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Importante para futuras madres y puérperas

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Cuán a menudo oímos decir que durante el embarazo y después del parto (puerperio) pueden aparecer una serie de problemas como flebitis (inflamación de las venas afectadas), trombosis (coágulos intravasculares) y embolias (desplazamiento de coágulos), trastornos que pueden alcanzar una cierta gravedad y enturbiar la alegría natural propia, tanto de las embarazadas como de las recientes mamás.

He aquí unos pequeños consejos que, a buen seguro, podrán ser de ayuda para quienes se encuentran en esta difícil situación. Existen plantas que, combinadas entre sí, ejercen un buen efecto sobre las venas. Actúan de forma tan excelente en casos de flebitis, varices (dilatación de las venas afectadas) y trombosis39 que futuras madres y puérperas podrán sacar un gran provecho de ellas. Nos referimos a las siguientes plantas:

Hipérico o hierba de San Juan (Hypericum perforatum)

Milenrama (Achillea millefolium)

Flor de árnica (Arnica montana).

La infusión o tisana preparada con estas tres plantas medicinales nos proporcionará buenos resultados ante los trastornos mencionados. De todos modos, aún actúan mejor y de forma más intensa los jugos o extractos obtenidos a partir de las plantas frescas (es decir, recién recolectadas).

En cientos de casos, sus efectos positivos en puérperas se han presentado al cabo de muy poco tiempo, por lo que todas las futuras madres deberían conocer estos sencillos remedios.

Veamos ahora cómo actúan cada una de estas tres plantas. Los extractos obtenidos de planta fresca de las flores y yemas del hipérico8 ejercen un efecto curativo sobre las heridas, al igual que sucede con el aceite de hipérico. Dan buenos resultados en dolores intensos resultantes de una lesión nerviosa, en caso de conmoción cerebral, en padecimientos de la médula espinal con agresión traumática de los nervios, contra los dolores subsiguientes a una intervención quirúrgica y contra dolores de tipo nervioso, especialmente los dolores de cabeza parietales (laterales) tras un sobreesfuerzo psíquico o intelectual.


Árnica (Arnica montana)


Milenrama (Achillea millefolium)


Hipérico o hierba de San Juan (Hypericum perforatum)

La milenrama9 es un típico remedio para los trastornos circulatorios sanguíneos. Ante todo, actúa contra las dilataciones venosas, hemorroides, varices, estancamientos de sangre venosa en el bajo vientre y en las piernas, contra la congestión o acumulación de sangre en la cabeza, en las hemorragias nasales intensas y repetitivas, así como en las hemorragias de la vejiga urinaria.

El árnica10 es un remedio que actúa también sobre el sistema venoso, especialmente ante estancamientos de la sangre, heridas y dolores por agotamiento. La gran acumulación de sangre en las venas que se puede producir antes del parto puede combatirse y solucionarse muy bien con el árnica. El árnica ha resultado ser también un excelente remedio en casos de úlceras varicosas de las piernas, siempre que empleemos los extractos frescos de sus raíces, no de sus flores. Las flores de esta planta, así como la tintura obtenida de ellas, solo se destinan a las aplicaciones externas.

La pulsatila es una planta que se emplea en el tratamiento de ciertos trastornos circulatorios. Se trata de una ranunculácea muy potente, casi tóxica, por lo que no debe emplearse para preparar tisanas con ella; solo debe emplearse en dosis homeopáticas. En cambio, las otras tres plantas mencionadas son empleadas a menudo en fitoterapia y forman parte del patrimonio de plantas medicinales de uso corriente.

El extracto de tintura de las semillas del castaño de Indias silvestre es un buen remedio para el sistema venoso (producido también en forma de tabletas). La acción favorable del castaño de Indias sobre la circulación venosa ha sido probada tanto de forma experimental como clínicamente. Así mismo, también con la administración por vía interna y externa de Hamamelis se pueden obtener buenos resultados en trastornos venosos. Por su parte, el meliloto produce un aumento de la resistencia capilar y mejora el reflujo de la sangre venosa.

Para tratar los típicos vómitos del embarazo, disponemos de tres sencillos remedios. La Nux vomica D4 suele combatir con eficacia las desagradables náuseas a los pocos días de tomarse. Si sus resultados no son suficientes podemos recurrir a la Ipecacuanha D4 o al Apomorphinum D4. No hay por qué padecer durante semanas o meses un trastorno tan desagradable que enturbia la alegría natural que supone el estado de buena esperanza de la futura madre, habiendo como hay remedios homeopáticos eficaces.

Para conseguir un embarazo y parto sin complicaciones, además de las plantas citadas, se tomará un complejo de ortigas y calcio y un preparado vitamínico natural.

El pequeño doctor

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