Читать книгу Un despropósito ecuatorial - Alberto Quintana - Страница 8
ОглавлениеEscombros imperiales
Hasta el final de la guerra civil
1900. Comenzaba un siglo nuevo.
La pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas evidenció que en España los tiempos imperiales habían finalizado. Intelectuales y políticos trataban de explicar(se) aquel momento, que ha pasado a la historia como el desastre del 98. Después vendría el desastre de Annual. De desastre en desastre.
Desarbolada, España se descubría a sí misma como una metrópoli lamentable, incapaz de colonizar. Un escritor escribirá -que es lo que hacen- sobre nuestras colonias: todos los colonizadores han sido siempre unos recién llegados. Los que han ido allí han sido ranas o dictadorzuelos,97 y Joaquín Costa el regenerador hablará de ´colonia de juguete´. Publicó un artículo en El Español (ojo al nombre, porque Pedro Jota le ha puesto el mismo a su diario digital) titulado Con escrúpulos no se puede ser potencia colonial.
Aun así, los territorios africanos -Marruecos, Fernando Poo y Río Muni- cobraban de pronto cierta importancia. Importancia a todas luces insuficiente en el caso del golfo de Guinea, y es que dentro del escaso interés que España le ha prestado siempre a África la prioridad que apuntaba era Marruecos.
En 1899 el Hijo del Inmaculado Corazón de María -es decir, el claretiano- Lluis Sagarra (que no era arquitecto, ni nada parecido) se embarcaba en la empresa un tanto quijotesca de levantar en Santa Isabel una catedral neogótica. Le había enseñado los planos a Gaudí y éste lo había animado con ellos. Está publicado en La Vanguardia. Aquel año Gustave Eiffel construía su famosa torre-mecano para la Exposición Universal de París. El Marqués de Comillas, un esclavista catalán, contribuía para su construcción (a la de la catedral, no a la de la torre Eiffel) con 21.000 pesetas. En aquel momento no eran pocas.98
Sagarra construirá también la bonita iglesia de Batete. Ese templo es el único neogótico en madera que aún se conserva en Guinea, aunque -a pesar de que fue rehabilitado hace unos años por la cooperación española- hoy está hecho una lástima y con riesgo de derrumbe.
Recuerdo ahora el primer madelman que vi. Aquel juguete. Fue un regalo de reyes que recibió mi hermano mayor. Justo escribo esto un día de reyes -el 6 de enero de 2019-. Salvo error, lo del madelman creo que ocurrió hace exactamente 45 navidades. 16.435 días, contando el 29 de febrero de los años bisiestos. Era una caja roja con un muñeco dentro vestido de explorador que traía consigo como complementos una escopeta, un salacot y un mono. Representa bien el imaginario de la época. Tal vez los fabricantes deberían de haber incluido en el lote un claretiano catalán (Fernando Ballano afirma -citando a un tal Jacint Creus- que de los 231 claretianos que en 1907 había en Guinea, 105 procedían de esa región-comunidad autónoma-nación-o lo que diablos sea).99 En lugar de eso, si uno adquiría la caja grande en la que venían dos muñecos, el segundo era un ayudante negro. Ahora sería impensable por incorrecto (y por supuesto aquellas cajas jamás traían mujeres). Lo que han cambiado las cosas.
Para esa fecha los españoles habían llevado ya a los primeros fang (entonces era más frecuente llamarlos pamues) a Fernando Poo (hoy Bioko). Ellos conocían la isla como Marfú. Mirado con la perspectiva que proporcionan 120 años de distancia aquello fue probablemente una imprudencia. Los fang eran guerreros y cazadores, en general más fornidos, más pendencieros y más altos que los bubis (los habitantes originarios de la isla, a la que llamaban Ripoto). Daban mejor el tipo como guardias coloniales.
De hecho, en la guardia colonial apenas hubo bubis. Y sin embargo el mismo Fernando Ballano relata que el primer oficial negro que hubo en el ejército español sí lo era. Luchó en la guerra civil. El teniente Tray.100 He leído que fue falangista y que al acabar la guerra pretendió alistarse en la División Azul (para la que resultaba, por razones obvias, demasiado negro). Con el tiempo sería el encargado -en una de las numerosas crisis entre los dos países- de ordenar a sus hombres que arriaran a la fuerza la bandera española de la casa del cónsul en Bata. Llegó a convertirse en jefe de la Casa Militar de Macías. Hasta que cayó -como tantos- en desgracia y tuvo que exiliarse. Un hijo suyo que nació en Albacete ha escrito un libro titulado Los españoles de color negro.101
La guardia colonial era esencial para los españoles, puesto que había que asegurar el orden. Un orden que hiciera posible en la colonia la economía de botín (aunque es más bonita la expresión economía de rapiña). Garantizarlo con soldados peninsulares resultaba excesivamente caro. Además se morían demasiado pronto. Al igual que otros territorios africanos, el golfo de Guinea se transformaba poco a poco en un paraíso para codiciosos. Y ya se sabe, disponemos de la riqueza suficiente para atender las necesidades de todos, pero no para la codicia de todos.
Los claretianos mientras tanto habían conseguido llevar hasta Santa Isabel una imprenta. Un inciso. Iba a escribir traer, lo que incorpora el punto de vista del autor. Si digo traer una imprenta estoy dando importancia a la posición desde la que escribo -Malabo-, pero en cambio si escojo llevar una imprenta priorizo el lugar del posible lector, que seguramente será otro. ¿A quién debe primarse? ¿al autor o al lector…?
Se elija lo que se elija, en 1904 los claretianos comenzaron a editar La Guinea Española, que -a excepción de un paréntesis en la posguerra- se publicará ininterrumpidamente hasta la independencia. En esos años había empezado también a imprimirse el BOC (que era el BOE local, el Boletín Oficial de la Colonia).
Hoy existe en Madrid una armería cerca de Moncloa (Soldiers, se llama) en la que venden salacots auténticos. Para nostálgicos. Dr. Livingstone, supongo. El modelo de salacot colonial español (como el del madelman) y también el británico. Más bonito. Se trata de un complemento vistoso que he encontrado más de una vez como adorno en casas de diplomáticos y de espías destinados en Malabo. Curioso. Es sorprendente que no lo exhiban al lado de una casulla.
Regía en aquella época en la colonia una confusa mezcla de poder político, económico, militar y religioso. Había mucha legislación, pero nada -o apenas nada, por no ser tan categórico- se cumplía. El libro de historia de 1º de bachillerato que se estudia hoy en las escuelas ecuatoguineanas informa a los alumnos de que entre 1865 y 1910 pasaron por el cargo nada menos que 69 gobernadores generales.102 Parece evidente que el poder religioso -los obispos apenas se sucedían- fue mucho más estable que el civil. Hasta que llegó Barrera y mandó parar.
Ballano llama la atención acerca de que la historiografía de Guinea está llena de errores, exageraciones, ocultaciones y tópicos.103 Creo que es una pulla dirigida a Gustau Nerín, pero probablemente sea cierto. Juan Valbuena por su parte menciona un libro de 1924 que tiene un título precioso y parece ahondar en la misma idea: Estupendos misterios de la Guinea casi española.104 Fue escrito por un tal Eladio Antonio Rebollo. Lo que sería estupendo es encontrarlo.105
En 1904 inauguraron el primer cine. Tres años después el nombre guardia colonial. Todos los domingos (y fiestas de guardar -¿qué se guardaba?-) obligaban a izar la bandera y a dar un viva a España y otro al rey. Un motivo más, supongo, para que Tray acabara mandándola arrancar a la fuerza.
Aquel año de 1907 se aprobaba también un reglamento de enseñanza bastante progresista. Y otro sobre armas. Se prohibió además la venta de alcohol -prohibición que no fue cumplida nunca-. Hay quien sostiene que la ingesta de alcohol industrial provocó más muertes entre los nativos que la guardia colonial. También ese año se autorizó a los jefes de poblado a mediar en los pleitos (arreglar palabra es la bonita expresión que se utiliza en Guinea), algo que tradicionalmente siempre habían venido haciendo. Eso daría pie a un debate imprescindible sobre quién y por qué es el que está legitimado para habilitar -qué significará habilitar- a otro el poder de hacer algo.
El ritmo de la sociedad colonial de principios de siglo estaba regulado por la llegada trimestral del vapor-correo. El barco no pasará a viajar todos los meses hasta 1910, justo cuando comience a imprimirse en Barcelona La Voz de Fernando Poo (en cambio La Voz de Galicia llevaba ya en la calle 28 años). La Voz de Fernando Poo distribuía 4.000 ejemplares cada dos semanas, lo que para la época era un número más que notable.106 En aquel momento -siempre según Ballano- la guardia nacional contaba con 111 efectivos. Y había en Guinea 80 misioneros.
Existen varios textos referidos a la guardia colonial y al menos tres de ellos fueron escritos en primera persona por sus protagonistas. Ballano hace mención a uno de 1907, obra de un alférez de la guardia civil apellidado Granados que critica la agresividad de la colonización. Yo creo que se refiere a Páginas sueltas sobre la Guinea Española de Gregorio Granados, pero las fechas no me cuadran del todo porque es de 1912.107 Tal vez se trate de un error. Igual da. Recientemente han vendido -lo he visto en todocoleccion- un ejemplar en internet por 50 euros. Considerando el contexto -blancos europeos tratando de organizar su colonia- resulta llamativo que su portada esté ilustrada con esta cita de Solón: …hemos dado a los atenienses no las mejores leyes, sino las mejores que podían soportar.
Poco después, ya en 1915, otro guardia llamado Jenaro Geijo publicaba en Gijón (en la imprenta El Noroeste) su libro La Guinea Española y la guardia colonial. El tercero llegará unos años más tarde de la mano de Francisco Soriano Frade, Memorias de un teniente de la guardia colonial en Guinea.108
Curioso y ejemplar. Los guardias ilustrados.
En aquellas circunstancias los prestamistas -catalanes muchos de ellos, y no es un tópico- hacían un buen negocio. Y es que la colonia no contó con un banco hasta entrados los años 30. Los trabajadores se veían casi siempre obligados a comprar a crédito en la tienda del patrono. Mientras tanto los fang utilizaban entre ellos, como moneda, unas puntas de lanza a las que llamaban bikueles (de ahí proviene el nombre de la moneda que sustituirá a la peseta hasta que Guinea Ecuatorial se incorpore al franco CEFA -otra herencia del colonialismo, en este caso francés-).
En 1914 los claretianos inauguraron el seminario de Banapá, por el que van a pasar los primeros nacionalistas (sucederá un poco como con la Casa dos Estudantes do Império en Lisboa, donde se conocieron -y comenzaron a enredar- los fundadores de los diversos movimientos de liberación que más tarde le harían la guerra a Portugal).
El capítulo anterior lo interrumpimos con la mención a Mariano Mora. Mora fue uno de los primeros oscenses que llegó a Guinea. En aquella época emigraron muchos.109 En 1906 fundó la finca Sampaka, que luego Luz Gabás y Mario Casas han popularizado en Palmeras en la nieve.
En los años 20 Sampaka tenía ya cerca de 300 trabajadores. Entonces quedaba lejos de Santa Isabel, pero hoy está integrada en el casco urbano de Malabo. Es de los pocos negocios que se han mantenido en propiedad de españoles. Y creo que el único que todavía produce cacao. Aún luce su espectacular entrada de palmeras. El otro día estuve en ella con su actual propietario. Luis compró un negocio al que estaba sentimentalmente vinculado; y es que su padre había trabajado en la finca para los anteriores dueños. En la pared de la casa hay colgada una imagen suya de ¿los primeros 60? en la que aparece fotografiado de niño con pantalones cortos junto a la gran escalinata de la construcción principal.
En estos tiempos en los que el petróleo lo ha inundado todo, Sampaka continúa produciendo a duras penas -contra viento, marea y arbitrariedades del gobierno- para mantener la tradición de la producción de cacao con una maquinaria de hace un siglo. Da gusto ver los secaderos de madera. Parece un museo. Recientemente Luis ha comenzado también a ensayar la producción artesanal de su propio chocolate.
Respecto a la novela (y después exitosa película -según EFE recaudó nada menos que tres millones de euros durante su primer fin de semana-), he leído el análisis académico de un tal Martínez Rubio en el que critica lo estereotipado de los personajes y reprocha cierta visión pintoresquista y exótica de Guinea en la que ´los negros son vistos como parte del paisaje´ y las mujeres como una tentación, sin plantear ningún tipo de conflicto ni lectura histórica respecto a la descolonización o al régimen de Teodoro Obiang. En suma, un ejercicio de banalización, dice.110 Claro, es una novela de amor. No un manifiesto.
Sea como fuere es notable la recreación que los productores hicieron de la finca Sampaka (no pudo ser rodada en Guinea, pero los escenarios están magníficamente conseguidos).
Juan Valbuena recuerda -para que no se olvide- que el cacao no es originario de la zona, sino que al igual de la ceiba (el árbol que luego se convirtió en el logo nacional) fue traído por los españoles tras la caída de los precios del aceite de palma, ahora tan denostado.111 En Guinea Ecuatorial el aceite de palma -inmutable a las críticas- continúa inundando los puestos de los mercados locales (y ya se sabe: blanco y en botella remite a leche, y rojo y en botella a aceite de palma sin refinar).
Valbuena relaciona todo esto con cómo era la costumbre que había en aquel tiempo en los Pirineos respecto a la herencia: con el fin de no diluir el patrimonio familiar, el primogénito recibía todas las tierras. Eso empujaba a los demás hijos a buscarse la vida. Años atrás el seminario y el ejército habían sido alternativas frecuentes. Largarse a Guinea parece que se convirtió en otra …y cita otro libro menos famoso que las palmeras nevadas donde también se aborda aquella peculiar emigración: Guinea en Patués.112
Antropología (de andar por casa)
En el año 2003 la cooperación española tradujo al español los estudios sobre pamues y bubis escritos en aquellos años por un antropólogo alemán llamado Gunter Tessmann. Se trata de dos tochos académicos clásicos no muy fáciles de leer. Antes que antropólogo, Tessmann había sido comerciante y capataz. Dicen que tuvo frecuentes intereses sexuales en sus informantes indígenas -algo que también se le ha reprochado a Malinowski- y Gustau Nerín sugiere que había cometido todo tipo de tropelías. A saber.
Confieso que no los he leído. Y eso que en algún cajón debe de haber una cartulina firmada por el emérito en la que se asegura que soy antropólogo. Como si lo que uno es o deja de ser fuera una cuestión administrativa avalada por una firma. Una bobada.
Cada vez que tratamos de imaginar una sociedad ajena, tendemos -para comprenderla mejor- a utilizar una simplificación mediante binomios: blancos y negros, bubis y fang, metrópoli y colonia, isla y continente, cacao y madera, gobernador y claretianos. La realidad es mucho más compleja.
Valbuena dice que la diferencia -en términos prácticos- más importante entre los negros no era tanto la tribu a la que pertenecían, sino entre aquellos que eran emancipados y los que no. Emancipado. Los portugueses en sus colonias decían asimilado, pero significa exactamente lo mismo. Mi suegro lo fue en Mozambique. Era enfermero -además de negro- y estuvo integrado en la estructura de la administración colonial. Luego vendría el Frelimo.113
En los territorios españoles del golfo de Guinea a los emancipados les era permitido tener armas y consumir aceite de oliva.114 También ser miembros del consejo de vecinos.
Dicen que, salvo notables excepciones, los colonos no solían interesarse gran cosa en la cultura local. Quién sabe cuánto tendría aquella distancia de ignorancia y cuánto de desprecio. Lo que más les llamaría la atención -seguro- serían los baleles, en los que las chicas negras bailaban desnudas de cintura para arriba.
Rosendo-Ela Nsue enseña que los pueblos que habitan el territorio que hoy se llama Guinea Ecuatorial son los fang, ndowé, bubi, bissio, annobonés y balengue.115 He visto otras clasificaciones. Juan Tomás Ávila opina por ejemplo que el término ndowé agrupa en realidad a varias etnias diferentes.116
Hay toda una discusión sobre si los bubis pertenecen o no al mismo tronco bantú que los demás, pero parece preferible dejar esas cosas -otras no- en manos de los académicos. Tiene escasas implicaciones prácticas.
De lo que sí podemos estar seguros es de que entre bubis y fang (o pamues) hay muy poco en común. Los bubis tenían rey y los fang no; según Ramón García los bubis son monógamos y los fang polígamos; los bubis monoteístas y los fang politeístas;117 la lengua fang es gutural y la bubi tonal.118 Eso sin contar que, según los números, a los bubis les gusta mucho más Fuenlabrada para instalarse en España que a los fang.
Estas diferencias estaban en el fondo del discurso que Edmundo Bosio pronunció desesperado en la Conferencia Constitucional, tratando de evitar que España abandonara a los bubis en manos de los fang:
Guinea Ecuatorial no existe más que en el papel, es una creación artificial; en realidad son dos territorios, dos provincias, con cultura, tradición, costumbres, lenguas, formas de vida y hasta formas diversas de entender lo sobrenatural …no es que pretendamos separarnos, es que no queremos juntarnos …no se trataría de una unión de pueblos iguales, sino de convertirnos en colonia de Río Muni.119
Tiempo después120 el gobierno de Guinea anunciaría que Edmundo Bosio (a quien Macías había engañado ofreciéndole la vicepresidencia) se había suicidado. El informe de Amnistía Internacional recogió sin embargo que murió de un disparo en la cabeza después de haber sido torturado.121 Pero no adelantemos acontecimientos.
La forma de entender lo sobrenatural de los bubis a que se refiere Bosio tiene mucho que ver con los antepasados y con un espíritu dominador (un morimó). El contacto se realiza en una construcción llamada röhiáa.122 En el norte de Bioko hablan de Rupé y en el sur de Eri. He escuchado también que existen matices que diferencian el idioma bubi hablado en el norte y en el sur de la isla, algo que dudo que ningún blanco sea capaz de apreciar. El centro espiritual bubi está en Moka, donde residían tanto sus reyes Bioko y Malabo como el ´sacerdote´ o abbá principal.123
Miguel de Unamuno escribió sobre los bubis desde Salamanca en 1920:
…su filosofía paradójica de no invocar a Rupé, el genio del bien, del que dicen que nada tienen que temer puesto que su bondad es infinita, y sí a Morimó, el genio del mal, que es a quien temen.
No son palabras enteramente suyas, sino que las tomó prestadas de José Más Laglera -quien parece haber hecho una burda lectura cristiana de la cosmovisión indígena- al hacerle el prólogo a su novela En el país de los bubis.124 Fernando Ballano se equivoca en su libro al ubicar este prólogo de Unamuno en 1931. En realidad lo escribió once años antes.
Volviendo a los bubis, un lugar relevante para ellos es una cascada preciosa que cae directamente sobre la playa desde la selva de Ureka, en el sur de la isla. Un paraje magnífico al que para llegar era necesario andar unas diez horas por el bosque …hasta que al gobierno fang se le ocurrió encargar a los chinos, con el dinero del petróleo, una carretera que permite aparcar el coche casi debajo del salto de agua. Dicen que fue porque la ministra de turismo tuvo interés en construir allí un negocio.
Fernando Ballano relata cómo en 1906 -el mismo año en que Mora fundaba la finca Sampaka- el Comisario Regio Diego Saavedra viajó hasta Moka para entrevistarse con el rey Malabo. En aquella reunión le exigió que asegurase a través de los botukos (son jefes locales, el equivalente bubi a los régulos de Mozambique o los sobas de Angola) que la mitad de los hombres útiles de cada poblado hicieran trabajos forzados en las obras públicas,125 so pena de despojarle de su título.126 La codicia de la corona, la diplomacia española y Vicente Fernández (…pero sigo siendo el rey).
Ahora que menciono por segunda vez Sampaka, vale la pena aclarar que ese nombre, aparentemente tan africano, es en realidad de origen anglosajón. Proviene del acrónimo de un liberto llamado Samuel Parker, que habría sido en algún momento propietario del terreno. Lo mismo sucede con el barrio Semu, palabra que no proviene del bubi sino de las iniciales de Servicio Eléctrico Municipal.
Eso me hace recordar este párrafo -que escribí hace muchos años- referido a una localidad del interior de Mozambique:
Cuando me hablaron de Caia di por hecho que aquel nombre respondería a alguna oscura y sugerente toponimia africana; sin embargo he descubierto que no. En realidad significa ´Compañía Agro Industrial del Azúcar´; es decir, las siglas de un residuo comercial de una colonia que ya no existe. ¿Cómo construir una identidad sobre eso?127
En aquel mismo texto describía:
En algunos lugares de Sofala todavía se respeta la tradición de que cuando un hombre muere sus viudas automáticamente pasan a ser mujeres del hermano mayor (lo que es inteligente desde el punto de vista de la economía familiar y sobrevivencia de los hijos -me parece que decía el viejito L. Strauss en ´Las estructuras elementales del parentesco´-). Eso sí, antes de que transcurra la primera semana la viuda reciente debe acostarse con un tercer hombre128 para sacarse de dentro el espíritu del muerto. Como puede ver, eso ya no tiene mucha relación con la moral romana de incienso y sacristía.
En el caso de Guinea los bubis también son matrilineales. Eso quiere decir que la importancia recae en el hermano varón de la madre. Si nos fiamos de cómo describe Ballano idéntica situación en Fernando Poo, el hijo del difunto (en lugar del hermano, como en Mozambique) además de los bienes, recibía en propiedad a su propia madre y a las demás esposas de su padre. Eso tiene también un sentido económico. Probablemente estas cosas -delicias de los antropólogos- hayan tenido mayor vigencia en el pasado y en las zonas rurales (internet y los teléfonos móviles son implacables), pero hay aspectos de esas tradiciones -como el arreglo de matrimonios por conveniencia entre las familias- que siguen siendo practicados en la actualidad.
También en 1906 (un año importante según parece) se fundaba la Cámara Agrícola de Fernando Poo. Desde el primer momento funcionó como un poderoso lobby de los empresarios a fin de asegurarse que la mano de obra fuera lo más barata posible. Pronto abrirá una especie de sucursal en Barcelona, La Casa de Guinea. Aquel año se promulgó además la Ley de Trabajo Indígena,129 que venía a complementar al Patronato de Indígenas.130 Éste era la institución responsable de velar por la defensa jurídica de los negros no emancipados, a quienes se tutelaba con evidente paternalismo lo mismo que si fueran menores de edad. En 1938 Franco lo completará con los Tribunales de raza, que seguían el derecho consuetudinario de cada etnia en aquello que no se opusiera a las normas coloniales (lo que mirado desde otro punto de vista bendecía la desigualdad ante la ley).
Llama en esto la atención cómo ha evolucionado el uso del término indígena, que hoy en día remite a un campo semántico más ligado al ámbito americano que al mundo colonial negro.
El antiguo edificio del Patronato de Indígenas alberga en la actualidad, rehabilitado, la Academia Ecuatoguineana de la Lengua Española. Justamente estas semanas se expone en él una muestra fotográfica de la labor de la Agencia EFE durante los 50 años de historia independiente del país. El hilo argumental de la exposición es un recorrido de fotos de Obiang con Adolfo Suárez, de Obiang con Calvo Sotelo, de Obiang con Felipe González, de Obiang con Aznar, de Obiang con Rodríguez Zapatero, de Obiang con Rajoy… La muestra muestra, valga la redundancia, cómo mientras en España se han sucedido políticas y gobernantes de diferente signo, Guinea permanece atada -y bien atada- a la biografía personal de Teodoro Obiang.
Probablemente el Patronato de Indígenas no haya sido muy eficaz a la hora de asegurar el amparo de los nativos. De los negros, quiero decir. Pero tal vez de no haber existido las cosas para ellos hubieran sido aún peor. Como señala Miquel Vilaró …no podía olvidarse que los pamues ´aunque bárbaros´ eran súbditos de España, y por ende con derecho a ser protegidos.131
Regresemos a los bubis. Pese a que a menudo se les considera más pro españoles que el resto de las tribus, eso no significa que no hubiese tensiones y rebeliones. Suele pasar -por más pacífico que uno sea- cuando extranjeros invaden tus tierras y te obligan a trabajar forzoso. Lo mismo da que sean blancos que negros.
Los bubis se resistieron. Hubo conflictos importantes en lugares como Rebola o Batete. O en Balachá, donde durante un levantamiento en 1910 fue asesinado un cabo español llamado León Rabadán (y cuatro guardias negros, de los que no conocemos el nombre). En cuanto a los bubis represaliados, de ellos ni siquiera sabemos cuántos fueron.
Los claretianos solían obligar a los bubis a cultivar cacao en sus propiedades (algo que no gustaba nada a los finqueros). Hablan de ello en sus propios documentos:
Santa Teresita de Banapá fue el acercamiento de la Misión al pueblo bubi, al que enseñó el cultivo del cacao en la finca que rodeaba la población.132
¿Instruían o explotaban a los nativos? ¿El vaso medio lleno o medio vacío? Depende de quién lo cuente, claro. La Guinea Española no solía hablar nada de trabajos forzados, látigo o explotación infantil.133
En lo que sí son muy transparentes los claretianos es respecto a su motivación:
…entre los problemas que había que clarificar estaba el económico. No era suficiente lo que aportaba el gobierno.
Más de una vez el gobernador hubo de amonestar a los religiosos a causa de los malos tratos infligidos a los nativos. Sea como fuere, en lo que sí parece que estaban de acuerdo todos los blancos -y así está recogido en numerosos informes y crónicas- es en describir a los bubis como una raza de haraganes.
Otra relación conflictiva será la que se establezca entre los bubis y los numerosísimos braceros extranjeros (nigerianos, la mayoría) que en el futuro serán llevados a la isla para cultivar el cacao.
En cuanto a los fang, habían sido los últimos en ser colonizados. Eran los más díscolos y cuando se produce la independencia y consiguen, a través de Macías, el gobierno del nuevo país muchos de ellos apenas llevaban unas décadas integrados en la sociedad colonial. Su estructura tribal gira en torno al clan y a la enorme autoridad de la figura del padre (lo que sin duda ayuda a comprender el gobierno de Guinea Ecuatorial).
José Luis Jurado-Centurión describe en una crónica la sociedad de la época y se refiere a las creencias fang respecto a los antepasados. Según él, también tienen dos espíritus superiores: uno del bien, Anenvé, y otro del mal, Bieri:
El dios bueno es único, pero el del mal se subdivide en una serie de pequeños dioses, que son los que producen las enfermedades, los tornados y cualquier suceso adverso.134
Los fang practicaban -como los guaraníes- la antropofagia. De una manera ritual. Se suponía que a través de ella incorporaban las virtudes de la víctima. En su caso el brujo que ingería carne humana pasaba a ser llamado nvalé. Y lo mismo que sucedió respecto a los guaraníes, el canibalismo se convirtió en un potentísimo motor que espoleaba la curiosidad y el morboso imaginario europeo. Raúl Sánchez se ha encargado de recopilar la manera cómo los fang han sido descritos en la literatura colonial.135
Una rareza, rescatada por Valbuena, es que la lengua fang carece de la palabra ´azul´ porque el bosque no les dejaba ver el cielo y el mar les quedaba lejos.136 A saber si es muy riguroso. Esa cultura del bosque fue más tarde de alguna manera esencializada en las hermosas esculturas hechas con raíces de árboles del difunto Fernando Nguema, mostradas el año pasado en el Museo Antropológico de Madrid.
Una de las personas que en España más se han (pre)ocupado por comprender la cultura fang137 ha sido Íñigo de Aranzadi, quien en sus historias en el bosque fang alude al asunto de la viudez:
…al morir un varón y dejar viuda, ésta pasaba a pertenecer al pariente más próximo elegido libremente por la mujer.
Y también:
…cuando llega al mundo la niña ya ha sido comprometida en casamiento por sus padres. De forma que tan pronto como era destetada pasaba a vivir con la familia del novio, para ser educada por su suegra hasta la mayoría de edad, determinada a partir de su tercera menstruación.138
Su hija Isabela ha dado continuidad a ese interés por Guinea y publicado un estudio sobre los instrumentos musicales tradicionales.139
El asunto de la poligamia se convirtió desde el minuto uno en un dolor de cabeza y en un motivo continuo de enfrentamiento con los claretianos. No ha dejado de serlo. A María Teresa de la Vega -la vicepresidenta con Zapatero- le montaron el cristo en el año 2008 porque en uno de sus viajes se dejó fotografiar con un polígamo. En Níger.
En su empeño por erradicarla, los españoles trataron de forzar a quienes tenían varias mujeres a elegir y quedarse solo con una; en ocasiones se mandó romper las chozas de las segundas, terceras y sucesivas esposas (curiosa palabra) y se regalaba una hectárea de terreno a todo aquel que se casara por la iglesia. Como complemento, ningún polígamo podía acceder a ser funcionario y estaban obligados a pagar impuestos por cada una de sus nuevas mujeres.
El gobernador Barrera se enfrentó por esta cuestión a los claretianos. El primero pretendía, sobre cualquier otra cosa, poner en valor la colonia,140 los segundos imponer su moral. Uno de los motivos que desencadenó el conflicto fue que el abandono de las mujeres de los polígamos promovido por los misioneros provocaba problemas de orden público. Y es que la imposición a la fuerza de la moral cristiana contribuía a desarticular la sociedad tradicional.
Para colmo, las monjas publicitaban desde la península ´la compra de esposas´ mediante campañas que ellas llamaban rescate de cautivas. Hacían colectas para ello, prometiendo a los donantes que la nativa sería canónicamente bautizada y rezaría por su bienhechor.
Como estrategia para asegurar la extensión de la fe y bla, bla, bla, la Real Sociedad Geográfica -que a saber qué tendría que ver en todo esto- propuso distribuir el territorio entre las diversas órdenes religiosas. Conforme a Gustau Nerín:
…algunos claretianos proponían la creación de pueblos cristianos dirigidos por misioneros en los que los conversos fang vivieran según la moral cristiana y se dedicaran al cultivo del cacao (una especie de paraíso terrenal con vocación chocolatera).141
Pese al sarcasmo -y aunque no lo cita-, de lo que el autor está hablando es del influjo del modelo de las reducciones del Paraguay. Cacao en lugar de yerbamate, fang en lugar de guaraníes, claretianos en lugar de jesuitas. Pero el siglo XX no era ya lo mismo que el XVIII…
Saltemos de asunto.
Una de las principales preocupaciones de la colonia -por razones obvias, les iba la vida en ello- siempre fue controlar la malaria (lo sigue siendo: una organización americana tiene un programa de 25 millones de dólares para la prevención del paludismo en la isla -al continente en cambio nadie parece prestarle demasiada atención-). Traigo esto a colación porque Ramón y Cajal, que acababa de recibir el premio Nobel hacía solo tres años, organizó en 1909 una expedición a Guinea para estudiar el paludismo. Participó en ella uno de sus hijos.
Después vendría el Instituto Nacional de Higiene Alfonso XIII (ex Instituto de Sueroterapia, Vacunación y Bacteriología), supongo que un antecesor más o menos remoto del Instituto de Salud Carlos III que hoy en día continúa apoyando con fondos de la cooperación española al Ministerio de Sanidad ecuatoguineano en el control de la enfermedad. También del sida, de la tuberculosis y de la oncocercosis.142
He visto folletos que ya en 1926 recomendaban llevar quinina (además de mosquitero y salacot) a cuanto peninsular fuera a viajar a la colonia.
La Primera Guerra Mundial
Una mención especial merece lo ocurrido en los territorios españoles de Guinea durante la Primera Guerra Mundial. Contamos para ello con un libro de Miquel Vilaró que lo explica con mucho detalle.143
Da la casualidad que hace solo unas semanas, coincidiendo con el centenario del final del conflicto mundial, y mientras los principales líderes del mundo lo celebraban en París, los alemanes hicieron en Malabo un pequeño acto ante el monolito que recuerda aquellos sucesos. En él dijo unas palabras Marco, el segundo a cargo de la embajada española.
Ubiquemos el escenario. Para 1914 África estaba ya totalmente repartida (solo había dos estados independientes, que eran Liberia y Etiopía). Tres años antes de que estallara todo Francia se había visto obligada a ceder a Alemania lo que hoy es el norte de Gabón -donde por cierto ayer hubo un intento de golpe de Estado,144 y van ya más de 200 en África desde los años 50-.145 Era lo que se llamó el nuevo Camerún. En consecuencia, el pequeño territorio continental español quedó encerrado como una isla entre posesiones alemanas. Se trataba de un rectángulo de 135 kilómetros de ancho por 180 de largo -entonces las colonias inglesas abarcaban un territorio que era 95 veces más grande que la propia Inglaterra, mientras que todas las colonias españolas juntas no alcanzaban a sumar la superficie de la península-. Alemania aspiraba a tener todo el Congo francés. Y desde luego a anexionarse también el Muni.
En aquel momento España estaba apenas comenzando a construir el ferrocarril que pretendía unir Santa Isabel con San Carlos (la actual Luba). Y si en la isla mantenía cierto control, hasta entonces había sido incapaz de ejercer una mínima vigilancia sobre el continente. Se reducía a imponerse a los playeros de las comunidades de la costa. Más al interior únicamente se producía de vez en cuando algún encontronazo. Ballano menciona, por ejemplo, una acción emprendida en 1912 contra el jefe fang Obama M´Beñe.146 Ojo al nombre. Lo cierto es que las autoridades no solo no lograban evitar las incursiones, sino que a menudo ni siquiera se enteraban de ellas. O lo hacían muchos meses más tarde. Esa permisividad irritaba sobremanera a los gobiernos de Francia y de Alemania, que instaban a España a controlar de una vez su territorio o a aceptar abandonarlo.
La declaración de guerra facilitó que por un lado el Muni se convirtiera enseguida en una zona de contrabando de armas y víveres, y por el otro que renaciera el temor -fundado- de una posible invasión alemana desde el norte o francesa desde el sur. Entretanto los aliados no dejaban de acusar a España de consentir que su territorio se convirtiera en el ´cordón umbilical´ que permitía aprovisionarse a los alemanes.
El gobernador en aquel entonces era el burgalés Ángel Barrera y Luyando. Capitán de fragata y un tipo interesante. Barrera había combatido en Filipinas y fue, con diferencia, el gobernador más relevante en la historia de Guinea. Antes de ser formalmente nombrado había ocupado el puesto de manera interina y sido también capitán del puerto de Santa Isabel.
Poco modesto, Barrera hizo instalar una estatua con su efigie en la Plaza de España (y eligió para hacerlo -con gran enfado de los claretianos, que lo acusaron con razón de oportunismo- el acto de inauguración de la nueva catedral). El 22 de enero de 1916. Aquella estatua fue derribada el día de la independencia. Manuel Fraga consiguió a duras penas rescatarla y embarcarla a la península a bordo del buque Malaespina. Hoy se conserva en Cádiz.
En Filipinas Barrera había coincidido con Enrique D´Almonte (el geógrafo que formó parte de la expedición del suicidado Pedro Jover y unos años más tarde murió ahogado en el Titanic catalán).
D´Almonte, que dedicó doce años de su vida a la demarcación de las fronteras de la colonia, no congeniaba en absoluto con Barrera. Y eso a pesar del interés de este último por establecer los límites del territorio -llegó a financiar de su bolsillo una expedición por el río Utamboni-. Al final el conflicto se enconó mucho y el geógrafo acusó al gobernador de querer desacreditarlo.
Aparte de no estar de acuerdo con los ´castigos ejemplares´ a los que el gobernador recurría en su política de palo y zanahoria, les distanciaba también su concepción respecto a cómo debía de ser administrada la colonia. D´Almonte defendió siempre que ante la manifiesta incapacidad de España para gestionar el territorio la solución más sensata era dejarla en manos de alguna gran compañía privada que tuviera atribuciones administrativas y políticas, algo que chocaba frontalmente con la visión de Barrera.147
Volvamos a la guerra.
Al estallar el conflicto Eduardo Dato se había apresurado a declarar la neutralidad de España, lo que no impedía que las simpatías de los españoles estuvieran divididas y hubiera aliadófilos y germanófilos. Entre estos últimos se encontraban claramente los claretianos, que en ningún momento disimularon su preferencia, a menudo publicada en Las misiones católicas.
La prioridad de Francia en la región consistía en recuperar el territorio cedido a Alemania en 1911, y por eso la primera acción de guerra en la zona fue un ataque al enclave que los alemanes llamaban Ukoko y los franceses Cocobeach (es curioso que los franceses, con lo chauvinistas que son respecto a la lengua, utilizasen una palabra inglesa). Casi en la frontera con el territorio español.
La batalla no tardó demasiado en ser resuelta. Perdieron los germanos. A principios de 1916 los aliados ocuparon Camerún.
¿Refugiados o presos?
De repente la colonia española adquiría un valor estratégico imprevisto: era el corredor para la evacuación de las tropas alemanas. Una avalancha de cerca de 45.000 personas se dispuso a cruzar el Río Campo en dirección a Bata. La guardia colonial con que Barrera contaba estaba compuesta por un puñado de oficiales y 431 soldados negros armados con viejos fusiles remington de solo un tiro y escasa potencia (más tarde serían sustituidos por los máuser -modelo 1893-).148 Una situación peliaguda.
A pesar de la desproporción, Barrera se puso firme frente a las exigencias de Ebermeier, el gobernador imperial. Un pulso de poder en el que se jugaba quién mandaba. El español se plantó y rechazó, enviándolos de regreso, los casi 20.000 cargadores que acompañaban la desbandada alemana. Veinte mil. Lo escribo con letras para subrayarlo, porque es difícil hasta de imaginar.
En cambio sí que permitió a los soldados indígenas viajar con sus familias (sin duda debió de valorar las complicaciones añadidas que traería una invasión de miles de militares no acompañados de mujeres), siempre que fuera el gobierno alemán quien corriera con los gastos de su manutención.
El gobernador intentó (con un éxito solo relativo) mantener ordenada la evacuación a través de una ruta definida con puntos de avituallamiento, a fin de evitar que durante su huida el ejército alemán arrasara los poblados fang que encontrara a su paso.
En Bata apenas había nada con qué alimentarlos. Lo que sí había -y de sobra- eran razones logísticas y humanitarias que recomendaban trasladar cuanto antes a los derrotados a la isla de Fernando Poo.
Hay que decir que unos años antes Barrera había vivido en carne propia una situación parecida -el internamiento de una tropa vencida-, cuando después de la derrota española en Filipinas permaneció cuatro meses en manos del ejército estadounidense.
La idea en Madrid era embarcar a la península a todos los alemanes blancos y que fueran sustituidos por soldados españoles, pero Barrera se negó. No disponía -ni de lejos- de oficiales suficientes y necesitaba que los alemanes garantizaran la disciplina de su tropa africana. Era fácil imaginar que lo contrario tendría consecuencias catastróficas.
Hubieron de ser levantados en Fernando Poo cuatro campamentos en los que fueron internados durante tres años más de 15.000 cameruneses, entre soldados -con mujeres, hijos y sirvientes- y civiles. Uno de los campamentos fue instalado en el lugar en el que hoy se encuentra el hospital, muy cerca de donde será construida la cárcel de Black Beach. Vilaró asegura que otros dos estuvieron en las proximidades de la bahía de Venus. Ignoro el punto exacto de su localización, pero debió ser junto a la finca Carboneras desde la que escribo …si es que no fue exactamente en el mismo sitio.
Barrera manifestó en público varias veces su admiración por la organización y disciplina de los soldados africanos de la schutztruppe alemana (literalmente ´fuerzas de protección´ -un inciso; no puedo evitar relacionar ese nombre con sturmtruppen, el genial cómic de Bonvi en el que se cachondea de los soldados alemanes de la Segunda Guerra Mundial).
Habiendo conocido de primera mano la abismal diferencia que existe en orden y organización entre Namibia (colonizada por los alemanes) y Angola y Mozambique (excolonias portuguesas), puedo entender perfectamente el comentario de Barrera. Tal vez eso sea lo único que explique que después de haber sido vencida y arrasada en dos guerras horrorosas hoy Alemania vuelva a ser por tercera vez el motor de Europa.
Los inicios fueron duros. Si nos fiamos de Nerín, en las primeras semanas de internamiento murieron en Fernando Poo casi mil personas.149
Como apuntábamos más arriba, Barrera contradijo los deseos aliados y las instrucciones de Madrid. Se opuso a enviar a todos los blancos a la península. Los necesitaba. En el mes de abril -1916- fueron finalmente embarcados (en los buques Cataluña e Isla de Pannay, escoltados por el crucero Extremadura) 856 alemanes. Una crónica de El Diario de Barcelona relata que fueron recibidos en la estación de Atocha por un grupo numeroso de señoritas germanas con flores, bandejas con vasos llenos de cerveza, cigarros y comestibles.150 El grueso de ellos acabaría en Zaragoza.
El viejo Trotski, que en 1916 estuvo unos meses en España -le habían expulsado de Francia y de Alemania-, dejó algo escrito sobre eso:
…llegó de Fernando Poo el vapor ´Cataluña´. Durante el viaje fallecieron cinco personas (¡muertos al agua!) atacadas de fiebre amarilla, quedando 42 enfermos a bordo …en Fernando Poo hay ahora muchos alemanes de los Camarones. La población ha pasado de 7.000 a 10.000 habitantes.151
También fueron enviados a la península 10.000 fusiles, 20 ametralladoras y 2 cañones. No entiendo muy bien la razón por la cual una porción de aquel armamento, que tanta falta le hacía a la guardia colonial y cuya dotación Barrera llevaba tiempo reclamando, no fue retenida para que se quedara en la isla. Miquel Vilaró no dice nada al respecto.
Fernando Ballano sostiene que tras la Primera Guerra Mundial Barrera había pedido a la península dos ametralladoras …que llegaron después de la Segunda. También que en una inspección de armas realizada en 1925 encontraron que, de 274 fusiles máuser examinados, solo funcionaban nueve.152 Y recuerda a continuación el viejo chiste de Gila al teléfono sobre una batalla con tan pocos medios que los ejércitos, en lugar de dispararse, se insultaban.
Durante el tiempo que las tropas alemanas permanecieron internadas en Fernando Poo los aliados no dejaron de presionar en un doble sentido. Por un lado incordiaban en África todo lo que podían mediante requisas arbitrarias, embargo comercial y la retención ilegal de barcos (lo hicieron con el Mediterráneo, con el Isla de Pannay, con el Cataluña, con el Antonico…) Miquel Vilaró describe alguno de esos episodios con un notable nivel de detalle. Por el otro, Londres enviaba continuas quejas al Conde de Romanones.153 La presión provocó una serie de desencuentros entre Londres y Madrid, entre Madrid y Berlín y entre Madrid y Santa Isabel.
En sus protestas los aliados acusaban a Barrera de germanófilo y de romper la neutralidad española. Decían recelar de que estuviera preparándose una contraofensiva germana para reconquistar Camerún desde Fernando Poo.
Barrera respondía a todo ello en su estilo: redactando minuciosos e interminables informes en los que daba cuenta de sus razones y de las circunstancias en que se producía hasta el más mínimo detalle. Uno de ellos alcanzó las 54 páginas. Se negó en redondo, alegando razones humanitarias, a devolver al continente a los internados (pese a que en algún momento el desabastecimiento en Fernando Poo llegó a constituir un problema serio); rebatió los argumentos, alegó que la idea de un posible contraataque alemán desde la isla era una estupidez descabellada e incluso -como medida de presión- solicitó ser relevado del mando.
En un momento dado recibió un destacamento de refuerzo compuesto por efectivos españoles procedentes de la guarnición de Larache. Faltaba aún un tiempo para que reventara de nuevo la guerra en Marruecos.
Uno de aquellos soldados que llegó en 1917 para ayudar en el control de los campos de internamiento (he encontrado que unos textos se refieren a ellos como campos de concentración mientras que otros como campos de refugiados, el lenguaje no es en absoluto neutro) se llamaba Julián Ayala Larrazábal. Ayala es un personaje polémico que ha sido rescatado por Gustau Nerín -protagoniza su libro Un guardia civil en la selva-154 y merece un comentario aparte.
En enero de 1918 un periódico anticlerical y antigermánico, El diluvio, arremetió en Barcelona contra Barrera, acusándolo nuevamente de parcial. El gobernador viajó a Madrid durante el mes de abril -no estoy seguro de si por iniciativa propia o a solicitud del gobierno- para dar sus explicaciones. Se entrevistará con Eduardo Dato y con el Conde de Romanones.
Ángel Barrera resultó ser un cronista apabullante. Se parece en eso un poco a Ernesto Giménez Caballero.155 Ya en 1907 había escrito un informe titulado Lo que son y lo que pueden ser las posesiones españolas del golfo de Guinea. Miquel Vilaró dice que sus notas interminables se encuentran ´profusamente desordenadas´ entre las cajas del AGA.156 Subraya además -después de haber trabajado sobre esos papeles-:
…cuando Barrera lo afirma, yo le creo. Hay tanta coherencia en todos sus escritos que no pueden ser el discurso de un mentiroso.
Y sin embargo él -que escribía con tanta verborrea- nunca quiso, a diferencia de otros gobernadores, dejar por escrito sus vivencias. Una pena.
Finalizada la guerra acabó también la internación. Los cameruneses fueron devueltos a su tierra. Uno de los barcos que participó en la evacuación fue el Ciudad de Cádiz -el mismo en el que viajará el poeta León Felipe-.
El Ciudad de Cádiz se había llamado antes Infanta Cristina -nadie hablaba entonces del Instituto Nóos- y tiene también su historia. Cuando se produjo la anterior proclamación de la República Catalana (que duró un día -el 6 de octubre de 1934- en lugar de los ocho segundos de la de Puigdemont)157 fue utilizado en Barcelona como prisión flotante. Un antecedente del barco de Piolín. En él estuvo preso, entre otros muchos, Lluís Companys.158 Hay en internet fotos en las que aparecen los reos saludando desde cubierta a sus familiares, que rodean el Ciudad de Cádiz en barcas de pescadores.
El 14 de agosto de 1937 el buque fue hundido por un submarino italiano cerca del estrecho de Dardanelos, cuando regresaba de un puerto soviético en el Mar Negro. No les sirvió de nada izar la bandera blanca.
La Transmediterránea puso después el mismo nombre a otra embarcación botada en 1951. Yo viajé en ella de pequeño. Mi madre conserva una foto tomada en el muelle de Mahón -habíamos llegado desde Barcelona- en la que se me ve en sus brazos junto al barco.
Regresemos a Fernando Poo. El final del conflicto había supuesto para Alemania la pérdida de sus colonias africanas. Camerún pasó a manos de Francia (años más tarde, ya con la Segunda Guerra Mundial en marcha, Franco también lo ambicionaría) y África del Sudoeste -la actual Namibia- pasó a ser administrada por Sudáfrica, que aprovechó la circunstancia para anexionársela.
En octubre de 1919 Barrera envió a Madrid un informe con los datos finales. En total habían sido devueltas al Camerún 18.342 personas y el coste de la internación alcanzado casi 17 millones de pesetas de la época. Una fortuna.
En cuanto a los campamentos, Barrera se preocupó de que según se iban vaciando fueran desmantelados.
Una vez finalizada la guerra España podía por fin encarar la ocupación efectiva de Río Muni. Tal vez había llegado el momento de que la colonia pudiese comenzar a ser rentable. Faltó sin embargo de nuevo el presupuesto para hacerlo. Entre otras razones porque pronto se iba a reanudar la guerra en Marruecos.
Existe una carta del gobernador a Antonio Maura (el político fue presidente en tantas ocasiones -cinco- que no sé exactamente a cuál de sus periodos se refiere) en la que Barrera le asegura respecto a la situación de la colonia:
…piense todo lo mal que pueda y se quedará corto.159
En todo caso el período de entreguerras trajo consigo el apogeo colonial. Algunas de las multinacionales actuales -Firestone, Unilevel…- acumularon su capital inicial aprovechando aquel contexto.
Entretanto, la preocupación de los colonos de Fernando Poo seguía siendo exigir que se proveyera como fuera de braceros a las plantaciones de cacao, y ese como fuera implicaba traerlos de fuera de la isla. La ley de vagos que permitía obligar a trabajar a cualquier nativo que no tuviera un contrato de trabajo era insuficiente. Había que producir y reproducir. La falta de mano de obra fue un problema permanente para la economía de la colonia, y lo continuó siendo para Guinea Ecuatorial independiente hasta la explotación del petróleo (más aún cuando Macías expulsó de la noche a la mañana a todos los nigerianos). Aún hoy CAMASA, que es la empresa que explota la finca Sampaka, no tiene mayor producción porque no encuentra quién la trabaje.
Conforme a la crónica de Fernando Ballano, la relación entre el gobernador, los finqueros y los religiosos solía ser un ´tira y afloja´ a tres bandas en el que todos reprochaban a todos. Los claretianos se quejaron en Madrid de que su trabajo no surtía efecto a causa de los impedimentos que les ponía el poder político (según el autor lograron incluso la destitución de algún gobernador).160 Ángel Barrera especialmente tuvo muchos conflictos con ellos. En general los gobernadores estaban hartos de las protestas de los misioneros. Y eso que entre otros muchos beneficios los claretianos obtenían fácilmente tierras gratis: Ballano relata cómo cualquier lugar en el que se instalara una capilla daba derecho a recibir diez hectáreas de terreno, por lo que éstas se multiplicaron aunque consistieran en una simple cruz.
Los propietarios de fincas por su parte tampoco tenían habitualmente una buena relación con los religiosos. Y éstos acusaban al gobernador de claudicar ante los intereses de aquéllos …de fondo lo que se evidenciaba era una sorda lucha por el poder.
En algún momento la guardia colonial fue utilizada para reclutar a la fuerza braceros en el continente y enviarlos a Fernando Poo, imitando la estrategia que seguían los portugueses entre Angola y Santo Tomé. Claro, en Bata había que retenerlos en la cárcel para evitar que se escaparan mientras esperaban el embarque.
Surgió la figura del reclutador, que era quien conseguía aquellos trabajadores tan apreciados (en el sentido de que tenían el precio -muy barato- puesto). Con frecuencia los gastos para pagar al reclutador y llevar a la isla al trabajador eran descontados de la paga del propio bracero.
Ya hemos comentado que los bubis solían resistirse a trabajar obligados (también los playeros) y abandonaban con frecuencia las fincas. La Cámara Agrícola exigía mano dura contra los fugados -no solo ellos, hubo fernandinos negros adinerados, como Maximiliano Jones, que compartieron ese empeño-. Muchos consideraban que Barrera, que con una mano reprimía y con la otra trataba de implementar una política de atracción, era demasiado blando.
A Barrera le llovieron críticas por paternalista. Es posible que a pesar de sus castigos ejemplares y de su mano dura en numerosas ocasiones, la colonización en Guinea haya sido en algunos aspectos más suave que en los territorios franceses o alemanes. Muy lejos en cualquier caso del:
…queda, pues, terminantemente claro, que en Río Muni y en Fernando Poo no hay ninguna injusticia que corregir, ni mucho menos ninguna reivindicación que ejercer
…con el que sacó pecho Carrero Blanco en el discurso que pronunciara en las Cortes cuando la concesión de la autonomía.
Pese a todas las dificultades Barrera consiguió que durante su mandato hubiera mano de obra suficiente para duplicar la producción de cacao, lo que acabó contentando a los finqueros y contribuyó a consolidar la aristocracia de los fernandinos.
Ballano opina que en general los colonos eran insaciables, en el sentido de que todo les parecía insuficiente: no les bastaba con la concesión gratuita de tierras, mano de obra asegurada por prestación personal y las ´primas con estímulo´ (que irremediablemente generaban contrabando). Pretendían cada vez más y más beneficios.
El tricornio de Nerín
Pero volvamos a Julián -al teniente Ayala- porque Julián Ayala representa la cara más fea del colonialismo español. Cruel y corrupto, se enriqueció haciendo el trabajo sucio que toda colonización necesita. Es creíble que haya sido el más corrupto de todos. Y eso es destacar mucho, en un contexto en el que casi todos lo eran.
Julián provenía de una familia de militares y había pasado por el Alcázar de Toledo. Por cierto, la cita con la que Gustau Nerín abre el capítulo en el que relata eso es una frase de Ernesto Giménez Caballero sobre el genio de España.
El 20 de febrero de 2008 El País Semanal publicó un reportaje en el que Gustau Nerín resume los aspectos más terribles de la vida de Ayala, algo que había recogido ya en un libro -del que proviene la mayor parte de la información que sigue-.161
Fernando Ballano es sin embargo de la opinión que Nerín carga demasiado las tintas para darle un mayor dramatismo a su relato.162 Sin defender en ningún momento a Ayala -que debió de ser indefendible- sostiene que abusa de términos como ´genocidio´ y que idealiza a los fang, a quienes, según él, considera una raza pura y virgen. De ser eso cierto el texto sobre Julián Ayala contribuiría a alimentar el relato de otro Julián. La leyenda negra.163 En este caso es sin duda más cercana a lo ocurrido de verdad que la leyenda blanca que pretendieron instalar Carrero, Fraga y compañía.
Aun así, Fernando Ballano cuestiona que Nerín describa el acoso de los fang sufrido por los pueblos playeros (bisios, ndowé, balengues...) como ´migración´ -y sus ataques como ´escaramuzas´-, mientras que lo de Ayala, aunque no tuviera apenas hombres, armas ni munición, se califique de ´contundencia militar´.
Lo malo de utilizar palabras gruesas es que llega un momento en el que no sabemos a qué nos estamos refiriendo. Porque si damos por bueno genocidio para definir lo que hizo Ayala con los fang nos quedamos sin palabras para diferenciarlo de lo que unos años antes habían hecho los alemanes con los herero en la actual Namibia. La batalla de Waterberg y otro montón de salvajadas que engrosan el catálogo de la infamia de la colonización (sin las que ésta hubiera sido imposible).
Es cierto además que -al menos en la edición que yo he manejado- no se sabe muy bien cuáles son las fuentes que en cada caso avalan sus aseveraciones (Nerín se limita a enumerar al final del libro los numerosos archivos y bibliotecas que ha consultado -aparte de decir que ha entrevistado a bastantes viejos fang-, y eso no es mucho).164
Ballano también le afea que su prosa no parezca exactamente neutra. Tiene razón. Por ejemplo, a Franco lo describe como un joven bajito y regordete de voz afeminada al que entonces llamaban ´Franquito´ y de D´Almonte, el geógrafo al que nos referimos unas páginas atrás, asegura:
Los mapas de la región eran muy deficientes. Uno de los responsables de aquel desaguisado era Enrique D´Almonte, explorador miope y calvo …los colonialistas hispanos siguieron considerando al timador D´Almonte como un auténtico héroe.
En cambio, cuando se refiere a los fang son todo elogios: …no convocaban elecciones, pero tampoco tenían tiranos ni dictadores165 …fueron los últimos africanos libres. A veces sus descripciones …grupos de irreductibles recuerdan a la aldea gala de Asterix y Obelix, y otras …el pueblo libre… a Mowgli y el libro de la selva.
Eso por no hablar de algunas incongruencias. Queda un poco raro, por ejemplo, que uno de los argumentos para explicar la hambruna que diezmó a los fang sea:
…en aquella época no había nada para comer …miles de personas en busca de comida deambulaban por el territorio …Ayala efectuó una gira para conocer la situación …su informe no podía ser más desolador …dedujo que el problema se debía a la excesiva proliferación de cerdos y otros animales salvajes (monos, jabalíes) …aquellas bestias devoraban las cosechas y dejaban a los aldeanos sin comida166 …hombre, de haber sido ésa la causa proteínas no les hubieran faltado.
En la mayoría de los casos se trata además de hechos muy difíciles de verificar. Probablemente tenga razón Ballano en que para denunciar que Julián Ayala fue un auténtico hijo de puta no es necesario dar crédito a la historia de que quemó vivos a seis bebés de una aldea fang porque sus llantos no le dejaban dormir por la noche …o que en otra ocasión ordenara a sus hombres matar a unos negros a golpes para ahorrarse la munición. A saber.
Habrá sido en cualquier caso un abé (´hombre malvado´ en fang, según informa el propio Nerín).
Ayala había llegado a Fernando Poo como militar del ejército de tierra el 29 de agosto de 1917 y a lo largo de los meses siguientes consiguió ganarse la confianza de Barrera.
La influencia del gobernador hizo posible que una vez finalizada la internación pudiera regresar de nuevo a la colonia, esta vez como guardia civil. Aquel viaje en 1920 coincidió en el tiempo con la llegada a Santa Isabel de León Felipe. Tal vez ambos se hayan conocido en la incómoda cubierta del Ciudad de Cádiz.
Barrera había visto en Ayala al hombre duro que necesitaba en las guarniciones del interior del Muni y pronto le hizo responsable de Mikomeseng, la localidad de la que es originario Ramón Esono.167
Eso significaba convertirlo en la práctica en poco menos que un virrey (solo daba cuentas ante Barrera, y éste quedaba muy lejos) de un territorio inmenso y desconocido. En un poblado de unas pocas chozas en el que ´de vez en cuando los leopardos y las boas se adentraban furtivamente´. Sin medios, sin apenas personal a su cargo, sin caminos, sin radio, Ayala era la autoridad en una demarcación en la que según Nerín vivían en la época unos 100.000 fang indómitos, aunque dudo que pueda llegar a conocerse la precisión de esa estimación.
Benedict Anderson todavía no había teorizado sobre la importancia que tienen los mapas -de ahí el papel de D´Almonte- y los censos.168 ¿Cuántos kilómetros? ¿desde dónde hasta dónde? ¿cuánta gente? ¿cuánta madera? Lo siguiente serán los documentos: ¿cómo te llamas? ¿dónde vives? Era evidente que entonces nadie lo sabía169 -para eso funcionó también el bautismo-. Además, había movimientos constantes de población.
Lo que vino a continuación no es difícil de imaginar, porque no fue tan diferente a lo que franceses o alemanes habían hecho en otros territorios africanos. Mientras las autoridades se preocupaban por el prestigio de la raza (blanca),170 mirado de cerca lo que se veía era soborno a los jefes locales, castigos inhumanos, trabajos forzados ...la imposición de la autoridad a sangre y fuego.
Aparte de cruel, Ayala debió de ser extremadamente hábil. No era sencillo. Encontró que conforme a su tradición los fang exigían derecho de paso en su territorio. Comenzó repartiendo diplomas y placas. También banderas. Con la ayuda de áscaris que le hacían de intérprete171 -ningún colonizador hablaba fang- supo aliarse con algunos jefes de clan que lo ayudaron a comprender las rivalidades existentes. Gustau Nerín cita a Matú, quien tenía como treinta esposas -incluye en su libro una fotografía con ellas-.
Los fang tenían jefes de pueblo. Ayala empezó a nombrar otros cargos: jefes de tribu, jefes de zona, jefes de clan …favorecía la división y ayudaba a corromper las jerarquías tradicionales. Los elegidos no tenían especial prestigio y ya no rendían cuentas a los suyos, sino solo a los españoles. A la larga eso debilitó la estructura anterior y aumentó la vulnerabilidad de los nativos.
El teniente contaba con la ayuda de unos pocos guardias blancos, a los que nadie más que él controlaba cómo se enriquecían. Lo hicieron parece que todos. Comenzaron a comerciar con ventaja. A veces se utilizaba el tabaco como moneda de cambio. A pesar de la ley seca el alcohol se convirtió en un estupendo negocio. Todavía lo sigue siendo. El consumo de cerveza alcanza en Guinea un volumen asombroso. La mitad de la mercadería que llena los contenedores de los barcos que arriban a Bioko debe de estar embotellada o en lata. Y sorprende la frecuencia con la que uno encuentra por ejemplo Anís del mono. También 3 cepas, un coñac de poca calidad que creo que hace mucho no se vende ya en España.
El episodio más sangriento de Ayala fue la represión de un clan llamado osumu. Hoy casi ha desaparecido. Muchos de sus antiguos miembros, según los testimonios recogidos por Nerín, yacen supuestamente en una enorme fosa común bajo el actual estadio de fútbol de Mikomeseng.
Ocurrió entre 1921 y 1922. Parece que dos áscaris habían abusado -lo que era habitual- y fueron perseguidos por algunos osumu hasta el río Wele, en el que uno de ellos se ahogó. Estaba en juego la autoridad colonial y había que dar un escarmiento (que debido a la falta de comunicaciones y la escasa capacidad de reacción de los españoles se demoró casi un año).
Dice Nerín que Ayala ordenó que mataran a los miembros de la tribu Osumu. A todos, todos, todos, desde los abuelos hasta los nietos. Fiel a los hechos o no, lo cierto es que su descripción de lo ocurrido se estudia actualmente en Guinea Ecuatorial en los libros de bachillerato.172
No es preciso aportar muchos detalles: ahorcamientos, latigazos, tormentos para conseguir que los negros trabajaran forzados en la construcción de edificios y caminos. También cárcel, una pena que no existía en la justicia nativa.
Desde la metrópoli no se enviaba apenas dinero, de modo que nadie debería sorprenderse o haber esperado otra cosa. Así se colonizó.
Al igual que su protector Barrera, Ayala tuvo siempre muy mala relación con los religiosos (que no llegaron a Mikomeseng hasta muchos años después). En el fondo, conforme a Nerín, a ninguno de los dos les importaba demasiado que los fang adoptasen el modo de vida europeo. Que tuvieran varias mujeres, en lo que creyeran173 o cómo quisieran curarse les traía un poco sin cuidado. Lo esencial era que aceptasen la autoridad colonial y trabajaran gratis.
En una ocasión Ayala discutió con un claretiano apellidado Ardoiz que se había atrevido a criticar que hiciera trabajar a los negros en domingo. Según Nerín, Ayala le espetó: lo mismo que mato a un negro, mato a un padre, lo que provocó que el pleito llegara hasta la mesa del obispo.
Desde Mikomeseng Ayala fundó el puesto de Ebibeyín (nos informa Nerín que el nombre en fang significa detener a los forasteros) en la triple frontera con Gabón y Camerún. Será el lugar en el que sesenta años más tarde estrangularán a la hermana Carmen Samaranch, de la congregación Jesús y María.174 Luego vendría la fundación de Evinayong, la de Kogo…
El mismo procedimiento de trabajos forzados que Ayala aplicaba para abrir caminos lo empezará a emplear más adelante también para sus trabajos privados. Así hará más grande su fortuna, mediante una hacienda de café en Sevilla de Niefang explotada en régimen de esclavitud. Pero no nos adelantemos. Entretanto llegó incluso a interinar durante un tiempo, en 1923, el puesto de subgobernador en Bata.
Como dice Nerín:
…España prometía médicos y maestros; al país fang de momento no llegaban más que torturadores.175
Los excesos de Ayala fueron en su día denunciados e investigados, pero nadie puso demasiado empeño en remover las cosas. En el fondo se concebía como el orden natural. Una especie de darwinismo social: los negros estaban predestinados a desaparecer por la supremacía de los blancos. Nerín insiste en que todo se tapó y se justificó. Como la ley del silencio, pero sin Marlon Brando. Lo cierto es que cuando los abusos se denunciaban no se debía tanto a las protestas de las víctimas como a que los blancos lo utilizaban de arma arrojadiza en los pleitos de poder entre ellos.
Nerín cita a este respecto una frase esclarecedora del general Jordana (en aquel tiempo director general de Marruecos y Colonias):176 nosotros somos un gobierno de fuerza, no de razón.177 En este caso, paradójicamente, no le faltaba razón.
Todos los textos coinciden en señalar que los acontecimientos políticos de la península llegaban a la colonia amortiguados. Así sucedió con el golpe de Primo de Rivera (uno de cuyos ascendientes había estado en Fernando Poo en el siglo XVIII y cuya hija extenderá a Guinea, lo comentaremos más adelante, las actividades de la Sección Femenina -el propio Gustau Nerín tiene otro libro sobre eso-).178 Se mantuvo en el poder siete años.
Primo fue el que creó la Dirección General de Marruecos y Colonias (la que ocupaba Jordana) y quien decidió sustituir a Barrera. En su lugar llegó primero Tovar de Revilla y más tarde el general Núñez de Prado, del que Nerín ha escrito …era tan racista que en Santa Isabel contrató a un chófer y a un conserje blancos.179
Ayala, como siempre había hecho, supo moverse bien con los nuevos jefes (lo que no sabía era conmoverse). Se adaptó al cambio. Tras un periodo en el que estuvo destinado en una islita pequeña en la que era difícil hacer dinero (Elobey, un antiguo enclave del tráfico de esclavos), terminó siendo nombrado jefe de la policía de Santa Isabel. Le habrá tocado seguro tratar con Carrero Blanco cuando en 1926 llegó a Fernando Poo como oficial del buque Cánovas del Castillo -estaban midiendo el estuario del Muni-. Probablemente fue entonces cuando Carrero comenzó a darse cuenta de que Guinea era un lugar estupendo para enriquecerse, reflexión germen de sus futuras inversiones en la explotación maderera del continente.
No sería su única visita. Si uno husmea en youtube encuentra imágenes de Carrero recorriendo con boato y vestido de blanco la leprosería de Mikomeseng -aún existe, y a mí me recuerda mucho al viejo lazareto de Mahón-180. Aquel fue precisamente el feudo del teniente Ayala.
En cuanto a éste, instalado en Santa Isabel no solo iba a establecer buenas relaciones con el nuevo gobernador, sino con los poderosos miembros de la Cámara Agrícola. A partir de ese momento se iba a involucrar en otro negocio ilegal pero sumamente lucrativo: el de conseguidor de braceros en el continente para las fincas de cacao de Fernando Poo. Algo bastante parecido a traficante de esclavos. De hecho, según Nerín, en ciertos casos efectuaban su traslado encadenados.181 Por fin era un hombre rico.
La clave de la economía de Fernando Poo (y de la ausencia de conflictos entre los colonos) pasaba por que hubiera suficientes braceros en el cacao, y habían llegado en masa desde Liberia. También de Camerún. En el futuro habrá acuerdos con Nigeria, pero mientras tanto Ayala se ocupó de enviar fang desde el continente. Iban por dos años. Trabajos forzados a cambio de casi nada. Recuerdo haber escuchado contar a Andrés Esono, el Secretario General del CPDS (un partido de la oposición democrática) cómo su padre regresó de trabajar el cacao en la isla con un baúl de ropa usada como pago. Lo contó en público en una conferencia organizada por la UNED.182
La designación de Núñez de Prado como gobernador fue acompañada por la llegada de parte de los fondos que Barrera había solicitado inútilmente durante años. Con el crédito aumentaron las obras públicas. A partir de 1926 se pudo avanzar más en la conquista del este (el sentido iba al contrario que en los westerns americanos de John Ford). En el continente se comenzaban a trazar las principales vías -sobre todo el camino de Bata a Mikomeseng, que era la puerta de entrada- y se veían los primeros vehículos.
A Núñez de Prado lo matarán los golpistas en Zaragoza durante los primeros días de la guerra civil.
Quienes no sean muy jóvenes seguro que recuerdan la Exposición de Sevilla de 1992. Curro, y todo aquello. No fue la primera. En 1929 Sevilla acogió otra exposición internacional: la Exposición Iberoamericana. Un intento de promover la idea de Hispanidad y retomar la antigua dinámica imperial. Remover los escombros. Pocos años después iba a llegar Falange con aquello tan bonito de la Unidad de Destino en lo Universal.
En aquel contexto interesaba mostrar a los peninsulares cómo era nuestra presencia colonizadora en el golfo de Guinea. Arietes de la fe y Santiago y cierra España. Expusieron sin pudor a los negros africanos. No era tan raro. En otros lugares de Europa también había zoos humanos.
Según Valbuena, citando a Luis Ángel Sánchez, 58 guineanos mostraron su propia existencia.183 Aquí hay un baile de cifras. Dice Nerín:
García Loygorri, el funcionario que había colaborado con Ayala en las redes negreras, se encargó de seleccionar a los 85 indígenas.184
58 u 85. Lo mismo da. Conforme al catálogo, se mostraban con sus maneras y costumbres. Parece que Ayala prestó también uno de los chimpancés que tenía como mascota para que lo exhibieran con los negros.
Triunfaba la curiosidad por lo exótico. Gorilas disecados -aún no habían llevado a Barcelona a Copito de nieve -, mapas, cráneos humanos, cayucos, catecismos en lenguas locales…
Por diabluras de las organizaciones, además de la Exposición Iberoamericana de Sevilla aquel mismo año de 1929 fue celebrada también la Exposición Internacional de Barcelona.
Pese a ser un territorio riquísimo en madera -aunque hubiera dificultades para secarla bien- durante las primeras décadas del siglo XX fue costumbre importar desde la colonia edificios enteros prefabricados. Se compraron casi un centenar de ellos, que luego eran armados en Fernando Poo por trabajadores desplazados como si fuesen puzzles. Una de las empresas que mayor negocio hizo en ese rubro fue la catalana Ribas y Pradell, que aprovechó la exposición de Barcelona para difundir su catálogo y mostrar maquetas de algunas de las casas que había vendido en Santa Isabel.185 Lo mismo que en las ferias actuales, pero cien años atrás.
Una de las construcciones de este tipo que aún se conserva en Malabo es la emblemática Casa Verde, que fue restaurada íntegramente por la cooperación española en el año 2009 y sobre la que ahora circulan rumores de que vaya a ser demolida.
Mientras en Barcelona distribuían los catálogos, Ayala se instaló en Niefang (literalmente, frontera fang), donde había adquirido grandes propiedades. Se encuentra a unos 70 kilómetros de Bata, hacia el interior. Sobre el río Benito.186
Transcurrieron dos años.
1931. Mes de abril. Alfonso XIII abandona el país y llega la Segunda República.
La República, desde lejos
Pese a que la política peninsular seguía quedando muy lejos, se escuchaban tímidos intentos de cambio. Buenos propósitos. La República no consigue alterar la vida colonial, pero trae consigo la intención de mejorar las condiciones de los nativos. También la beneficencia y la instrucción. El presidente del Patronato de Indígenas dejó de ser el obispo (en cuanto Franco tome el control volverá a serlo de nuevo).
El intento de cambio no va a tener sin embargo mucho recorrido. Llega a Fernando Poo un nuevo gobernador con ideas diferentes a las de sus antecesores. Se llama Gustavo de Sostoa y es diplomático. Por primera ver el cargo no lo ostenta un militar.
Una de las primeras cosas que Sostoa hizo fue viajar a la isla de Annobón. Y de las últimas. Lo hace en el barco Legazpi. En aquel momento los cuatro únicos europeos que allí residían eran un practicante, dos misioneros y un sargento de la guardia colonial de apellido Castilla, al que Sostoa pensaba relevar porque sobre él se habían acumulado muchas quejas.
Los acontecimientos son confusos. Parece que en la fiesta que se celebró en honor al nuevo gobernador el sargento Castilla se abalanzó sobre él y lo degolló. Nadie le iba a relevar. Ahí se frustraron las ansias reformistas de la República respecto a la colonia.
Al año siguiente el secretario del gobernador asesinado, Guillermo Cabanellas, publicó un libro con el elocuente título ¡Esclavos!187 La sensibilidad había cambiado. El resto, no.
¿Quién fue Guillermo Cabanellas? Quiero detenerme en él porque es una de esas piezas que confirma cómo los capítulos de este libro -en apariencia dispersos- por debajo se encuentran íntimamente cosidos entre sí. Fijémonos.
Guillermo era hijo de Miguel Cabanellas Ferrer, uno de los generales golpistas del 18 de julio. De hecho fue él quien ordenó fusilar en Zaragoza a Núñez de Prado, el gobernador colonial que había antecedido al jefe de su hijo (el degollado en Annobón).
¿Por qué Cabanellas es menos conocido que Franco, Mola o Sanjurjo? Hay un motivo. Dos meses después del golpe de Estado fueron celebradas en Salamanca sendas reuniones entre los cuatro generales sublevados a fin de unificar el mando, y Cabanellas fue el único en ellas que se opuso a Franco. Según aparece en la wikipedia, les dijo a los otros:
…ustedes no saben lo que han hecho, porque no le conocen como yo, que lo tuve a mis órdenes en el ejército de África como jefe de una de las unidades de la columna a mi mando… Si ustedes le dan España, va a creerse que es suya y no dejará que nadie le sustituya en la guerra o después de ella, hasta su muerte.188
El tiempo le dio la razón, pero esa razón no evitó que Franco se asegurara de que Cabanellas no volviera a tener tropa bajo su mando. El incidente está también relatado en la película Mientras dure la guerra.189
En marzo de 2019 la editorial Espasa ha publicado un nuevo trabajo sobre la guerra civil del hispanista estadounidense Stanley G. Paney. Se titula La revolución española 1936-1939. En una entrevista ofrecida con motivo de la promoción del libro, el autor explica cómo los papeles que documentaron aquellas reuniones -en las que se le dio todo el mando al dictador- obraban en poder de la Fundación Francisco Franco y parece que han sido retirados y destruidos.190
Guillermo, el hijo díscolo del general golpista, antes de ser secretario de Gustavo de Sostoa había participado en la sublevación de Jaca. Con Fermín Galán, Ramón Acín y Rafael Sánchez Ventura.191
Pero eso no es todo; finalizada la guerra Guillermo Cabanellas se exiliará en Paraguay, donde se emplea como jefe de redacción del diario El País, con el tiempo convertido (así lo califica en sus crónicas Ernesto Giménez Caballero)192 en el órgano oficioso del presidente Stroessner, a cuyo director Pitiki el falangista solía enviarle cajas de botellas de vino por navidad.193
Edu, un amigo del círculo de Podemos en Paraguay que es historiador y está escribiendo su tesis sobre las relaciones entre Franco y Stroessner, me ha enviado una referencia a Cabanellas que encontró en un libro de Giménez Caballero:
…mencionar a Don Guillermo Cabanellas, natural de Melilla, que apareció por estas tierras en 1938 (si el dato es cierto no esperó mucho a ver cómo evolucionaba la guerra -se ve que no confiaba en la protección que pudiera brindarle su padre-) con una sólida cultura que le llevó a escribir sobre la geografía paraguaya.194
Hay que ver cómo se cruza todo.
Además de la geografía paraguaya, Guillermo describirá en un libro el conflicto español (La guerra de los mil días) y en otro la vida en Guinea (La selva siempre triunfa).
Mas estábamos aún en la República. A Sostoa lo sustituyó en el cargo un tal Lluesma. José Luis Centurión cuenta que en 1932 recibió en Fernando Poo a 121 sindicalistas barceloneses.195 Aunque no puedo asegurarlo -el libro no aporta más datos-, sospecho que ese suceso está relacionado con la represión de la insurrección anarquista que aquel año se produjo en el Alto Llobregat. No era la primera vez que la isla se utilizaba como prisión. Ya lo habían hecho antes con los nacionalistas cubanos y Primo de Rivera tuvo planes para convertir Fernando Poo en una colonia penitenciaria.
El gobernador siguiente, Sánchez Guerra, se esforzará por separar la enseñanza pública -laica y obligatoria- de la privada (y limitar de paso las actividades de los religiosos).
Tres años después un asunto de corrupción relacionado con la colonia va a tener trascendencia nacional. Nos ocuparemos de ello más adelante. Se lo suele conocer como affaire Nombela, que era el nombre del funcionario que lo investigó. Provocó la caída del gobierno y la convocatoria de nuevas elecciones: las que ganó el Frente Popular. El resto es muy conocido.
Lo que no lo es tanto es qué sucedió en los territorios españoles del golfo de Guinea durante la guerra.
El alzamiento ecuatorial
Al planificar el golpe de Estado muy probablemente nadie pensó en Guinea. Fue solo después, con España dividida en dos y las tropas sublevadas avanzando desde Andalucía hacia el norte, cuando alguien debió darse cuenta de que había quedado un agujero progubernamental en la retaguardia.
Se daba la circunstancia de que en la colonia no se habían celebrado las elecciones de febrero. Y de que el gobernador Sánchez Guerra había promovido la creación de un Comité del Frente Popular, la mayoría de cuyos integrantes eran intelectuales de clase media. Funcionarios, casi todos.
Mes y medio antes de que Franco se subiera al Dragon Rapide, el 5 de junio, Sánchez Guerra había declarado el estado de excepción y solicitado el envío de un buque de la Armada. Según parece había oído rumores de que las cosas estaban agitadas entre los nativos. Los tiros de verdad iban a llegar por otro lado. La alarma del gobernador hizo que el 24 de junio llegara a Santa Isabel el crucero ligero Méndez Núñez, uno de los barcos que diez años antes había participado en Alhucemas en el primer desembarco bélico moderno.
Lo que sucedió a continuación tuvo mucho que ver con la intervención de Benjamín Balboa López.
En julio de 1936 Benjamín estaba destinado como oficial de tercera clase del cuerpo auxiliar de telegrafistas en la estación de Ciudad Lineal. El día 18 estaba de guardia, y a las 6:00 de la mañana captó en morse el siguiente mensaje:
Gloria al heroico ejército de África. España sobre todo. Recibid el saludo entusiasta de estas guarniciones que se unen a vosotros y demás compañeros Península en estos momentos históricos. Fe ciega en el triunfo. Viva España con honor. General Franco.
El destinatario de aquella trasmisión debía de haber sido el superior de Benjamín, un tal Ibáñez Aldecoa, quien hubiera tenido a su vez que ocuparse de difundirlo a todos los oficiales. Su subordinado comprendió sin embargo la gravedad de lo que estaba sucediendo y lo encerró a punta de pistola. A continuación transmitió otra comunicación de signo contrario, informando de lo ocurrido y animando a las tripulaciones a tomar el mando de los buques.
La historia está narrada con detalle en el libro La flota es roja.196
Igual que pasó en muchos otros barcos, el mensaje de Benjamín provoca que la tripulación del Méndez Núñez se rebele y detenga a los oficiales, a quienes consideran sospechosos de ser partidarios del levantamiento. No hay sangre. Algunos son desembarcados y confinados en San Carlos. Desde la radio llegan órdenes contradictorias. Se les conmina a regresar de inmediato a la península, pero al mismo tiempo desde Canarias presionan para que se entregue el barco a los sublevados.
El Méndez Núñez logrará finalmente llegar hasta Málaga y unirse a la flota republicana, donde prestó servicio hasta ser transferido en Túnez al final de la guerra.
Por su lado, el gobierno envía a Guinea al Fernando Poo, un buque de la Transmediterránea.
Salvo eso, los primeros dos meses de la guerra transcurrieron tranquilos en la colonia. Guinea continuó, como por inercia, del lado del gobierno. Las discusiones entre simpatizantes de uno y otro bando se solventaban en charlas de café. Y, más que sobre cuestiones políticas, las opiniones estaban enfrentadas sobre todo entre clericales y anticlericales -los terratenientes del casino y las órdenes religiosas simpatizaban con la rebelión-.
En aquel momento la guardia colonial disponía en Fernando Poo de 90 efectivos, 40 de los cuales se encontraban en Santa Isabel.197
El 17 de septiembre dimite el gobernador Sánchez Guerra. Llevaba en el cargo menos de un año y tal vez estaba enterado de lo que iba a continuación a ocurrir. En su lugar queda como interino un comandante médico de la Armada.
La noche del 18 al 19 -la víspera de que Miguel Cabanellas trate inútilmente de plantarle cara a Franco- se subleva en Santa Isabel el comandante de la guardia colonial, acompañado por sus oficiales y con el apoyo de un grupo de civiles.198 No hay bajas, ni apenas resistencia. Solo se produjo un tiro. Detuvieron a 12 republicanos.
A las 8:00 de la mañana del día 19 declaran el Estado de Guerra e izan en la plaza de España la bandera bicolor. Luis Segura aporta el detalle de que estaba lloviendo.
Enseguida toman la emisora de radio del pico Basilé -además de un polvorín que allí había- y constituyen lo que llaman ´Junta de Defensa Colonial Nacionalista´. En los días siguientes cambiarán el nombre de algunas de las calles.
El plan era que simultáneamente hubiese sucedido lo mismo en el continente, pero allí el resultado fue muy diferente. El subgobernador Miguel Hernández Porcel destituyó a tiempo a los oficiales de la guardia nacional. Algunos guardias se sublevan más al sur, en Kogo y en Benito. Los conspirados tratan de organizarse y atacar Bata, pero en el camino les salen al paso en un distrito llamado Bolondo y son derrotados. En aquel combate murieron un atacante y un defensor. Los dos eran negros.
Las autoridades de Bata -entre las que se encuentra un primo de Lluís Companys- son generosas y dejan marchar a Camerún a los rebeldes detenidos. Retienen en cambio a 17 claretianos y a 7 monjas concepcionistas.199 En cuanto al teniente Ayala, se mantuvo fiel a la República (tal vez por su enfrentamiento con los religiosos). Hernández Porcel proclama el Estado de Guerra el día 22.
La motonave Fernando Poo iba camino a Santa Isabel, pero es avisada a tiempo de los acontecimientos y cambia el rumbo hacia Bata, donde llega el día 30 de septiembre. Algunos de los religiosos detenidos son trasladados al barco, que permanece anclado frente a la ciudad.
La colonia, igual que la península, se encuentra dividida en dos. Durante varias semanas la isla y el continente pertenecieron a bandos diferentes.
Franco decide tomar cartas en el asunto. A principios de octubre ordena que el Ciudad de Mahón, otro buque de la Transmediterránea al que han artillado en Cádiz con dos cañones de 102 mm, vaya a Guinea a poner orden.
El barco zarpó de Las Palmas el día 5 y por el camino recogió en Sidi Ifni a un tabor de tiradores.200
Al amanecer del 14 de octubre el Ciudad de Mahón llegó a Bata. Lo hizo bajo bandera francesa, y solo cuando estuvo en el puerto desplegó la franquista. Dispara una pieza de artillería para intimidar al Fernando Poo. Éste iza la bandera blanca.
Enviaron un bote para abordar al barco republicano, pero desde el Fernando Poo fueron disparados algunos fusiles. Según parece el buque levó anclas e intentó salir a mar abierto. Desde el Ciudad de Mahón no se lo pensaron. El combate es tan breve que casi no existe. Hunden sin miramientos el Fernando Poo a la entrada de Bata y a continuación bombardean la ciudad. No encuentran resistencia.
En el hundimiento murieron ahogados dos misioneros y un civil que estaban en él detenidos.201 La iconografía franquista se referirá a ellos como los mártires de Bata. Desde el otro bando, Ángel Miguel Pozanco publicará Guinea mártir (narraciones, notas y comentarios de un condenado a muerte). Ambos lados se atribuyen el uso del adjetivo mártir.
La radio del barco envía a Santa Isabel el siguiente mensaje:
Bata tomada. Buque Fernando Poo hundido. Sin novedad.
Hay que decir que si la colonia había estado durante años comunicada por naves en mal estado y viejísimas,202 el Fernando Poo era un barco casi a estrenar. Había costado más de 15 millones de pesetas y hecho su viaje inaugural en noviembre de 1935. Tuvo una vida muy corta.
Los dos vicecónsules
Una perspectiva interesante de aquellos sucesos resulta de comparar la versión que sobre ellos ofrecieron a sus respectivos gobiernos el vicecónsul inglés Eric Twigge-Molecey y el portugués Juan Ramírez Dampierre. En el primer caso se trata de un diplomático de carrera británico, mientras que en el segundo de un español -probablemente algún comerciante- simpatizante de los sublevados.203
Por el inglés sabemos:
…durante las primeras horas de la mañana del día 19, comenzando a las 2:30 am, el partido militar y antigubernamental, a quien voy a llamar a falta de un término mejor ´nacionalistas´, tomaron el control silenciosamente de la toda la ciudad y la estación de radio …la población africana no ha hecho manifestaciones de ningún tipo.
…creo estar en lo cierto al decir que nuestro gobierno no reconoce otro estatus al partido de Franco que el de ´rebeldes´, pero aquí hoy son gobierno, y supongo que deben ser respetados como tales.
…se ha proclamado el Estado de Guerra; ordenado la entrega de todas las armas y prohibido el uso sin un permiso especial de equipos de radio. No ha habido disturbios ni saqueos.
…siguiendo instrucciones todas las fábricas están cerradas desde el mediodía en adelante, pero mañana abrirán nuevamente como de costumbre. La situación es difícil, ya que los nacionalistas no desean que se sepa lo sucedido hasta que Bata esté en sus manos.
El tono del vicecónsul portugués es bastante diferente:
…se sabe que el grupo preso pretendía asesinar al Gobernador General, al Obispo y a todos los agricultores y comerciantes de categoría, españoles y extranjeros …las esposas de las víctimas serían distribuidas entre ellos conforme lista encontrada.
…entre los extremistas hay tres portugueses, ´porque portugueses malos siempre los hubo´.
En los días siguientes el portugués escribió a Lisboa ´de modo urgente y confidencial´ reclamando la intervención de uno de los barcos de guerra lusos que se encontraban en Angola, ante la inminente llegada a Santa Isabel de un buque proveniente de la península con 300 comunistas a bordo. Dampierre se refería al Fernando Poo, que como hemos visto al enterarse por radio de lo sucedido desvió su destino a Bata.
El Ministerio de Marina portugués llegó a escribir un oficio al de Negocios Extranjeros informándole de que, en caso de necesidad, contaban en Santo Tomé con la cañonera Ibo, pero advertía a la vez de que su valor militar era muy pequeño.
Tengo conmigo una revista publicada en aquellas fechas en Angola cuyo editorial está dedicado a la guerra civil. Sorprende imaginarse a los lectores angoleños horrorizados ante la barbarie desatada en España sin sospechar lo que ocurriría en aquella tierra años después. De todos modos, el tono de la revista no es tampoco exactamente neutro:
¡Desde Moscú, un pantano donde apenas llega la palabra de Dios y la profilaxis moral, vino la peor enfermedad, la que contamina las almas y pone a los hombres bajo la influencia de una loca borrachera de sangre! …todos callan, o apenas dicen. ¡Todos menos Portugal!204
Los dos vicecónsules informaron a sus ministerios de la llegada a Santa Isabel del Ciudad de Mahón:
El portugués:
…se avistaba el vaporcito ´Ciudad de Mahón´ de regreso de Bata, la ciudad se vistió de fiesta al toque de diana …aparecieron balcones y ventanas engalanadas.
…tocose entonces el himno de Riego, que desde a bordo del ´Ciudad de Mahón´ el comandante hizo sustituir por el himno de Falange Española, cantado a coro por la tropa y marinería de a bordo y por las milicias en tierra, después de lo cual salió de a bordo un Viva a Franco, estruendosamente correspondido por la enorme masa del pueblo, seguido del saludo fascista.
…entre la tropa venían también 300 soldados moros, 200 de los cuales quedaron en Bata para mantener el orden y perseguir a los refugiados hasta las fronteras limítrofes. De Bata trajeron cincuenta prisioneros.
…los gritos de Viva Franco y Arriba España durante todo el día y la noche de este primer día no cesaron, tomando la ciudad el aspecto de una plaza militar, recientemente conquistada por el ejército Salvador del glorioso General Franco y sus briosos compañeros.
Y el inglés, siempre menos entusiasta:
…los prisioneros del ´Ciudad de Mahón´ fueron llevados a tierra a la 1:30 pm, bajo el sol abrasador. La mayoría de ellos no tenía zapatos. A todos les habían afeitado la cabeza. Hoy comienza la corte marcial. Se esperaba que los prisioneros fueran llevados a Canarias para ser juzgados, pero el comandante del Mahón parece tener poderes muy amplios y podrían ejecutarse aquí mismo las sentencias.
--
Los defensores republicanos huyeron. La mayoría a Camerún o a Gabón a través de Ebibeyín (la localidad fronteriza en la que el día de navidad de 2017 Teodoro Obiang aseguró haber desmantelado un intento de golpe de Estado -otro más-). El barco franquista dejó efectivamente en Bata un contingente de unos 200 hombres. Fueron menos condescendientes que los republicanos. Algunos prisioneros son asesinados. Por su parte la tropa indígena no tiene ideología. Siguen a sus jefes, y al huir éstos se unen a los vencedores.
Para finales de octubre todo estuvo normalizado. El gobierno de Burgos nombró a un nuevo gobernador. El capitán de navío Manuel Mendívil.
Julián Ayala se fugó a Camerún antes de que llegara el Ciudad de Mahón. Se ve que vio venir lo que iba a suceder y aprovechó uno de sus viajes de negocios. Los nacionales requisarán todas sus propiedades. Morirá unos años más tarde en Barcelona. Una hija suya se hizo religiosa en Guinea.
En cuanto a Annobón, nadie se ocupó de ellos hasta el año siguiente.
Algunas cosas cambiaron (o volvieron a ser como eran antes). La presidencia del Patronato de Indígenas -ya lo dijimos- fue ocupada otra vez por el obispo. Aumentó la burocracia y se multiplicaron los salvoconductos. Conforme a Valbuena, tras la guerra llegó una -aun- mayor separación entre blancos y negros.
Un apunte final del libro de Nerín sobre el teniente Ayala. En una de sus últimas páginas afirma:
…en julio de 1937 Ayala viajó a Francia. Se embarcó en Duala y abandonó el barco en Burdeos. Desde allí se dirigió al País Vasco francés, donde se entrevistó con algunos cargos franquistas.
El asalto al Campoamor tuvo lugar precisamente en Burdeos a principios de julio. Es probable que Julián Ayala Larrazábal alcanzara a ver el petrolero atracado en el muelle. No le prestaría atención. También que acudiera a buscar ayuda en otro Julián: Julián Troncoso.205
97 La Guinea incógnita. Vergüenza y escándalo nacional. Francisco Madrid. Ed. España, 1933. Citado por Gustau Nerín. Se trata de un texto especialmente crítico con el gobernador Núñez de Prado.
98 La catedral de Malabo ardió el 16 de enero de 2020. Como Notre Dame de París un año antes.
99 Aquel negrito del África tropical. El colonialismo español en Guinea 1778-1968. Fernando Ballano Gonzalo. Casa África 44. SIAL Ediciones.
100 Hipervínculo Juan Manuel Tray. El fang loco. "El tobogán".
101 Los españoles de color negro. Francisco Tray Bousoño. Ed. Concejalía de Cultura de San Cristóbal de La Laguna, 2004.
102 Historia de África y Guinea Ecuatorial. 1º de Bachillerato. Editado por el grupo APYCE, 2012. Está impreso en Leganés. Pg. 137.
103 Aquel negrito del África tropical. Ibíd. Pg. 285.
104 El subtítulo del libro no es menos estupendo: Exposición Internacional Permanente de nuestro desastre colonial.
105 Ojos que no ven, corazón que no siente. Juan Valbuena. Fundación BBVA, 2018.
106 Historia de la prensa en Guinea Ecuatorial en el siglo XX. Cien años de publicaciones periódicas. Carlos González Echegaray.
107 Páginas sueltas sobre la Guinea Española. Gregorio Granados. Colección de artículos. Barcelona, Imprenta Sucesores de Vda. de Miquel, 1912.
108 Soriano Frade peleará en Rusia con la División Azul y con los años se convertirá en el Delegado de Información y Turismo -el hombre de Fraga- en Baleares.
109 Una buena parte lo harán desde el valle de Benasque, donde estaba La cabaña del Turmo que mencionan Celtas Cortos en su canción 20 de abril. Anécdota que entenderán solo los lectores españoles de mi generación.
110 Postales desde Guinea. La novela poscolonial española: exotismo y banalización en ´Palmeras en la nieve´, de Luz Gabás. José Martínez Rubio. Universitat Jaume I. Artifara 18, 2018. Contribuciones. Pgs. 7-17.
111 Ojos que no ven, corazón que no siente. Ibíd.
112 Guinea en Patués. José Manuel Brunet, José Luis Cosculluela y José María Mur. Diputación Provincial de Huesca, 2008.
113 Frente de Liberación de Mozambique.
114 Historia de África y Guinea Ecuatorial. Ibíd. Pg. 139.
115 Historia de Guinea Ecuatorial. Periodo Pre-colonial. Rosendo-Ela Nsue Mibui. Gráficas Algorán, 2005.
116 Vísceras. Juan Tomás Ávila. Diputació de Valéncia. Col-lecció Novatores n.26, 2006.
117 Esta idea no es unánime y el supuesto monoteísmo primitivo de los bubis está también cuestionado.
118 Macías, la ley del silencio. Ramón García Domínguez. Ed. Plaza & Janés SA., 1977.
119 Ojos que no ven, corazón que no siente. Ibíd. Fascículo 3. Pg. 22.
120 Como la película de José Luis Cuerda.
121 Guinea, materia reservada. Rafael Fernández. Sedmay Ediciones, noviembre 1976. Pg. 402.
122 La isla de Bioko. Arquitectura vivida. Laida Memba Ikuga y Montserrat Villaverde. Patrimonio Guinea 2020, 2017.
123 Decía Manuel Vázquez Montalbán: diferentes sacerdotes y diferentes liturgias, pero liturgias y sacerdotes al fin y al cabo.
124 En el país de los bubis. José Más Laglera. La Nación. Buenos Aires, 1921. En España fue publicado en 1931 por la editorial Pueyo -seguro que de ahí viene el error de Ballano- y recientemente ha sido reeditado en 2011 por El Viento.
Existe otro libro con el mismo título En el país de los bubis escrito por el botánico Emilio Guinea y publicado en 1949 por el Instituto de Estudios Africanos. Hipervínculo. Libro 2. La intelectualidad. La República.
125 El límite en la práctica entre la prestación personal -trabajo forzado, obligatorio y gratuito, en obras públicas o en haciendas particulares- y la esclavitud no siempre es demasiado claro. Tal vez la expresión ´tasa de embarque del bracero´ haya funcionado a veces como eufemismo de ´el precio del esclavo´.
126 Aquel negrito del África tropical. Ibíd. Pg. 193.
127 El brillo de los reversos. Alberto Quintana. Ed. Cactus, 2004.
128 Como el de Graham Greene.
129 Las leyes eran garantistas hacia los nativos. Cosa diferente es que nadie las cumpliera.
130 Estaba inspirado en L´indigénat francés.
131 La internación de la schutztruppe. La Guinea Española en la Gran Guerra. Miquel Vilaró i Güell. Ed. Letras de autor, 2016. Pg. 256.
132 Cien años de evangelización en Guinea Ecuatorial 1883-1983. Misioneros Claretianos. Editorial Claret. Barcelona, 1983.
133 No es tan raro, las órdenes religiosas en Paraguay (jesuitas, franciscanos…) tuvieron también sus esclavos negros. Con toda la naturalidad del mundo. Tras los expulsos. Ignacio Telesca (tesis), 2009.
134 Crónica gráfica de la Guinea Española. J.L. Centurión. Sial / Casa África.
135 El pamue imaginado. Raúl Sánchez Molina. UNED, 2011.
136 Ojos que no ven, corazón que no siente. Ibíd. Fascículo 1. Pg. 21.
137 Nótese que en esta parte del relato no hay casi mención a los annoboneses, porque en aquella época apenas nadie tenía contacto con ellos.
138 En el bosque fang. Íñigo Xavier de Aranzadi. Ed. Plaza & Janés, 1962.
139 Instrumentos musicales de las etnias de Guinea Ecuatorial. Isabela de Aranzadi. Ed. Apadena, 2009.
140 Esta frase tan cursi se entiende mejor en este contexto que cuando se aplica -con mucha frecuencia- al patrimonio.
141 Un guardia civil en la selva. Gustau Nerín. Ed. Ariel. Barcelona, 2007. Pg. 197.
142 Parecía que en Bioko se había logrado erradicar la oncocercosis (la OMS solo certifica su eliminación en países completos, no en zonas geográficas), pero recientemente -y después de años- han vuelto a encontrarse larvas de la mosca. Mala suerte.
143 La internación de la schutztruppe. La Guinea Española en la Gran Guerra. Ibíd.
144 Un grupo de militares toma la radio estatal de Gabón en un aparente golpe de Estado. Agencia Europa Press. 7 de enero 2019.
145 Exactamente, 204. Los han contado una pareja de gringos -que lo cuentan todo-. Jonathan Powell y Clayton Thyne (respectivamente, de las universidades Florida Central y Kentucky).
146 Aquel negrito del África tropical. Ibíd. Pg. 245.
147 El cartógrafo Enrique D´Almonte, en la encrucijada del colonialismo español de Asia y África. José Antonio Rodríguez Esteban y Alicia Campos Serrano. Geocrítica. Scripta Nova. Revista electrónica de Geografía y Ciencias Sociales. Universitat de Barcelona. 15 de marzo 2018. Hipervínculo. Pedro. "El resto de la expedición".
148 Una característica única del colonialismo español, según Fernando Ballano, es que fue la única metrópoli que enviaba casi más personal religioso que militar.
149 Aporta una cifra exacta: 1031. Un guardia civil en la selva. Ibíd. Pg. 41.
150 El Diario de Barcelona. 6 de mayo de 1916.
151 Mis peripecias en España. León Trotski. Publicación original, 1929. Al español lo tradujo André Nin, el líder del POUM que luego sería asesinado por los estalinistas. En 2011 lo ha reeditado la editorial Lengua de Trapo.
152 Aquel negrito del África tropical. Ibíd. Pg. 251.
153 Es el mismo Conde de Romanones al que Alfonso XIII encargaba el rodaje de películas pornográficas. Las tres películas porno de Alfonso XIII que hallaron en un convento. elespanol.com 16 de enero 2019.
154 Un guardia civil en la selva. Ibíd.
155 Escribe Nerín sobre Barrera: …en 1914 el gobernador envió 931 despachos al Ministerio de Estado, del que dependía la colonia, y 4030 a otras dependencias oficiales; algunas de dichas comunicaciones tenían más de trescientas páginas. Un guardia… Ibíd. Pg. 19. Parece exagerado.
156 Archivo General de la Administración. Se encuentra en Alcalá de Henares.
157 Hipervínculo República Catalana. Libro 3. Otro Pedro. Una declaración efímera de independencia.
158 Algunas fuentes lo confunden con el buque Uruguay, pero he visto fotografías de esos días en las que se puede leer perfectamente en el casco el nombre Ciudad de Cádiz.
159 Está usted leyendo esta cita, que yo le he copiado a Juan Valbuena (Ojos que no ven…), que a su vez se la ha copiado a Gustau Nerín (Un guardia civil…), que la habrá copiado también de alguna otra fuente. Suele funcionar de esa manera. Y como uno sea poco riguroso, los que vienen detrás multiplicarán su falta de rigor. Así se escribe la historia.
160 Aquel negrito del África tropical. Ibíd.
161 Un guardia civil en la selva. Ibíd.
162 En cambio califica como ´más maduro´ el siguiente libro publicado por Nerín sobre ese mismo período: La última selva de España: antropófagos, misioneros y guardias civiles. Libros de la catarata, 2010.
163 Julián Juderías: La leyenda negra: estudios acerca del concepto de España en el extranjero. Ibíd.
164 Una prueba más de que el terror paraliza la memoria, pero no la destruye.
165 Luego se vería que sí los tenían.
166 Un guardia civil en la selva. Ibíd. Pg. 138.
167 El dibujante peligroso. Hipervínculo Ramón Esono. "Ramón".
168 Comunidades imaginadas. Reflexiones sobre el origen y la difusión del nacionalismo. Benedict Anderson, 1983.
169 Hoy los turistas que visitan Guatemala admiran los vistosos vestidos típicos utilizados por las comunidades mayas que rodean el lago Atitlán. Un traje diferente en cada pueblo. Fue una imposición de los españoles para hacer más fácil contar a la población e identificar la aldea a la que pertenecía cada indígena. La necesidad clasificatoria del colonizador.
170 Se llegó a convertir en una obsesión.
171 Miembros negros de la guardia colonial.
172 Historia de África y Guinea Ecuatorial. 1er curso. Ibíd. Pg. 151.
173 Una de las pullas lanzadas por Nerín a los claretianos es que reprimieran la costumbre fang de guardar la calavera de sus ancestros, mientras que ellos hasta hace pocos años aún veneraban en Vic el cuerpo entero momificado del Padre Claret. Un guardia civil en la selva. Ibíd. Pg. 117.
174 Hipervínculo. Carmen Samaranch. "Carmen".
175 Un guardia civil en la selva. Ibíd. Pg. 114.
176 Un hijo del general Jordana con idéntico nombre, Francisco Gómez Jordana -había unido los dos apellidos- llegó a ser ministro de Asuntos Exteriores de Franco. Sustituyó a Serrano Suñer tras el atentado de Begoña. Hipervínculo. Libro 2. Es la guerra. Las llamas.
177 Un guardia civil en la selva. Ibíd. Pg. 216.
178 La Sección Femenina de Falange en la Guinea Ecuatorial (1964-1969). Gustau Nerín. Ceiba Ediciones. Documentos de la Colonización N. 13.
179 Un guardia civil en la selva. Ibíd. Pg. 156.
180 Sobre la crueldad de trato en aquella leprosería -pese a la propaganda del NoDo- puede consultarse La rebelión de los leprosos de Franco. Los historiadores documentan las atrocidades cometidas por las autoridades franquistas en la leprosería de Mikomeseng, en la Guinea Española. Manuel Ansede. El País, 14 de julio 2019.
181 Un guardia civil en la selva. Ibíd. Pg. 174.
182 Los populismos en Guinea Ecuatorial. Andrés Esono. Conferencia plenaria, 3 de julio 2017. V Seminario Internacional Revisitando las descolonizaciones africanas. Guinea Ecuatorial en el 50 aniversario de su independencia. UNED - Centro de Estudios Afro Hispánicos.
183 Hispania. Revista Española de Historia. N. 224. Luis Ángel Sánchez Gómez. Citado por Juan Valbuena en Ojos que no ven… Ibíd. Fascículo 1. Pg. 21.
184 Un guardia civil en la selva. Ibíd. Pg. 198.
185 Malabo. Ciudad y arquitectura. Montserrat Villaverde y Laida Memba Ikuga. Col. Arquitectura vivida. AECID, 2018.
186 Posteriormente llamado M´bini o Wele.
187 ¡Esclavos! (notas sobre el África negra). Guillermo Cabanellas. Ed. Redacción y Administración, 1933.
188 La wikipedia remite como fuente de la supuesta conversación al libro de Bernat Muniesa Dictadura y transición. La España lampedusiana. Pero ese libro remite a su vez a otro: Cuatro generales. Ed. Planeta. Colección Espejo de España. Barcelona, 1977, cuyo autor es precisamente Guillermo Cabanellas, el hijo del general.
189 Mientras dure la guerra. Alejandro Amenábar, 2019.
190 elespanol.es 20 de marzo 2019.
191 Al que dedicaremos un capítulo posterior. Hipervínculo Rafael Sánchez Ventura. Libro 3. Rafael.
192 En concreto, en la larga crónica enviada con ocasión de la boda de Graciela Stroessner, la hija del dictador. Hipervínculo. Libro 2. Graciela.
193 Adjunto a V.E. recortes de los diarios El País, La Tarde, La Tribuna y Patria en que públicamente me dan las gracias por mis obsequios de cajones de vino españoles. Ernesto Giménez Caballero. Los papeles de la embajada, 29 de diciembre de 1965.
194 Revelación del Paraguay. Ernesto Giménez Caballero. Ed. Espasa Calpe. Madrid, 1958. Pg. 187.
195 Crónica gráfica de la Guinea Española. Ibíd. Pg. 22.
196 La flota es roja: papel clave del radiotelegrafista Benjamín Balboa en julio de 1936. Daniel Sueiro. Ed. Argos Vergara, 1983.
197 Poto Poto. Las tropas de guarnición en los territorios españoles de Guinea. Luis Segura Matínez. Ministerio de Defensa. Madrid, 2006.
198 Crónica gráfica de la Guinea Española. Ibíd. Pg. 234.
199 Poto Poto. Las tropas de guarnición en los territorios españoles de Guinea. Ibíd.
200 He encontrado diferentes versiones acerca del número de integrantes que componían el tabor. Creo que la cifra más fiable es la de 219 soldados que aporta Luis Segura. En total viajaban unos 700 hombres.
201 Archivo General de la Administración sec. 15, fondo 4. Caja G-1765 exp 1. Citado por Luis Segura.
202 Hipervínculo sobre el estado de las embarcaciones. Antonio. "El chanchullo económico".
203 Conocemos el contenido de esas notas gracias a dos investigadores. En el caso del inglés, agradezco a Enrique Martino, de la Universidad Complutense, que haya colgado libremente en internet (opensourceguinea.org) numerosos documentos recopilados durante su investigación de doctorado. En cuanto al otro, están publicadas en Crónicas portuguesas de la guerra civil española. Los informes del vicecónsul portugués en Fernando Poo. Manuel Burgos Madroñero. Universidad de Málaga. 2001.
204 A guerra civil de Espanha. Ilustraçāo de Angola. Revista de propaganda e actualidade da Colónia. Julio 1936. La portada es una fotografía de un anciano acompañada del pie de foto: un feiticeiro.
205 Hipervínculo. Libro 2. José. Julián Troncoso.