Читать книгу Bangladesh, tal vez - Eric Nepomuceno - Страница 18

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“Si me detengo, me quedo”, dijo El Negro Raúl. “Y quiero llegar a General Álvarez. Y si yo no me paro, no se para nadie.”

El Negro Raúl es duro, fuerte y alto, inmenso. Viene del valle, donde la gente es más alta y alegre. En las noches de fiesta, cantos y botella con aguardiente de caña, no puede conmigo. Yo no puedo con él a la hora de los golpes. Ni el valeroso Emilio puede. Y Raúl insiste: “Si yo no me paro, no se para nadie”.

Bangladesh, tal vez

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