Читать книгу América Latina juega - Luis Wong - Страница 14

V

Оглавление

Durante una noche de verano a fines de 2013, en el distrito de Miraflores, en Lima, se lleva a cabo una fiesta en un bar: la reunión anual de la IGDA Perú, el capítulo local de la International Game Developers Association, creado en 2012. El lugar está lleno: han llegado estudiantes de desarrollo de juegos tratando de buscar su primer empleo, personas con un poco de experiencia en la industria que solo quieren divertirse y conocer otros profesionales y periodistas de juegos que quieren saber un poco más sobre la escena de desarrollo local. Desde un sofá, Mr. Byte observa lo que sucede sentado.

Desde el final de TEGMO en 2007 hasta 2012, la escena de desarrollo de juegos en Perú estuvo casi muerta. Aparte de un estudio de juegos que estuvo desarrollando juegos para la web y para dispositivos móviles, no existía ninguna otra compañía de juegos en el país. Pero eso cambió luego del Lima Game Jam, en enero de 2012. Las personas volvieron a interesarse en el desarrollo de juegos y pronto la industria que Mr. Byte ayudó a crear con TEG comenzó a renacer. Aparecieron nuevos estudios y se lanzaron más juegos. Estos nuevos desarrolladores estaban tan apasionados como aquellos que comenzaron todo en los ochenta, y los jóvenes no habían olvidado a sus mayores.

En un momento de la noche, uno de los periodistas se acerca a Mr. Byte. Alguien le había dicho al periodista que Mr. Byte fue responsable de la mayoría de los juegos de la Commodore 64 que él había jugado cuando era joven, y también de The King of Peru. Comenzaron a hablar sobre juegos antiguos e incluso a cantar la canción de introducción de Commando, un juego clásico de arcade para Commodore 64.

Más tarde, algunos desarrolladores independientes le dijeron a Mr. Byte que él había sido su inspiración y querían que probase uno de sus juegos y tomarse una foto con él. Mr. Byte empezó a hablar sobre cómo se hacían los juegos en los ochenta y sobre lo difícil que era para él entender lo que sucedía hoy, y sobre cómo era muy complicado encontrar a un buen pixel artist. «¿Conocen a alguien que está disponible actualmente?», preguntaba constantemente.

La noche está por acabar y Mr. Byte sigue hablando con los indies. Los invita a su casa —el antiguo cuartel general de TEG— para hablar sobre nuevas formas de hacer juegos. Esta es la primera vez que Mr. Byte ha estado con tantos desarrolladores desde 2006.

Unos días antes, cuando le preguntaban sobre sus planes, él decía que estaba pensando en hacer juegos nuevamente. Pero esta vez, era una decisión más difícil. Ya no era el joven de antes; tenía 41 años de edad. Esta podría ser su última oportunidad, pero también había nuevas oportunidades para hacer juegos: herramientas más accesibles, la autopublicación, personas más hábiles para contratar, un crecimiento económico en el Perú. «Sería un tonto si no tomara esta oportunidad», dijo.

La escena de desarrollo de juegos en los años ochenta en Perú tenía un nombre propio: Twin Eagles Group. Y su líder era Mr. Byte. Para ellos, el desarrollo de juegos no tuvo un final feliz. Sin embargo, la mayoría de lo que ha sucedido en los últimos años tiene como origen aquellas noches sin dormir modificando juegos de Commodore 64 mientras en la ciudad estallaban coches bomba y ocurrían apagones de luz. El nuevo resurgimiento en la escena de juegos en Perú puede trazarse hasta TEG. Y TEG podría volver al ruedo nuevamente.

Todos los miembros de TEG, cuando se les comentaba sobre la próxima game jam de la ciudad y de los cientos de participantes que estarían haciendo juegos por 48 horas, decían lo mismo, demostrando la misma pasión que inició la escena de juegos en Perú con TEG: «Ahí estaré».

Esta historia se publicó por primera vez en febrero de 2014 en el sitio web Polygon.com. Desde entonces, la industria en Perú ha seguido creciendo. Se formó la asociación CVA-Perú que agrupa a las empresas de videojuegos en el país y estudios locales han publicado juegos para todas las consolas. Mr. Byte no ha vuelto a desarrollar juegos de manera comercial.


América Latina juega

Подняться наверх