Читать книгу Stigma - Marta Cruces - Страница 6
ОглавлениеLunes 3 de septiembre
01:50 p.m.
Jiyoung
Nowadays Entertainment — Planta 14
Jiyoung tiene los dedos enredados entre los mechones rojos de su cabello, una manía que se apodera de él cuando está nervioso. Ese podría ser el peor momento del líder de St!gma.
No ha parado en toda la mañana y no precisamente por cumplir el horario programado para el día, sino porque la situación se ha precipitado de una forma que nadie podía anticipar.
Está cerca de la cristalera que da al irregular contorno de Gangnam. Los enormes rascacielos de hierro y cristal se recortan contra el cielo, apuntando hacia lo más alto como la inmensa mayoría de los que se encuentran en ese barrio al sur del río Han. Pese a que las ventanas están bien insonorizadas, a Jiyoung le da la sensación de que puede escuchar el bullicio del exterior. O quizá todo está en su cabeza.
La reunión de jixis se está volviendo multitudinaria a la entrada del edificio. Jiyoung tiene cuidado de no asomarse demasiado, no vaya a ser que a alguna fansite le haya dado tiempo a llegar con su teleobjetivo y alcance a verlo. Odia esconderse, pero no le queda otra opción. No si quiere que no se despierten suspicacias sobre el estado de Jaehee. Lo importante es protegerlo.
Vuelve a retorcerse los mechones de la nuca, deseando que el hospital esté más tranquilo que Nowadays Entertainment. Los miembros de seguridad se han organizado como si estuvieran gestionando la mayor crisis de la empresa.
Hyun y él han tardado un rato en que los dejaran refugiarse en esa sala de descanso, donde suelen grabar vídeos que luego publican en sus redes sociales. De hecho, en el sofá aún está la pizarra en la que Ry dibujó una tortuga, el símbolo del drama que va a empezar a rodar.
Parece que han pasado siglos desde que anunciaron que uno de los miembros de St!gma iba a participar como actor, y realmente no ha transcurrido ni una semana. El giro que han dado los acontecimientos no tiene nada que ver con la emoción que los embargó aquel día.
Se supone que debería estar retocándose las raíces y eligiendo un nuevo tono para el comeback, no en las oficinas con un malestar general.
Intenta relajarse, pero es inevitable que vuelva una y otra vez a esa mañana: acababa de ponerse los zapatos para ir a la sala de baile con la intención de ensayar junto a Jaehee, cuando Dak-Ho lo ha llamado para alertarlo de lo que acababa de suceder.
—No creo que gritarle a Taeyang como lo has hecho arregle la situación, Jiyoung —lo reprende la mánager Park alzando las manos.
La mujer está repantigada justo al lado de Hyun, en el sofá de cuero. Su mayor preocupación debería ser que levantarse de ese asiento tan bajo va a ser un calvario. Pero ahí está, con el teléfono perpetuamente iluminado, recibiendo las últimas noticias del mánager Cheol. No se ha despegado de ellos desde primera hora de la mañana y es imposible no advertir la palidez de su rostro.
—¿Qué querías que hiciera? Jaehee estaba teniendo un ataque de ansiedad a su lado y él, dormido. ¿Te parece normal?
—Nunca hemos dicho que Taeyang sea normal —contesta Hyun, que sigue deslizando el dedo por la pantalla de su teléfono.
—¿Y tú quieres dejar eso? Me estás poniendo nervioso.
—Ahora no discutáis vosotros también —dice ella pasándose las manos por el vientre prominente.
Hyun alza la mirada hacia la mánager Park y resopla.
—Las redes sociales están ardiendo con teorías. No dejan de enlazar lo de D. Sun con la hospitalización de Jaehee —explica bloqueando el móvil.
—Lógico, no se les escapa ni una a las glowies y eso que no saben hasta qué punto Jaehee y D. Sun eran amigos. —Jiyoung se tira del pelo.
—Es terrible, chicos, no quiero ni imaginar cómo se debe sentir el pequeño Jaehee —se lamenta la mánager Park antes de que se le quiebre la voz.
Hyun y Jiyoung se levantan al mismo tiempo y rodean el asiento de la mujer mientras ella se lleva una mano a la boca. Empieza a llorar sin apenas emitir ruido.
—Se repondrá —asegura Hyun acuclillándose frente a ella, y alza una mano hacia su brazo—. Todos lo haremos, ya verá, mánager Park.
—Sí, pero no debería irme, no ahora cuando tanto me necesitáis… —susurra con los ojos almendrados inundados de lágrimas.
—Su hijo la necesita guardando reposo, mánager Park —interviene Jiyoung intercambiando una mirada con Hyun—. Sabe que lo que ha sucedido va a traer mucha controversia. Debe cuidar de nosotros desde casa y volver para enseñarnos fotos del pequeño jixi recién nacido.
Una risa diminuta sale de los labios de la mánager Park y lleva sus dedos a la mano extendida del líder de St!gma. Fue ella quien les dijo a los chicos que su hijo sería un miembro honorífico de su fandom y le parece muy tierno que lo traiga a colación de esa forma tan cariñosa.
Hyun sonríe de medio lado y Jiyoung le devuelve el gesto a su amigo. Aún es incapaz de hacerse a la idea de lo que ha ocurrido en las últimas horas, pero es necesario que sigan adelante, y lo mejor es hacerlo juntos. Puede que la mánager Park se marche en el peor momento que han vivido en sus cuatro años de carrera, sin embargo, no puede demorar más la baja.
Ahora lo más importante es centrarse en el delicado estado de Jaehee y tratar de arrojar luz sobre lo ocurrido con D. Sun.