Читать книгу Amor a cambio de felicidad - Matut DrawbE - Страница 11
ОглавлениеCapítulo 5
Marco y su
semblante pirado
Marco llegó a casa con un semblante raro, irreconocible, tanto, que de ir pensando en la escena de la plaza entró a su casa sin saludar. No se percató de la presencia de sus abuelos, los cuales se alegraron con su llegada, pero fueron ignorados por el apuesto muchacho. Se miraron ambos y, sin decir nada, hicieron un gesto preguntándose qué podría pasarle. Marco pasó a su habitación, dejó caer su maleta y llegó al pórtico que estaba traspasando su aposento. Observaba el horizonte sin reaccionar; de repente, tomó lápiz y papel y procedió a escribirle a su amigo Mateo quien vivía en la gran ciudad. En la carta escribió cada detalle de su visita a Pueblo Nuevo; la carta era tan detallada que parecía que contenía las emociones de Marco consigo. En la misma, Marco invitaba a Mateo a que lo visitase y que lo acompañase a ver a aquella hermosa joven, ya que solo de esta manera comprendería su actitud y su notable alegría. Aunque solo fue un momento de grata felicidad, él sintió que fueron años, pero de esos que no tiene cabida de otra cosa más que para la felicidad. Era como contemplar lo más hermoso sobre todo un universo lleno de misterios y una hermosura insuperable.
La carta fue enviada ese mismo día esperando una pronta respuesta de su gran amigo. Ese día, Marco parecía de un semblante atontado y dejaba pensar por su expresión que algo maravilloso le había pasado, pero nadie de su familia o vecinos se atrevía a preguntarle al joven el porqué de su actitud.
Pasó una semana y Marco recibió una carta. Esta contenía la respuesta de su amigo Mateo de la gran ciudad, el cual le respondía de manera positiva con la aceptación de su invitación. Le hizo mención de que por nada del mundo se perdería el siguiente encuentro con esa mujer espectacular que describía. Mateo le mencionó que no era necesario llegar hasta la casa del joven Marco, ya que si la intención de él era viajar a Pueblo Nuevo, podrían encontrarse allí el siguiente fin de semana, alquilarían una habitación y luego él regresaría, ya que tenía muchas cosas pendientes por atender en la gran ciudad.
Pasaron los días y el momento esperado llegó. Marco se preparó para viajar a Pueblo Nuevo; con él llevaba algunos libros que le habían encargado y aprovecharía el viaje para entregarlos y así no tener que regresar pronto en demasía a la ciudad.