Читать книгу El Prode - Marcelo Tramannoni - Страница 6
ОглавлениеPrólogo
Con una trayectoria amplia y muy rica en el rumbo literario, MARCELO TRAMANNONI se ha desempeñado con gran lucimiento en diversas ramas de este fascinante quehacer, en especial en el cuento y la novela breve. Ha participado en certámenes nacionales e internacionales con gran fortuna, y el resultado han sido los numerosos premios obtenidos.
Paralelamente, su destacada labor en el Leonísmo desde 1991 lo llevó a propiciar desde allí múltiples acontecimientos artísticos y culturales, hasta llegar a organizar el Primer Certamen Literario Leonístico Internacional, que desde 1993 en sucesivas ediciones anuales, convocó a autores de habla hispana de todo el mundo.
El florecido camino trazado fructifica hoy con el alumbramiento de su primera novela, una disciplina muy compleja y al mismo tiempo altamente apasionante, pues aunque ofrece gran libertad para componer personajes, insertar historias entrecruzadas o sujetas unas a otras, suceden casos en los que el autor termina consustanciado fuertemente con alguna de sus criaturas, fruto de su propia creación. Es que el novelista debe tener – a diferencia de quienes incursionamos en la poesía, por ejemplo– además de su disposición creadora, una marcada inclinación a la perseverancia, a la puntualidad en cada detalle; en suma, una curiosa habilidad para urdir historias mediante un entramado casi siempre escabroso, para lo cual resultan indispensables la mesura, la precisión..., y mucha memoria.
Interrogado sobre su negativa a escribir novelas, el gran JORGE LUIS BORGES supo dar esta ingeniosa respuesta: “Yo creo que hay dos razones específicas: una, mi incorregible holgazanería, y la otra, el hecho de que como no me tengo mucha confianza, me gusta vigilar lo que escribo y, desde luego, es más fácil vigilar un cuento en razón de su brevedad, que vigilar una novela. Es decir, la novela uno la escribe sucesivamente, luego esas sucesiones se organizan en la mente del lector o en la mente del autor; en cambio uno puede vigilar un cuento casi con la misma precisión con la que uno puede vigilar un soneto: uno puede verlo como un todo. En cambio, la novela se ve como un todo cuando uno ha olvidado muchos detalles, cuando eso ha ido organizándose por obra de la memoria o del olvido, también. (...)”
Y es verdad: una obra breve suele ser un golpe, una ráfaga de la capacidad creadora. En la novelística impera una amplia visión, un soplo constante y, al decir del Gran Maestro, una postura vigilante durante el paso por el largo camino, sus ramales, sus bifurcaciones, por el que debe andar y desandar con sumo cuidado.
MARCELO TRAMANNONI nos presenta un caso totalmente creíble, sin fantasías. Una crónica que pone a la luz las debilidades humanas: deslealtades, intrigas, confabulaciones, naturales productos de excesivas ambiciones.
Ya el título –referido a los Pronósticos Deportivos que en su tiempo provocaban una verdadera conmoción cada domingo por la noche ante las pantallas de los televisores por saber cuántos serían los afortunados ganadores de la fecha– anticipa un argumento donde la codicia es un viento que sobrevuela constantemente todo el entramado.
Una prosa en extremo cuidada, amena, con interesantes diálogos en lenguaje coloquial, lo que le confiere una gran naturalidad; un desarrollo bien distribuido, ordenado en capítulos (XXII), permite al lector ahondar en la excitante trama y, si la ansiedad no lo supera, llegar al desenlace sin escudriñar el final.
En suma. EL PRODE es una novela con un componente aleccionador: nos desnuda, nos muestra cómo la tan ansiada fortuna, una vez que llega, se convierte en causa y objeto de una total perdición.
Beatriz Perez Deidda