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Pedro

Un suicida diplomático


El 24 de julio de 1968 le tocó a José María Castiella, a la sazón ministro de Exteriores, defender en las Cortes franquistas la ley que autorizaba al gobierno a conceder la independencia a Guinea Ecuatorial. Aún en medio de la dictadura había una cierta preocupación por cuidar las formas.

Al finalizar su discurso Castiella hizo esta referencia:

La esperanza de hoy en el nacimiento de la nueva nación guineana se halla muy lejos de la desesperación de aquel Comisario Regio español, don Pedro Jover y Tovar; que, a principios de siglo, no pudiendo resistir el dolor de haber participado con los representantes de Francia en la delimitación de las fronteras de Guinea -aquellas fronteras mínimas que la rapacidad colonialista europea había dejado para España- se suicidó para no contemplar la desgracia. La pequeñez de aquel territorio, que tanto entristeció a nuestro compatriota, se ha transformado gozosamente en la grandeza del acto histórico de hoy.67

Esta tesis de Castiella ha sido repetida hasta la saciedad.68 Por citar solo dos ejemplos:

Arija atribuye el suicidio del negociador español, en la travesía de regreso a España, a la vergüenza por lo poco conseguido:69

…a borbotones salía la sangre generosa de la noble cabeza rota, corriendo velos de pudorosa dignidad sobre la Memoria que de su comisión venía redactando. Las últimas líneas del documento decían textualmente lo que sigue: al arriarse la bandera francesa (en Bata) España quedó en posesión de un territorio que no tiene más que 28.000 kilómetros cuadrados (en realidad eran 26.000) en vez de los 200.000 que recorrieron nuestros exploradores (no es cierto que recorrieran esa extensión) y que nos correspondían.70

o

Uno de los miembros de la Comisión Delimitadora de las Fronteras, abrumado por el despojo que había presenciado, se suicida de un pistoletazo cuando regresaba a España a bordo del vapor Rabat.71

Me parece un ejemplo triste, pero elocuente, que muestra cómo con frecuencia los hechos son retorcidos para ponerlos en función del relato (como se ha puesto de moda llamarlo ahora) que más interese. Quedó expresivo y verosímil, pero es una bobada.72

El Tratado de París había sido firmado el 27 de junio de 1900, un año antes de que Jover se embarcara. Y desde el punto de vista personal ser nombrado Comisario Regio no solo significaba, según su concepción, un honor; sino además una excelente oportunidad para su carrera diplomática (en aquel momento ocupaba el cargo de primer secretario en la embajada de Londres). Todo parece indicar que lo asumió con entusiasmo.

La versión que atribuye su suicidio al horror por la pérdida territorial de la colonia no se sostiene.

No existe -o al menos yo no la he encontrado- mucha información en la red sobre Pedro Jover, pero sí un artículo breve del Instituto de Estudios Almerienses firmado por un tal José María Verdejo.

Verdejo aporta algunas pinceladas biográficas. Por él sabemos que el padre de Jover había sido diputado y también alcalde de la ciudad de Almería -la carrera diplomática ha sido siempre un coto más o menos privado de los poderosos-; que antes de Londres había estado destinado en Lima, en La Habana y en Sucre, y que tenía a gala haber sido condecorado con la Cruz de Leopoldo de Bélgica (vaya un título, considerando lo atroz del personaje).73

…pero sobre todo proporciona una pista magnífica: menciona que dejó escrita una obra llamada De Cádiz a Fernando Poo.

Ese dato me desconcertó, porque no podía referirse más que al viaje en el que terminó su vida. ¿Era posible? ¿Acaso un error del Instituto Almeriense?

El texto

No. Es verdad. El libro existe.

A través de internet pude averiguar que la Biblioteca Nacional dispone en Colón de un ejemplar del mismo. Y también que esa biblioteca cuenta con un servicio de reprografía en el que, si uno previamente argumenta lo que pretende investigar -a continuación es advertido de los derechos que protege la Ley de Propiedad Intelectual y bla, bla, bla-, abona una módica cantidad (en este caso veinte euros) y espera unas semanas, puede recibir por correo electrónico en pdf el texto solicitado. Qué buen servicio.

De modo que tramité una solicitud con la referencia RDFI_20180802_04034. Y me lo enviaron.

El documento escaneado tiene un tono sepia y su portada muestra un código tachado (se logra no obstante distinguir 6781) y, escrito a mano con bolígrafo azul, el número 4449.

Además, en ella se puede leer:

Del Boletín de la Real Sociedad Geográfica

Guinea Española

De Cádiz a Fernando Poo

y al Muni

Diario del viaje

de

Don Pedro Jover y Tovar

(Comisario Regio de España en el África Occidental)

…en una página que parece un muestrario tipográfico (utiliza nueve fuentes y tamaños de letra diferentes).

Fue impreso en Madrid en 1902 por la Imprenta y Litografía del Depósito de la Guerra.

La segunda página contiene una foto del autor. Pedro Jover aparenta en ella unos cuarenta años; tiene cierta expresión de ave rapaz, barba espesa y una frente larguísima ampliada por la calvicie. Posa en apariencia despreocupada, apoyado en una mesa, vestido con corbatín y con la chaqueta abierta. Sostiene en su mano derecha un sombrero de copa.

¿Cómo pudo Pedro Jover publicar a título póstumo ese texto?

Ésta sí es una historia bonita. Pedro tuvo un solo hermano, Francisco Jover y Tovar, con quien se llevaba escasa diferencia de edad. Ambos habían quedado huérfanos muy pronto74 y desde siempre estuvieron tan unidos que -según relata el propio Francisco- toda la vida mantuvieron costumbre de escribirse casi a diario para compartir impresiones y sucesos de manera permanente. Eso era laborioso en tiempos anteriores al whatsapp y el correo electrónico. Durante el viaje al Muni Pedro, en la medida que su actividad y los barcos que hacían de correo lo permitieron, continuó reportando a su hermano las incidencias del viaje.

Es evidente que en la vida lo más importante que tenemos es el vínculo que nos une a las personas que queremos.

Una vez ocurrida la tragedia, Francisco tomó la determinación de hacer -como homenaje- una lectura pública de las cartas recibidas de su hermano durante aquel viaje.

La hizo en la Real Sociedad Geográfica el 17 de abril de 1902. Habían pasado apenas cuatro meses y medio desde el suicidio de Pedro.

La Sociedad Geográfica había recibido el título de Real el 18 de febrero de 1901, casi al mismo tiempo que Jover su nombramiento como Comisario Regio -una ofensiva sin duda cultural de la monarquía-. En 1971 y a raíz de los destrozos provocados por un incendio, la Sociedad trasladó su colección de libros a la Biblioteca Nacional, lo que ha facilitado que se conserve y esté disponible el texto.

Vale la pena recordar que fue precisamente la Real Sociedad Geográfica, en colaboración con el Observatorio Astronómico de Madrid, quienes habían asesorado a los expedicionarios y les proveyeron de instrumental científico.

Es verdad que algunos fragmentos de las cartas escritas por Pedro Jover traslucen un romanticismo necrófilo y patriotero que permiten pensar que en algún momento de ofuscación pudo llegar a imaginar la muerte como una alternativa deseable:

…pedí a Dios que antes que tener que arriar la bandera humillada y vencida alguna vez, cayese envuelto en sus pliegues y sirviera de sudario a mi cadáver75

Hay, sobre todo, una referencia a Tanausú al recalar en Canarias al comienzo de su viaje76 que leída a posteriori debió de causar mucho dolor a su atribulado hermano, porque puede interpretarse como una agria premonición y encaja bien en el relato oficial (el hecho de que nadie -que yo sepa- la haya citado como andamio para apuntalar el argumento me hace pensar que este texto es muy poco conocido). Tanausú fue un caudillo de la isla de La Palma - ocupaba la zona que hoy es el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente- que enfrentó en el siglo XV a los godos castellanos.

Dice así:

…admiro el carácter de aquel valiente rey Tanansú77 que prefirió la muerte, suicidándose a bordo del barco que le conducía a España, a vivir esclavo de otros reyes y señores.

¿Es suficiente esta cita para atribuir a Pedro Jover un suicidio romántico, lejanamente emparentado con el novio de la muerte legionario o el ¡viva la muerte! del depravado Millán Astray?

Francamente, yo creo que no. De hecho, en otra de las cartas reflexiona sobre ¡cuán triste es morir lejos, apartado de la familia y sin volver a ver la patria! (al acompañar el fallecimiento de su paisano Pérez Andújar).78

Me parece así porque las primeras cartas de Jover no muestran precisamente a un potencial suicida despechado por las consecuencias para España del tratado firmado en París el año anterior, sino -todo lo contrario- a alguien despreocupado y optimista:

La comida es excelente y el inspector se desvive en facilitarnos todo lo que puede hacer falta. Empieza, pues, el viaje en inmejorables condiciones …acabamos de fondear -al llegar a Las Palmas- y tenemos delante de los ojos esta maravillosa isla, tan bella y tan agradable como dudo que haya otra en el mundo …los alisios nos empujan suavemente, la temperatura es deliciosa, mucho más agradable y fresca seguramente que la que tendréis ahí, las noches divinas, admirables …pensé que por muy dura que pueda ser mi misión, vale la pena de intentarla, al ser jefe de ella: que es más hermoso este ambiente puro y sano que el de los palacios, y que es necesario tener en la vida un ideal, y que cuando más levantado sea éste, mayores goces espirituales produce.

Cosa diferente es que la lectura de las cartas (hasta donde llegan -y lo que puede uno imaginar más allá, cuando las deja de escribir-) permiten apreciar el progresivo deterioro de su ánimo y de su salud, que como los de tantos otros europeos que vinieron a estas tierras en aquella época -militares, misioneros o colonos- fue mermando hasta llegar al límite. Coppola lo consideraría el síndrome del coronel Kurtz.

En cualquier caso no hay fuente mejor que lo escrito de su puño y letra por Pedro Jover en la primera parte del viaje (no es enteramente cierto, le pasaba las cartas a limpio un asistente apellidado Zafra); cartas que al final se hacen menos frecuentes hasta llegar a la última, enviada desde Libreville el 30 de septiembre de 1901, justamente un mes antes de que se pegara el tiro.

Las cartas

Repasemos algunos fragmentos:

De la breve introducción que hizo Francisco al iniciar su lectura, el 17 de abril de 1902:

…emoción profunda …mucho he vacilado antes de atreverme a venir aquí …sin alterar nada … cartas íntimas que jamás creyó que pudieran salir a la luz …22 años de carrera diplomática.

Desde Cádiz salió al fin en el vapor Rabat,79 dispuesto por la Compañía Trasatlántica …acompañé a la Comisión a Gibraltar, donde tuvieron que ir por una avería en la dinamo.

15 de junio de 1901.

El Gobierno francés acepta que se reúnan ambas Comisiones en Libreville …tocaremos tierra en Sierra Leona, luego Fernando Poo y antes de llegar a Libreville, Santo Tomé, visitando así antes de llegar a nuestro destino una colonia francesa, otra inglesa y otra portuguesa.

18 de junio.

El calor va en aumento. La humedad del aire es tremenda.

19 de junio.

…adquirir datos respecto de las tropas senegalesas. Nos los dieron, pero incompletos y de mala gana. Es realmente una obsesión en todo funcionario francés la idea del espionaje y el deseo de mantener secreto todo …la humedad, que todo lo penetra y destruye.

23 de junio.

Fondeados frente a Freetown …el consejo sanitario había acordado imponernos cuatro días de cuarentena por venir de Dakar …le ordené que esperase escribiera una carta al gobernador de la colonia, protestando por lo sucedido …se masca una atmósfera de fiebre y de muerte …los hombres de nuestra raza no pueden vivir aquí mucho tiempo …ya nos hemos puesto la dosis de quinina.

29 de junio.

El tiempo mejora. Nos acercamos a Fernando Poo.

30 de junio. Rada de Fernando Poo.80

Hemos fondeado. Espléndido sol. Nada es más bello que el aspecto que desde el mar presenta esta isla. …el gobernador Ibarra …se sube desde la orilla por una empinada cuesta.81

Las salvajes dando al aire formas y líneas que si en las jóvenes son aceptables, resultan en las viejas repugnantes …los negros miran con asombro las plumas de mi sombrero.

La casa de gobierno, edificio de madera situado en medio de una bonita plaza, perfectamente cementada y con precioso jardín.

La urgente necesidad de sustituir cuanto antes las tropas de infantería de marina por otras indígenas …un verdadero crimen que hayamos estado hasta ahora sacrificando las vidas de infelices soldados españoles, cuando por la cuarta parte de lo que cuesta un soldado peninsular podemos sostener uno negro indígena, y si se muere con enganchar otro queda en el acto ocupada la plaza.

1 de julio.

Visita a los misioneros.

2 de julio.

Me he internado un poco por el bosque …como armas, un machete y un pequeño revólver; mi fusil con sus municiones lo lleva un negro. Al internarme en el bosque he visto varios grupos de bubis, raza endeble y degenerada.

3 de julio.

…es imposible; lo de siempre, no hay dinero.

4 de julio.

...en este caos que se llama administración de Fernando Poo es empresa dificilísima el forjarse un juicio exacto. Todo el mundo dice pestes los unos de los otros.

No puede continuar por más tiempo que la administración de la isla dependa de tres ministerios …es indispensable que no dé cada uno por su lado reales órdenes que chocan las unas con las otras.

Mi tarea va a ser ingrata; voy a tener que dar quejas …he estado en el convento. Los misioneros son buena gente, aunque algo rudos.

Hemos hecho una excursión al poblado de Basilé …el camino que conduce de Santa Isabel a Basilé es lo único que existe en la isla. Se hace la mitad en una vagoneta que a gran costo hizo construir un gobernador que olvidó el pequeño detalle de las enormes pendientes del camino. Resultado: que la maquina no pudo jamás remontarlo; que solo pudo plantar los raíles hasta la mitad del terreno y el material hoy se pudre sin utilizarse. Cosas de España.

Visitamos un proyectado edificio destinado a Sanatorium que empezó un gobernador y que, según costumbre, no fue aprobado por su sucesor y se abandonó, perdiéndose los materiales y maderas acopiados.

…la terrible ignorancia en todo lo que no sea el cultivo del cacao y del café. Los colonos y los funcionarios que hasta ahora han ocupado puestos en la isla no tienen ni la más remota idea de esta flora.

6 de julio.

Deben ponerse derechos prohibitivos a los alcoholes alemanes, que acabarán con la raza indígena.

8 de julio.

A las 8 de la noche entró un barco en el puerto que resultó ser el correo vapor que va todos los meses a Santo Tomé.

…para dar tiempo a ver si llegaba el crucero Magallanes, que el gobernador envió a limpiar a San Pablo de Loanda; no parece y me temo que no ha de llegar pronto y no tendré más remedio que embarcar las fuerzas, parte en el Rabat y parte en el cañonero Concha, barco pequeño y en malísimo estado, pero que se empeñan en dar como útil. Puesto que oficialmente el barco está apto para hacerse a la mar no tiene más remedio que prestar servicio, y si ocurre una catástrofe no será mía la culpa.

…deben hallarse en Libreville el 15, y me resuelvo en llegar yo el 13 con objeto de pasar allí el 14 que es la fiesta nacional de Francia. Si llegase el 15 o el 16 no dejarían de decir que había estado esperando a que pasara su fiesta para no asistir a ella.

9 y 10 de julio.

Voy a tenderme en una butaca y fumar.

13 de julio. Fondeado en Gabón, frente a Libreville.

…el comandante del cañonero francés Alcyon, que por cierto es negro y según dicen hombre muy inteligente.

15 de julio. Libreville.

Calma y esperanza. Mi colega es muy simpático; por supuesto que viene mejor preparado que nosotros para todo.

En Bata

20 de julio. Bahía de Bata. A bordo del Rabat.

Estoy desesperado de verme forzado a tener que llevar soldados blancos, pero no ha habido medio de procurarme negros …cuarenta años lleva España de cometer el crimen de dejar morir aquí estúpidamente a sus hombres.

El Concha me trajo además la desagradabilísima noticia de haber perdido la lancha de vapor que a remolque nos traía, y que se le fue a pique en alta mar.

Es necesario ser sacado a hombros de negros o echarse resueltamente al agua hasta los muslos, como alguno tuvo que hacer.

La curiosísima ceremonia de mi presentación por el gobernador francés a los jefes indígenas de las tribus que nos son afectas y que sirven de intermediarias entre nosotros y las absolutamente salvajes del interior …uno a uno fui recibiéndoles y asegurándoles por medio de un intérprete que mi Rey era un señor muy bondadoso y que lo primero que me había ordenado es que tratase a sus nuevos súbditos con benevolencia, siempre que guardaran respeto a nuestras leyes …después se reunieron todos, hasta algunos pamues de aspecto feroz.82

El Concha y el Alcyon dispararon 21 cañonazos83 y lentamente fue arriada la bandera de Francia. Al concluir volvíme al gobernador y le hice la reverencia diplomática descubriéndome, a lo que él correspondió del mismo modo, abrazándonos, para que los indígenas que absortos contemplaban la escena comprendiesen que era de paz y de inteligencia entre dos potencias amigas.

…izó lentamente nuestra insignia amada …en aquel supremo instante me acordé de España, de Almería …concluí con tres vivas al Rey.

…lo demás es y debe ser secreto y únicamente conocido de mis jefes.

27 de julio. Elobey. A bordo del Rabat.

Los naturales nos tienen mucho miedo.

…pedí refuerzos a Fernando Poo que ayer mismo llegaron en el crucero Magallanes, que al fin volvió de San Pablo de Loanda y que quedó a mis órdenes. Está mandado por el comandante Don Vicente Pérez Andújar, oriundo de Almería y que conoce a nuestra familia.

Mi vida en Bata ha sido bien ruda. He tenido que dormir cinco noches en mala colchoneta, comer de latas y de cualquier modo …la campaña no puede ser más dura.

Mi impresión del nuevo continente es que es un país riquísimo.

12 de agosto. Río Muni.

En Elobey nos enteramos de que el vapor correo había naufragado antes de llegar a Libreville.

…haciendo sondeos en el río para determinar bien su vaguada y señalar las islas que debían quedar en poder de España …pretendían los franceses derecho a algunas y hubo discusión larga.

A las 12 fui despertado por los oficiales del Magallanes, que en bote vinieron a comunicarme que su comandante acababa de fallecer repentinamente de una angina de pecho …estábamos cerca de tierra española y era indispensable sepultar en ella a un jefe muerto en comisión de servicio.

…después un aguacero tal que hubimos de refugiarnos en las cabañas de los negros, que no son sitios apetitosos …no he conocido clima más desagradable ni cielo más triste ni más sombrío.

…a Zafra se le disparó la escopeta hiriéndose seriamente la mano izquierda, de la que seguramente perderá un dedo. No tengo más remedio que hacerme el trabajo de borradores y de poner en limpio los despachos. De aquí en adelante han de ser forzosamente muy concisas estas cartas.

Visité un pueblo pamue. Nos miran con desconfianza y el aspecto de los indígenas es de lo más feroz que puede verse. Van casi desnudos, cubiertos con pieles de leopardo.

Son antropófagos, es decir se comen al enemigo muerto en el combate …pero tratándolos bien, y sobre todo, llevando escolta con armas de precisión y tiro rápido cuyos efectos conocen y temen, no creo que se metan con nosotros.

…mal que bien, más bien mal…

16 de agosto.

Todos notamos síntomas raros, así por ejemplo no se orina y se tiene muy poca sed por la humedad de la atmósfera. El cuerpo está tomando agua por los poros y la devuelve por el mismo conducto.

Creo que por ahora no podremos ocuparnos del Sahara …respecto a estos territorios, mi opinión es que son de gran riqueza, pero que no podremos explotarlos en mucho tiempo …no son países adonde puede venir la emigración europea, que solo hallaría aquí la muerte a breve plazo.

Para sacarles fruto es indispensable que sean explotados con grandes capitales, ¿existen éstos en España? Sí, pero no vendrán aquí. Y no vendrán porque en un país como el nuestro, donde es facilísimo y seguro colocar el dinero al 10 y 12 por ciento, no se ha de arriesgar en empresa tan dudosa.

Para poner el territorio en condiciones de explotación, tendría que gastarse España muchísimos millones en abrir rutas al interior. En hacer ferrocarriles, en tener puestos militares de negros que asegurasen el envío de mercancías. ¿Y a quién aprovecharían estos enormes gastos? No a nuestro comercio, sino a casas extranjeras.

Nuestra dominación sería militar y religiosa, y ya hemos visto el fruto que ella nos dio en Cuba y Filipinas. Tenerla civil es casi imposible, pues no hay en España gente con preparación bastante.

De los millones que aquí gastáramos se malversarían la mitad.

Mi impresión es que nos urge dar en seguida todo esto a una compañía …nos exponemos a que nuestros poderosos vecinos Francia y Alemania nos arrebaten un territorio que no sabiendo ni pudiendo nosotros gobernar será un estorbo para ellos, enclavado como está entre uno y otro.

El rey Leopoldo adelantó de su bolsillo 40 millones, ¿podemos nosotros ni soñar en hacer un esfuerzo semejante? …nuestros capitales no vendrán aquí, como no han ido a Fernando Poo. Las casas de comercio en Santa Isabel ninguna tiene capital propio, todas están consumidas por la usura. Trabajan con fondos que a altísimos intereses les prestan casas catalanas.

Yo he de decir la verdad al Gobierno, pero temo que no se me haga caso …no hemos aprendido nada y me ha horrorizado el estado de todos los ramos de nuestra administración en Fernando Poo.

Necesitaría una cabeza mejor organizada que la mía, con un cuerpo más joven y no tan cansado como yo me encuentro…

18 de agosto.

…este terrible clima inclina el ánimo a la tristeza y al desaliento…

30 de septiembre. Libreville.

Ahora me es imposible ser extenso porque el vapor correo se va.

No se tiene idea de lo que enerva este clima …ten calma y espera.

Cierra la intervención su hermano Francisco:

Ésa fue su última carta y sus últimas palabras dirigidas a mí. ¡Qué pasó en esos dos meses en que apenas me escribe, y en ese último mes de silencio en que no pudo seguir sus apuntes!

…lo único cierto es que su cadáver fue sepultado en el mar.

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The end

Según un artículo de Juan Bautista Vilar la expedición española inició el viaje de regreso a la península el día 29 de octubre. Pedro Jover se disparó un tiro en la cabeza en su camarote dos días después, el 31. Tenía 46 años. El 16 de noviembre los demás llegaron a Cádiz.84

Vilar también se suma a la versión oficial:

…considerando el joven diplomático, ya muy deprimido por la enfermedad, que la comisión que presidía no había hecho sino cooperar a la cumplimentación de un convenio deshonroso (claro, ¿qué otra cosa podía haber hecho? Había sido nombrado Comisario Regio para cumplir con eso y tomar posesión de lo adjudicado en nombre del rey en Bata…), no deseando sobrevivir al mismo, en un acceso de neurastenia aguda puso fin a su vida.

El artículo de Vilar incluye en una nota a pie de página la transcripción del informe médico:

En la mar. 31 de octubre. Parte al Sr. Presidente de la Comisaría, sobre el suicidio del señor Comisario Regio.

Tengo el sentimiento de participar a V. S. que el Sr. D.P.J. Comisario Regio, enfermo hace tiempo de neurastenia, como sabe VS (un inciso; ¿cómo podría saberlo? ¿existieron partes médicos anteriores?) se ha suicidado en la mañana de hoy a las 8:45 de la misma, disparándose un tiro mortal de necesidad en la cabeza que le causó la muerte casi instantánea, aunque pudo recibir los auxilios espirituales (eso suena poco verosímil) administrados por el sacerdote de a bordo, y sin salir de su camarote, donde a las siete había tomado como de costumbre su desayuno habitual. Dios, etc85

Arrojaron su cuerpo al mar en el golfo de Biafra. Según asegura José María Verdejo, España llamó en su honor Cumbre de Jover a uno de los picos más altos de los montes Bombananyoko (un lugar que no he sabido encontrar en internet, aunque tal vez se refiera a los montes Bamboutos del Camerún).

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El resto de la expedición

Ignoro la razón por la cual la Comisión que acompañó a Pedro Jover no incluyó a Manuel Iradier, que era el explorador y africanista español más famoso y el que en aquel momento mejor conocía Guinea. Tampoco sé si fue una decisión suya. Sí contó en cambio con Amado Ossorio,86 el médico asturiano que había acompañado unos años antes a Iradier en sus exploraciones. Debió de ser el más veterano del grupo.

En la carta fechada con un doble ´9 y 10 de julio´ Jover le contó a su hermano cómo en el primer vapor saldrán para Elobey mañana de madrugada Ossorio y D´Almonte. Irán explorando la costa hasta el río Muni, donde se reunirán con nosotros.

El geógrafo sevillano Enrique D´Almonte tuvo una vida que merece una biografía.87 Tal vez ya haya sido escrita. Además de en el golfo africano, hizo mapas en Filipinas, en Japón y en el Sáhara. Sobre Guinea publicó múltiples artículos. Jover le habló de él a su hermano en estos términos en una de las primeras cartas: es un excelente hombre, servicial y desinteresado, siempre dispuesto a servir a todo el mundo y acogiendo con júbilo todos los encargos que se le dan.

D´Almonte fue una de las 134 personas que murieron ahogadas en el naufragio conocido como el Titanic catalán, cuando el vapor correo que iba a Filipinas -el Carlos de Eizaguirre- tocó una mina a las 3:30 de la madrugada frente al cabo de Buena Esperanza. El barco se partió en dos y se fue a pique en cuatro minutos. Sucedió el 26 de mayo de 1917, cinco años después del hundimiento del Titanic. Es mucho menos conocido.

Formó también parte de la expedición de Jover el geógrafo militar Emilio Borrajo Viñas -que más tarde será alcalde de Talavera durante la Guerra Civil-. El diplomático escribió el 12 de agosto: …he enviado la lancha de vapor con provisiones e impedimenta al Utamboni con Borrajo-. A su vuelta a España Borrajo va a publicar Demarcación de la Guinea Española.

Por su parte el marino José Gutiérrez Sobral, que estaba al mando del Concha y se convertirá en vocal de la Real Sociedad Geográfica, fue enviado por Jover junto a Borrajo para hacer la señalización de la frontera meridional. También lo cita en una carta -23 de junio- …al pasar mi bote, que a la proa arbolaba mi insignia, entre dos cruceros ingleses anclados cerca del Rabat empezaron a hacer señales con sus banderas. Me dijo Sobral, que manejaba el timón, que nos querían hacer honores. Publicó en 1904 Posesiones españolas en África Occidental: Muni, Fernando Poo, Río de Oro.

Otro de los integrantes de la expedición fue Eladio López Vilches (…vamos formados militarmente, yo primero, detrás Vilches y Sobral -30 de junio-). Vilches llegó a ser comandante del Estado Mayor y da nombre a una calle en Madrid, cerca de Arturo Soria. El 17 de diciembre, al mes justo de haber regresado a la península, pronunció una conferencia en la Real Sociedad Geográfica que fue también publicada.

A Vilches se refirió el Duque de Almodóvar del Río, cuando en el Congreso de los Diputados se mencionó el suicidio de Pedro Jover:

…según los informes verbales del Sr. Vilches y de algunos de sus compañeros, el Sr. Jover atentó a su vida en una situación de espíritu tal que evidencia completamente la alteración de sus facultades mentales …se hallaba en un estado de espíritu tal que, si no lo era completamente, se aproximaba mucho a la locura …más información que la ya practicada, tratándose de un asunto tan penoso, sería más cruel que provechosa.88

Es posible que en alguno de los textos citados haya recogido algún detalle más sobre el fallecimiento de Pedro Jover.

Los suicidios

Todo suicidio deja una huella terrible. A la congoja propia de la muerte se le suman interrogantes irresolubles, un halo gelatinoso de culpa extendido alrededor y no poco enfado con el suicidado.

A mí me ha rozado dos veces. Una fue Jorge, el mejor amigo en una época lejana de mi infancia, que en plena adolescencia decidió saltar desde su ventana en el sexto piso de la calle Magallanes de Madrid. Parte de su familia militaba en el Opus Dei. Me estoy acordando -ahora que escribo esto- cómo Jorge y yo participamos juntos en un concurso de disfraces. Ganamos un premio. Jorge se había pintado todo el cuerpo con un corcho ahumado y yo lo arrastraba encadenado. Lo tenía olvidado, pero sé que existe una foto de aquello (coherentemente, en blanco y negro) en la casa de mi madre. Me horroriza ahora darme cuenta de cómo la imagen del negrero estaba incorporada con total naturalidad y frivolizada en el imaginario de nuestra infancia -como la de los vikingos o los piratas-.

Conservo también otro recuerdo infantil del revuelo que se armó cuando encontraron ahorcado en un árbol a uno de los empleados de la residencia en Mahón donde pasé un verano familiar.

El otro suicidio próximo fue el de Antonio, un paciente al que yo acompañaba muy de cerca en el centro de reinserción psiquiátrica en el que trabajé durante siete años. Se disparó un tiro en la cabeza. Como Jover.

Trabajé como sostén

de psiquiatras y de locos,

queriendo ayudar un poco

a evitar el manicomio

…todo fue bastante bien

hasta el suicidio de Antonio.89

Ocurrió en 1992. Aparentemente Antonio estaba respondiendo muy bien en su proceso de rehabilitación. No había en su historial clínico un riesgo más elevado que en el de otros muchos pacientes con los que entonces convivimos, y no hubo nada -o no supimos verlo- que nos alertara de sus propósitos.

Agradecí siempre calladamente a su familia que no nos hiciera ningún reproche. Conocían a su hijo y sabían del riesgo.

El riesgo. Basaglia en su momento había advertido de que solo se puede desmanicomianizar -vaya palabra- corriendo riesgos.90 Eso tiene relación con la reflexión de una argentina -Jimena Mantilla- que ha investigado cómo en psiquiatría la mayor parte de los estudios se centran en los costes o en los diagnósticos, pero que rara vez alguien se detiene a analizar la manera en que son decididos los ingresos.91

La idea misma de peligrosidad remite a su vez -un significante enlaza siempre con otro- a los libros de Foucault (especialmente a Vigilar y castigar)92 o a las leyes de peligrosidad social en el ámbito jurídico.

Un paciente psiquiátrico crónico del que escribí la biografía me relató una vez de esta manera, frente a la grabadora, su ingreso en el manicomio de Leganés.93 El 22 de octubre de 1963:

Cuando llegamos nos recibieron en el patio los enfermeros que aquel día estaban de turno de tarde. Mario nos presentó a los tres o cuatro que veníamos del Provincial y les dijo a los enfermeros de Leganés: ´estos no son peligrosos, ninguno de ellos es agresivo´.94

Pero, ¿qué es el peligro y cómo lo afrontamos?

Argumenta Mantilla que en la decisión de ingresar a un paciente influyen muchas variables que no son estrictamente médicas (si hay o no disponibilidad de camas, que en la zona existan recursos alternativos, si el profesional que lo evalúa es de planta o residente, lo agitado que esté, lo que insista la familia y -sobre todo- el riesgo que esté dispuesto a asumir el responsable).

Habría que revisar hasta qué punto no se interna o se suben las dosis de haloperidol como medida de protección para el propio profesional. Lo incierto resulta insoportable y es siempre más seguro decretar el ingreso y que al día siguiente otro se ocupe del paciente. O del médico, que en 2003 fue una residente quién enloqueció en la clínica La Concepción de Madrid y acuchilló a varias personas.95

Eso me lleva a otra época de mi vida en la que trabajé como terapeuta de familia en un centro que asesoraba a la Comisión de Tutela del Menor de Madrid en la evaluación de casos de malos tratos y de abusos sexuales. Fue uno de los primeros servicios especializados que puso en marcha la Administración española para abordar un problema que hace 25 años estaba mucho menos visibilizado que ahora.

Atendíamos (aunque no estoy seguro de que ésa sea la palabra correcta) a padres a los que les había sido retirada cautelarmente la tutela de sus hijos. Supervisábamos las sesiones mediante un espejo unidireccional y grabábamos -con conocimiento de la familia, claro- todo en vídeo.

El informe que elaborábamos iba directamente al juez (entregábamos una copia al mismo tiempo a los padres), quien se apoyaba en él para decidir si devolvía o no la tutela de los menores.

Me interesa contarlo porque el dilema horroroso al que se nos abocaba (pronosticar la conducta de alguien es siempre una especulación) parece de naturaleza similar a la del psiquiatra que debe decidir un ingreso.

He recordado aquellos informes estos días en que la televisión repite machaconamente casos de feminicidios cuyos autores habían sido denunciados pero no tenían orden de alejamiento, u otros delitos atroces cometidos por personas en régimen de libertad provisional. Los periodistas dan a entender que la culpa de lo ocurrido es una imprudencia de los profesionales responsables de mantener la vigilancia y administrar los internamientos (ya sean psiquiátricos o penitenciarios), quienes habrían fracasado en su tarea de protección.

La actual tendencia me parece aterradora, porque en adelante va a haber muy pocos psiquiatras o jueces que se arriesguen a un juicio (valga la redundancia) social como ése, y a fin de evitar riesgos a la sociedad sucumbirán a la tentación de, ante la duda, condenar e ingresar con mayor facilidad.

Pero esa duda existe siempre. En nuestro equipo jamás tuvimos certezas, y así se lo expresábamos a los jueces de aquel momento, mucho menos presionados que los de hoy -algunos serán los mismos-. La sociedad (sea eso lo que sea) debe asumir que la pretensión de prevenir el comportamiento es solo una conjetura. Que resulta imposible despejar la incertidumbre. Somos (afortunadamente, por otro lado) imprevisibles.

En otra ocasión trabajé con una paciente joven a la que los informes atribuían -y así nos lo habían prevenido- un riesgo muy alto de suicidio. Para nosotros implicaba un problema logístico, porque ese centro era un espacio abierto de rehabilitación en el que la medicación se encontraba en el comedor al alcance de todos. Pues bien, la tarde siguiente a su ingreso encontré a aquella muchacha en pie masticando visiblemente junto al casillero de las medicinas y, aterrado -ya había sucedido lo de Antonio-, instintivamente corrí a agarrarle con una mano de la nuca mientras introducía la otra en su boca para forzar el vómito.

Estaba merendando un plátano.

Debió de pensar, claro, que yo me había vuelto loco. Y tendría razón, porque lo que estuvo en aquel momento en juego no fue su psicosis sino mi miedo.

Las diferentes herramientas (antecedentes, tests, valoraciones, peritajes…) que se utilizan para ´delimitar el riesgo´ no son en el fondo más que un intento de traducir la incertidumbre en probabilidades, pero de ninguno de ellos vamos a lograr extraer seguridades. Y si hay alguien que se anime a darlas habrá que desconfiar de él por farsante.

El factor humano -como la novela de Graham Greene- es impredecible. Nadie puede garantizar que otra persona en el futuro no vaya a tener un comportamiento peligroso hacia él o hacia los demás, y tratar de cuantificar eso en término de posibilidades resulta sumamente atrevido. Temo que el apremio actual (desde luego lo que demandan los medios de comunicación) por protegernos redoble la presión para que, por si acaso, el mayor número posible de sospechosos sean preventivamente encerrados.

Resulta comprensible, pero esa reacción tiene algunos inconvenientes: exige un límite cada vez más difuso (no hay ninguno de nosotros que no seamos potencialmente denunciables), no consigue eliminar la incertidumbre y tensa hasta la ruptura algunos principios básicos de la salud y, sobre todo, de la justicia. El miedo es difícil de gestionar.

Lo cierto es que de los suicidios se habla muy poco. Tal vez porque rozan el tabú. Y sin embargo la gente se suicida mucho. En España cada año lo consiguen (no menciono a los que lo intentan) más de 3.500 personas -en 2014, con la crisis, rondaron los 4.000- según cifras del propio Instituto Nacional de Estadística.

Este asunto tiene otra arista. Tres de cada cuatro suicidios son cometidos por varones, y eso es invisible porque está extrañamente silenciado. Si el porcentaje fuera inverso con toda probabilidad -ya que hablamos de estadísticas- abriría el telediario con frecuencia.

Me vienen ahora también a la cabeza unos versos que escribí en 2012, después de haber leído en la prensa local paraguaya la noticia de un suicidio. En esa ocasión fue una mujer.

Pasé unos días inquieto,

obcecado en aquel duelo

y en ese drama rural.

Busque el relato completo.

No fue un deceso inmediato

ni tampoco un arrebato

de pasión adolescente.

Se abandonó al desconsuelo

tras semanas de hospital.

Debió de ser muy consciente.

Sin querer dramatizar;

nadie puede asegurar

que jamás, en un segundo,

se le desmorone el mundo

como a Gloria le ha ocurrido.

Por eso es un sinsentido

administrarnos la vida

-´recuerde el alma dormida

avive el seso y despierte´-

sin considerar la muerte.

El fin, permanentemente

merodea alrededor,

¿una decisión valiente?

Fue un acto perturbador.96

El suicidio siempre es perturbador. Y así lo fue la muerte de Pedro Jover y Tovar.

Quién sabe qué tuvo en la cabeza el diplomático de Almería el día que agarró la pistola en su camarote del vapor Rabat, pero debió de ser algo más que el despecho patriótico por la mala negociación de los intereses españoles en la selva del Muni, ocurrida un año y medio antes.

Lo cantaba Silvio Rodríguez en relación a otro barco, el Playa Girón: ¿hasta dónde sabemos?

67 Textos fundamentales de Guinea Ecuatorial. Servicio Informativo Español SIE. Colección Documentos Históricos número 5. Madrid, 1968.

68 Sospecho que con demasiada frecuencia los trabajos se copian unos a otros.

69 La Guinea española y sus riquezas (estudios coloniales). Julio Arija. Espasa Calpe. S.A. Buenos Aires, 1930.

70 Aquel negrito del África tropical. El colonialismo español en Guinea (1778-1968) Fernando Ballano Gonzalo. Casa África 44. SIAL ediciones, 2014.

71 Guinea Ecuatorial: la ocasión perdida. Juan María Calvo. Asodegue, 1989.

72 A menudo lo que importa no es la verdad. Ni siquiera la mejor argumentación, sino la más difundida.

73 Tengo dudas de si el comentario es justo y se refiere a Leopoldo II.

74 Esto lo cuenta así Francisco en la presentación de las cartas de su hermano. Sin embargo, si contrastamos los datos -y nos fiamos de internet- comprobamos que exagera un poco; en realidad al momento de fallecer su padre Pedro tenía ya 23 años.

75 20 de julio de 1901.

76 15 de junio.

77 Escrito así en el original.

78 12 de agosto.

79 Iniciaron la travesía el día 9 de junio.

80 Frente a la playa Carboneras, desde donde escribo (hoy engalanada porque es la víspera del 50º aniversario de la independencia).

81 Se refiere a la cuesta de las fiebres.

82 Pamue es otro nombre para designar a los fang.

83 El mismo número que la familia Franco reclama que sean disparados en honor al dictador cuando vuelva a ser enterrado, una vez removido del Valle de los Caídos.

84 El convenio Franco Español de 1900. Juan Bautista Vilar. Pg. 89.

85 Nuestras Colonias en Guinea. Consideraciones técnicas, sociales y políticas. Federico Montaldo. Madrid, 1902. Pg. 77.

86 Dependiendo el documento que se consulte, en unos su apellido figura como Ossorio y en otros como Osorio.

87 Hipervínculo Enrique D´Almonte. Escombros imperiales. "La Primera Guerra Mundial".

88 Diario de las Sesiones de Cortes. 20 de noviembre 1901. Fue el mismo día en que se aprobó la construcción del tramo de carretera que lleva de Miraflores a Bustarviejo. N. 65. Pg. 1113.

89 Décimas locas. Décimas febriles. Ibíd.

90 Franco Basaglia (1924-1980), fundador del movimiento ´Psiquiatría Democrática´ al que se reconoce como promotor de la antipsiquiatría en Italia.

91 ´Riesgo´, ´peligrosidad´ e ´implicación subjetiva´: un análisis de las decisiones de internación psiquiátrica en la ciudad de Buenos Aires. Maria Jimena Mantilla, 2010.

92 Vigilar y castigar. Michel Foucault. Siglo XXI, 1975.

93 Guillermo. Nos referiremos de modo extenso a él más adelante.

94 ´No le doy mucha importancia a la psicosis´. Autobiografía de Guillermo Baena. El brillo de los reversos. Alberto Quintana. Editorial Cactus. Barcelona, 2004.

95 Una médica de Madrid mata a una compañera y a una paciente a cuchilladas en un arrebato de locura. El País, 4 de abril 2003.

96 Décimas románticas. Décimas febriles. Ibíd.

Un despropósito ecuatorial

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