit!!!!
@cassandra.vega5 @OakleyFord eres taaaaaaaaaaan guuapo. ¡¡¡Te quiero!!! ♥♥♥ ¡Eres mi amor!
@OakleyFord_stanNo1 @OakleyFord Te quiero Oakley. Me muero por que saques un nuevo disco.
Esto es absolutamente imposible. Le doy al hilo de Vaughn y suspiro de alivio. Es mucho más fácil de leer.
Vaughn Bennett @OakleyFord No me creo que te hayas sonrojado. Pero sí que tengo un lápiz rojo.
Tuiteó otra foto de la mejilla solo, ligeramente coloreada de rojo en la curva superior. Es bonito. Aunque no sea una representación muy certera, no puedo negar que tiene talento.
Paso a una docena de personas que le responden, y luego encuentro mi respuesta.
Oakley Ford @VeryVaughn Entonces admites pedidos. Me gustaría ver un autorretrato.
Vaughn Bennett @OakleyFord ¿Como este?
Bajo los mensajes con anticipación. Mierda, ¿me acaba de mandar…? Es un boceto de su teléfono.
Oakley Ford @VeryVaughn Moderna y elegante. Me gusta.
Estas respuestas son horribles. Si yo estuviese contestando de verdad, habría dicho algo como…
Vuelvo a llamar a Jim.
—Quiero tener acceso a mi cuenta de Twitter. Si voy a salir con esta chica, debería ser capaz de responderle yo mismo.
—¿Qué? ¿Por qué?
—Porque sí. ¿Me dais la clave de acceso o me creo una cuenta diferente?
—Espera. —Suspira y luego le ladra a una asistente—: Dile a Claudia que coja el teléfono y averigua cómo hacer que Oak tenga acceso a Twitter.