Читать книгу La fidelidad en el tiempo - Mercedes Navarro Puerto - Страница 9

Perseverancia y fidelidad

Оглавление

En una mirada amplia descubro que en los medios de la VR de las mujeres la palabra “fidelidad” suele intercambiarse frecuentemente por el término “perseverancia” (3). Se habla de perseverancia (4) dando a entender fidelidad y se habla de fidelidad como sinónimo de perseverancia. Y en los casos en que se distinguen entre sí, se las relaciona de manera tan estrecha que difícilmente puede darse una sin la otra. La fidelidad, en estos contextos, no se entiende sin la perseverancia. La perseverancia, por su parte, se percibe como el signo por excelencia de la fidelidad. Las celebraciones de los 50 años de Vida Religiosa, ahora tan frecuentes, hacen patente tanto la equivalencia de los términos como, en su caso, la relación entre ellos. La mayoría de las veces se habla de fidelidad cuando, de hecho, lo que se quiere decir es perseverancia. (5)

Esta sinonimia no es inocua. El efecto de tal confusión sobre el sentido de la fidelidad es empobrecedor y reductor. La sinonimia ha sometido el concepto y el valor a un proceso de vaciamiento, de manera que, como aparece a menudo en el entorno en el que vivimos, resulta difícil entender su importancia. Este efecto no se reduce al área de la especulación dentro de la VR, sino que tiene repercusiones en la vida práctica. Una de las consecuencias de dicha reducción, por ejemplo, es que impide percibir fidelidad en actitudes y conductas que comprometen la perseverancia. Y, a la par, empaña la mirada y dificulta percibir en la mera perseverancia todo lo que hay de infidelidad. Son, por tanto, muy graves las consecuencias que se derivan de la equivalencia de los dos términos.

El efecto reductor y de vaciado de sentido también se nota en la comprensión estereotipada de la perseverancia. Esta no es un valor, como lo es la fidelidad, sino una actitud y el resultado de la acción de permanecer, independientemente de lo que ello signifique. De la palabra perseverancia, en este momento de la VR (y permítaseme generalizar), se han eliminado todas las connotaciones relativas al cambio, de manera que perseverar, que de por sí, hay que repetirlo, no habla de formas y modos, sino solo de duración temporal, se ha vuelto rígida y pobre. El reduccionismo a que ha sido sometida cada una de las palabras tiene un efecto sobre la otra. Como suele ocurrir con los términos desgastados, es difícil devolver a la fidelidad y a la perseverancia su peso y su importancia. A veces, las palabras desgastadas se pueden sustituir por otras, pero hay ocasiones en que no es posible sin arriesgarse a perder su rica semántica, su valor conceptual e, incluso, su importancia histórica. Dado que no encuentro un término capaz de sustituir a “fidelidad”, me propongo indagar sobre su sentido partiendo de su condición temporal.

El reduccionismo del que hablo, es necesario aclararlo, no es producto directo de los momentos más importantes de la historia reciente de la Vida Religiosa. Como vamos a ver, hace cincuenta años la fidelidad no estaba reñida con el cambio, sino todo lo contrario. Eso vino después.

La fidelidad en el tiempo

Подняться наверх