Читать книгу El pequeño doctor - Alfred Vogel - Страница 141
Calcio
ОглавлениеSe ha hablado y escrito mucho, tanto en la literatura especializada como en artículos periodísticos, sobre la importancia del calcio. El calcio es uno de los minerales más importantes y abundantes de nuestro cuerpo; sin calcio no podría construir ni el sistema óseo ni los dientes ni buena parte de otras células. Por ello, es necesario que podamos disponer de una alimentación suficientemente rica en calcio. Así mismo, el calcio desempeña un papel importante en la defensa de nuestro cuerpo frente a enfermedades infecciosas, especialmente del aparato respiratorio. Los niños que tienen déficit de calcio son más propensos a padecerlas, presentan ganglios que se hinchan con facilidad y tienen dificultades para poder superar infecciones primarias. Cuando hay falta de calcio, el organismo se ve sometido a una enorme lucha. La naturaleza nos ofrece un buen ejemplo al respecto. En los prados con un suelo ácido y pobre en cal aparece siempre musgo; si se añade suficiente calcio y se desacidifican, desaparecen los musgos. Los parásitos vegetales siempre prosperan en un suelo pobre en calcio. En el cuerpo humano podemos observar una situación parecida, pues cuando se presenta un estado deficitario de calcio prosperan todo tipo de enfermedades, especialmente las de tipo infeccioso. Conocido este hecho, se ha tratado de producir todo tipo de preparados de calcio. Sin embargo, todos estos preparados de calcio con ácido fosfórico, ácido carbónico y ácido láctico no han cumplido con dicha finalidad y la humanidad sigue teniendo déficit de calcio. Hace muchos años estuve hablando con un conocido químico en Davos que tenía mucha experiencia en este campo, especialmente en la producción de lechada de cal y de diversos preparados de calcio que elaboraba para algunos médicos. Me explicó que debía producir mucha de esta lechada de cal, ya que se sabía que era importante en el tratamiento de las enfermedades pulmonares, a pesar de que dicho producto servía de poco o nada. Me dijo este químico, ya en aquel entonces, que las personas debían tomar el calcio procedente de la naturaleza, como el que está unido a las plantas, es decir, el que se halla presente en los vegetales. Todo un especialista de la vieja escuela, pero con un punto de vista biológico. Sus palabras me reafirmaron en mi empeño por proporcionar minerales de forma que el organismo los pudiera asimilar y absorber bien para cubrir los posibles estados deficitarios. Esto me motivó a emplear calcio procedente de plantas, especialmente de las ortigas verdes y recién recolectadas. Debo confesar que conseguí obtener un preparado de calcio, el complejo de ortiga y calcio, que el organismo podía absorber bien. Una adecuada combinación con sutiles procedimientos bioquímicos hizo posible el preparado de calcio y ortiga que ha proporcionado a miles de personas todo lo que cabe pedir de un preparado de calcio biológico y natural. De todos modos, nadie debería depender de un determinado preparado o producto. Los consejos aquí apuntados deben dar la oportunidad a cualquier persona de valerse por sí misma, sin la necesidad de tener que tomar tal o cual preparado.