Читать книгу Bangladesh, tal vez - Eric Nepomuceno - Страница 12
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ОглавлениеA medio día deja de llover y todos nos damos cuenta de que la vereda no nos conducirá a ningún sitio. “El enemigo está cerca”, recuerda Emilio. El enemigo está en todas partes, y nosotros sin saber a dónde ir.
Tengo hambre y la ropa mojada. El mosquete y mis treinta y cinco balas pesan cada vez más. Las botas están endurecidas. El Negro Raúl reclama, Enriquito gime, Andrés suda cada vez más. Tengo hambre y quiero mandar todo al diablo, a esta guerra de mierda que todavía sigo sin entender, a este mosquete que no he disparado ni una sola vez, y a estos bobos con cara de soldado que tengo como compañeros de gloria.
Hacemos un círculo, nadie dice nada. La lluvia regresará. Entonces oímos una voz que grita: “¡Alto!” Miramos hacia la curva, veinte metros más adelante. El enemigo habla el mismo idioma que nosotros, ¿cómo saber si quien grita es nuestro o de ellos? El gordo Felipe es el primero en apuntar con el mosquete. “¿Quién está ahí?”, grito, casi al mismo tiempo en que Emilio, el valeroso, me da un golpe en la espalda y dice: “Todo mundo callado, carajo”.