Читать книгу Y va a caer... como decíamos ayer. Tomo 1: Informes mensuales de coyuntura política 1980-1984 - Rodrigo Baño Ahumada - Страница 20
PINOCHET RETOMA LA INICIATIVA
ОглавлениеEn estas circunstancias es cuando el presidente Pinochet aparece reordenando el panorama con la presentación del proyecto de Constitución, la transición y el plebiscito con que se aprobaría en breve. Como decíamos anteriormente, este proyecto lleva la impronta de los sectores más duros del Gobierno, tal como queda de manifiesto en las modificaciones introducidas al proyecto de la Comisión Constituyente y al proyecto del Consejo de Estado.
La constitución se hace aún más autoritaria, mientras que se plantea una transición gobernada por el mismo Pinochet por ocho o dieciséis años más.
Desde otro ángulo, la personalización del poder que se propone podría significar, para las FF.AA., cierta independencia de las responsabilidades de Gobierno. No obstante el hecho de que Pinochet conserve la Comandancia del Ejército dificultaría tal posibilidad.
Al colocar la inminencia de la Constitución y su prolongada permanencia en el poder, el presidente Pinochet parece retomar la iniciativa. Es cierto que los duros han ganado la pelea inmediata, pero Pinochet, aún apoyándose, en ellos, pretende retomar la plenitud de su poder y consiguiente libertad de acción.
Los sectores blandos, que, hasta cierto punto, parecieron peligrosas amenazas para la continuidad inalterada del Gobierno de Pinochet, quedan descolocados en la actual situación. En el fondo, el Presidente los enfrenta a la inconfortable situación de quedar fuera del grupo de poder, confundiéndose con la oposición, o simplemente plegarse a la dirección que él imprime al proceso.
Naturalmente que la primera posición es insostenible cuando no se cuenta con suficiente respaldo en las FF.AA. como para controlar la situación de acuerdo a sus perspectivas.
A medida que se acerca la fecha del plebiscito, se aprecia cómo el grupo El Mercurio, la Sociedad Nacional de Agricultura, la SOFOFA, entre otros «críticos desde adentro», se vuelcan decididamente al apoyo a Pinochet, confundiéndose con los representantes de los sectores más duros.
En relación con el proyectado plebiscito constitucional, se organiza una profusa campaña oficial, encabezada directamente por el Presidente. Por cierto que esta campaña, no obstante las apariencias, difiere de las tradicionales campañas presidenciales.
En la situación actual, la realización del plebiscito y sus resultados carecen de relevancia tanto para la oposición nacional como para la opinión internacional. En consecuencia, la campaña para el «SÍ» y la aprobación plebiscitaria tienen otra finalidad. Por una parte intenta lograr una cierta legitimidad, siquiera inconsciente, al proceso de institucionalización, haciendo participar a toda la población en una «elección» a la cual se le agrega la aureola mítica de procesos similares realizados en el pasado. Por otra parte, y esto parece de mayor importancia para el momento político, precipita una situación en la que obliga a reagruparse a los distintos sectores del grupo de poder.