Читать книгу El pequeño doctor - Alfred Vogel - Страница 158
Ayuda y factores curativos
ОглавлениеSi bien la linfa, tal como hemos visto, dispone de una excelente organización, a menudo precisa que le prestemos apoyo. Un estado deficitario de calcio y vitamina D en nuestro cuerpo va a poner muchas dificultades a la linfa. Muchas veces, los engrosamientos en la ingle y en el cuello (por debajo de las orejas), que presentan algunos niños pueden deberse a dicha causa. Otras manifestaciones atribuibles a estos estados deficitarios son: propensión a padecer catarros, anginas y otras enfermedades infecciosas, así como inapetencia, irritabilidad y rápido cansancio. En tales casos basta un cambio en las costumbres alimentarias como evitar los dulces artificiales, los productos de pastelería y bollería, las golosinas y los alimentos desnaturalizados, así como los elaborados con harina blanca, azúcar industrial y aceites refinados, a la vez que se debe aumentar el consumo de hortalizas y ensaladas para seguir el buen camino que beneficiará a nuestra salud. Se han conseguido buenos resultados con un mayor aporte de vitaminas, como las proporcionadas, por ejemplo, con un tónico reconstituyente y con la toma del compuesto de calcio y ortiga. Lo mejor es dar a los niños este compuesto de forma preventiva antes de que se manifiesten los síntomas antes mencionados.
También actúa de forma muy favorable sobre la linfa el rábano rusticano, por lo que hay que considerarlo como uno de los mejores remedios para ella. A menudo observamos que basta con tomar diariamente una cucharadita llena de rábano rusticano para que desaparezcan trastornos pertinaces que afectan a la linfa. Para mejorar su sabor y que no resulte tan picante, va bien mezclarlo con requesón o con zanahoria rallada.