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1. Fuentes antiguas

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1. Suda , s. v. Theókritos . Habla del sofista Teócrito de Quíos y prosigue: «Hay también un segundo Teócrito, hijo de Praxágoras y Filina, otros dicen que de Símico. Era siracusano; según otros, de Cos, pero se instaló en Siracusa. Éste es el autor de los poemas llamados Bucólicos , en dialecto dórico. Algunos le atribuyen, además, los siguientes: Las hijas de Preto, Esperanzas , himnos, Heroínas , cantos de duelo, poesía lírica, elegías y poemas yámbicos, epigramas. Téngase en cuenta que ha habido tres poetas bucólicos, este Teócrito, Mosco Siciliano y Bión de Esmirna, el cual procedía de algún lugarejo llamado Flosa.»

2. «Linaje de Teócrito» (C. Wendel, Schol. in Theocritum , Leipzig, 1914, pág. 1): a) «Teócrito, el poeta bucólico, era nativo de Siracusa. Su padre se llamaba Símico 2 , según dice él mismo [idil. VII 21]: ‘Adónde vas, Simíquidas, con ese paso a mediodía?’ Algunos, empero, suponen que Simíquidas es un apodo (parece, en efecto, que era chato 3 ) y que su padre fue Praxágoras y su madre Filina. Asistió a las lecciones de Filitas y de Asclepíades, a quienes menciona [idil. VII 40]. Floreció en la época de Ptolemeo 〈Filadelfo, hijo de Ptolemeo〉 Lago 4 . Como estaba bien dotado para la poesía bucólica, se hizo muy famoso. Según algunos, se llamaba Mosco, y Teócrito era un sobrenombre.» b) «Ha de tenerse presente que Teócrito fue contemporáneo de Arato, de Calímaco y de Nicandro. Fue de la época de Ptolemeo Filadelfo.»

3. a) Escolio sobre el argumento del idilio IV: «Según hemos explicado, Teócrito floreció en la Olimpíada 124 [= 284-281 a. C.].» b) Escolio sobre el argumento de La Siringa: «Teócrito, siracusano de nacimiento, floreció en la época de Ptolemeo Filadelfo.»

4. a) Escolio sobre el argumento del idilio VII: «La acción transcurre en Cos. Teócrito, efectivamente, con ocasión de una estancia en la isla, camino de Alejandría y de la corte de Ptolemeo, trabó amistad con Frasidamo y Antígenes, hijos de Licopeo.» b) Escolio sobre el argumento del idilio XV: «Teócrito escribe en Alejandría, agradecido a la reina.»

5. Escolio sobre el argumento del idilio XI: «Teócrito se refiere al médico Nicias, nativo de Mileto, que fue condiscípulo de otro médico, de Erasístrato.»

6. Antología Palatina IX 434 (= epigrama 27 Gow):

«Otro fue el de Quíos 5 , quien escribió esto soy yo, Teócrito,

uno de los muchos siracusanos,

hijo de Praxágoras y de la ilustre Filina.

Musa ajena no he tomado ninguna.»

7. Escolio al Ibis atribuido a Ovidio, v. 51: «El poeta siracusano aludido es Teócrito, quien, por haber atacado de palabra al hijo del tirano Hierón, fue preso por orden de éste como si fuera a ser llevado al suplicio. Preguntósele entonces si se retractaba de sus insultos, pero él comenzó a insultar también al propio soberano con mayor acritud; irritado por ello, ordenó éste que se ejecutara realmente al poeta. Una tradición dice que murió estrangulado, otra asegura que le cortaron la cabeza.»

Para juzgar correctamente el valor de estos testimonios antiguos, hay que partir de la doble tradición recogida por ellos de la filiación del poeta. Una afirma que nació en siracusa y que sus padres fueron Praxágoras y Filina; la otra lo hace nativo de Cos e hijo de Símico. Es claro que la primera es la verdadera: el mismo Teócrito da a entender que era siracusano en dos pasajes de sus poemas (idils. XI 7 y XXVIII 16-18), y no se ve razón alguna para que Praxágoras y Filina sean nombres inventados. Al contrario, se comprende muy bien que la identificación de Teócrito con Simíquidas, personaje que habla en primera persona en el idilio VII, haya conducido a suponer que el poeta había nacido en Cos, la isla donde se sitúa la acción del poema, y a considerar a simíquidas como un sobrenombre basado en un patronímico (= «hijo de Símico»). Los escolios contienen otras especulaciones basadas en esa misma identificación, por ejemplo, que Teócrito era chato (= simós en griego, lo cual explicaría como un apodo el nombre de Simíquidas 6 ) y, quizás también, que fue discípulo de Filitas y de Asclepíades, puesto que menta a ambos en dicho idilio VII.

Resulta, pues, que el conjunto de noticias antiguas sobre nuestro poeta permite aislar una tradición segura muy reducida, que se refiere sólo a su patria y al nombre de sus padres, lo cual coincide exactamente con los únicos datos que proporciona el epigrama de la Antología Palatina , cuyo autor es, ciertamente, uno de los primeros editores de Teócrito, tal vez el gramático Teón, del s. I a. C. Paralela a esta línea de transmisión fidedigna corre otra falsa, que arranca de deducciones y combinaciones antiguas hechas sobre el texto teocríteo. Desde luego, podemos vacilar en atribuir a la primera algún dato más, así, la lista de obras que la Suda recoge como asignadas por algunos a Teócrito, en la cual puede haber algo de valor, o la estancia en Cos cuando el poeta iba camino de Egipto; pero la mayor parte de lo transmitido se denuncia como meras conjeturas de los comentaristas antiguos. Consideremos, por ejemplo, la noticia más concreta. El escolio sobre el argumento del idilio IV precisa que Teócrito «floreció» en la Olimpíada 124, esto es, entre el 284 y el 281 a. C. El dato, si fuera seguro, sería importante, puesto que, dada la costumbre de la cronografía antigua de fijar el punto culminante de un autor a los cuarenta años, implicaría que nuestro poeta había nacido un poco antes del 320 a. C. Ahora bien, como sabemos que Ptolemeo Filadelfo comenzó a reinar dentro de la mencionada Olimpíada y resulta evidente por los idilios XV y XVII que Teócrito fue contemporáneo de dicho monarca, la aseveración del escolio tiene todo el aspecto de no ser más que una mera simplificación cronológica, que ha combinado el pretendido «florecimiento» del poeta con el acontecimiento principal en la vida del rey. La circunstancia de que los otros escolios se limiten a decir que Teócrito «floreció» en época de Ptolemeo Filadelfo 7 apoya, desde luego, esta conclusión. Otro caso, todavía más claro, de afirmación sin fundamento es la recogida en los escolios al Ibis de Ovidio sobre la muerte de Teócrito por orden de Hierón II de Siracusa. La noticia, totalmente aislada, tiene poca autoridad manuscrita 8 y parece confundir un relato sobre Hierón I y Filóxeno de Citera 9 .

En resumen, pues, del análisis de la tradición antigua resulta que los escoliastas y comentaristas no han tenido acceso más que a una breve noticia auténtica sobre la vida de Teócrito. Esa noticia se limitaba a consignar lugar de nacimiento, nombre de los padres y tal vez algún título de su obra literaria; si incluía también algún dato sobre sus viajes, era, sin duda, muy escueto: que estuvo en Alejandría tras haberse detenido en Cos. Esta concisión hace suponer que dicha noticia procede, en última instancia, de alguna crónica destinada a recoger fechas, nombres y acontecimientos importantes de una época 10 . Todo lo demás procede de las deducciones que los comentaristas antiguos, no contentos con indicaciones tan escasas, procuraron extraer de la obra teocritea. Veamos, pues, qué podemos sacar nosotros de esto para añadirlo a lo poco que ya sabemos.

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