Читать книгу Economía Circular: fundamentos y aplicaciones - M. Enriqueta Fernández Izquierdo - Страница 8
II. MARCO CONCEPTUAL DE LA ECONOMÍA CIRCULAR
ОглавлениеLa EC se puede considerar como una economía industrial que es restaurativa y regenerativa por concepto, intención y diseño (Ellen MaCarthur Foundation, 2013a, 2013b; Lieder & Rashid, 2016). Una de las características principales de la EC es que el factor o input energético principal proceda de las energías renovables. Además, tiene como funcionalidad definitoria la eliminación o mitigación del uso de productos químicos tóxicos, subproductos y residuos, el cual, conlleva a su vez a la reducción del balance energético de producción, la huella hídrica y la huella de carbono. Investigadores como Kirchherr, Reike y Hekkert (2017) han analizado hasta 114 definiciones sobre el concepto de EC con el objetivo de aclarar su comprensión. En este caso, lo definen como un sistema económico que persigue la reducción en la producción de residuos, la limitación del uso de materias primas, la mejor gestión de los materiales implicados en los procesos productivos y una circularidad que aumentan la resiliencia y el valor durante el mayor tiempo posible.
El concepto de EC está enfocado en el desarrollo sostenible y en la mejora tanto del impacto ambiental y económico, como social. En el ámbito ambiental, Reh (2013) afirma que las acciones de reciclar, reutilizar y reducir (3R) contribuyen a reducir la presión sobre el stock de recursos globales. En esta misma línea, autores como Minelgaitė y Liobikienė (2019) aseguran que las 3R, además de ser herramientas eficaces para mejorar la gestión de los residuos a nivel europeo, podrían permitir solventar el problema de los desechos. Por otro lado, en el ámbito social, se afirma que las 3R generan riqueza tanto por la posibilidad de volver a incorporar los desechos en nuevos procesos productivos, como por la generación de puestos de empleo. De hecho, la Comisión Europea se ha referido a las 3R como las acciones capaces de generar hasta 4 millones de nuevos empleos (European Commission, 2015). Por lo tanto, esto se presenta como una solución a los problemas ambientales y sociales de la Unión Europea (Wijkman & Skanberg, 2015).
Otro de los objetivos a los que se le presta especial atención en la EC, es a la mejora en la gestión de residuos y la limitación del uso de materias primas. En este proceso de transición es esencial contar con estrategias organizativas y acciones gubernamentales que hagan posibles estos objetivos. Se destaca la importancia de una presión fiscal ambiental que mejore los resultados obtenidos (Villar Rubio, Quesada Rubio, & Molina Moreno, 2015). Además, autores como Marino y Pariso (2020) han analizado las acciones que están llevando a cabo los 27 países miembros de la Unión Europea (UE) en esta materia, y destacan entre sus conclusiones, la importancia de un compromiso entre los gobiernos, empresas y consumidores.
La transición hacia la EC implica la investigación de estrategias, innovaciones tecnológicas y legislación gubernamental que sigan acompañando a dicho cambio. Ejemplo de esto es la introducción de alternativas más sostenibles a la hora de cubrir necesidades de la sociedad, especialmente cuando se trata de ámbitos relacionados con el bienestar y la salud (Amorim, López, Molina-Moreno, & Peña-García, 2017). Además, como mencionan Liu, Liang, Song y Li (2017), se hace necesaria la existencia de tecnología adecuada y un marco legislativo que faciliten dicha gestión, por lo que esta publicación identificará los huecos de investigación que han de ser desarrollados para suplir estas necesidades.