Читать книгу Jardines comunitarios y populares - Analía Paola García - Страница 14
3.1. Representaciones hegemónicas occidentales
ОглавлениеAndrea Szulc (2004) afirma que las representaciones hegemónicas occidentales actuales se corresponden con pensar a los niños como un grupo social carente de conocimientos, de autonomía, de madurez sexual, de responsabilidad y de conciencia de sus acciones; siendo los adultos los encargados de transmitir, educarlos y socializarlos. Desde diversas disciplinas se fue configurando y reafirmando dicha representación.
Las ideas de Durkheim (1975) influyeron en los estudios sobre los procesos de socialización que ocurren dentro de las familias (heterosexuales y nucleares), es decir, en el proceso de adquisición por parte de los niños de las pautas y los roles sociales. Según Talcott Parsons (1976) es la familia el primer y privilegiado espacio donde se realiza la socialización infantil, en complementariedad con otras agencias como la escuela y el grupo de iguales, quienes llevan a cabo la socialización secundaria. En la teoría funcionalista de Parsons, los niños son vistos como receptores pasivos de los contenidos que la sociedad considera necesarios para que una persona se convierta en adulta. La socialización sería uno de los mecanismos que garantizan la continuidad del orden social.
Por otro lado, la psicología genética reforzó el modelo evolutivo, estableciendo estadios estandarizados, graduales y homogéneos de desarrollo. El uso de la teoría constructivista en el ámbito educativo fue un fundamento para clasificar y rotular el desarrollo de los niños. Para Jean Piaget, el desarrollo psicosocial se subordina al desarrollo espontáneo y psicológico. Los estudios de Sigmund Freud (1998), Erik Erikson (1973) y Jean Piaget (1980) han tenido una gran influencia en la visión funcionalista de la infancia, en la cual se reduce la complejidad de este fenómeno social solo como un período de desarrollo biológico y una etapa de socialización. La niñez aparece así como un momento en el cual se conectan la dimensión individual y la social de un individuo, cuando se aprenden las normas morales, se internalizan los roles sociales y se desarrollan las habilidades cognitivas.