Читать книгу Odas y fragmentos - Píndaro - Страница 16

12. Métrica

Оглавление

El tono magnífico, propio del estilo sublime en que fue ya considerado el epinicio pindárico por parte de los retóricos griegos, como Dionisio de Halicarnaso, se refleja de modo eminente en su métrica , que no ha tenido paralelo en cuanto a su riqueza y variaciones rítmicas. El desinterés de los gramáticos griegos y filólogos alejandrinos por ella, así como por su notación musical, es principal causa de que no podamos comprender, en su perfecta dimensión estética, este componente principal de su poesía. Ciertamente, nos es posible establecer esquemas métricos con rigurosa distinción en la sucesión de sílabas largas y breves, fundamento del ritmo en la poesía griega. También es segura nuestra comprobación de las variaciones rítmicas que, aun en su estricta materialidad, parecen reproducir esa admirable constelación de motivos y ornamentos del lenguaje, presentes, por ejemplo, en la casi inagotable recreación de los epítetos. Pero con la pérdida de la música se nos ha cerrado la visión profunda de los ritmos de Píndaro. En su música estaba la vida interna del poema, que adquiría rítmica sonoridad en las melodías que tanta admiración provocaron en Aristoxeno, el gran discípulo de Aristóteles y teórico de la música griega 48 .

Para cada poema creaba Píndaro la melodía y, con ella, formas métricas nuevas. Rara vez empleó miembros enteramente dactílicos, a diferencia de los de la lírica coral precedente. El mecanismo de variaciones, aplicado a las formas tradicionales del género, produce una intensa renovación con ampliaciones, con tratamientos concisos, con inversiones formales que rezuman una vida nueva. El hieratismo de los coros líricos anteriores pierde tensión para convertirse en una estructura de verso y estrofa más libre, sin fallos técnicos en la libertad elegida.

El verso más usado por Píndaro en los Epinicios es el llamado dáctilo-epitrito 49 , que aparece en siete Olímpicas , cinco Píticas , seis Nemeas y seis Ístmicas . Debe tal nombre a que sus componentes presentan una combinación de dáctilo y epitrito, pudiendo aparecer cada uno de tales elementos en la primera parte o en la segunda del verso. Si el dáctilo ofrece una equivalencia aproximada, equilibrada entre la sílaba larga y las dos breves, el epitrito comprende en sí una parte con ritmo de género igual y otra desigual, tratándose, realmente, de dipodias espondeo-yámbicas y trocaico-espondaicas. Las combinaciones y diferencias pueden verificarse sobre el texto original. Basta indicar aquí lo fundamental, que puede aparecer bajo múltiples variaciones combinatorias de tripodias dactílicas o anapésticas y formas epitríticas:

Tripodia dactílica: ‒ ⌣ ⌣ ‒ ⌣ ⌣ ‒ ‒·

Tripodia dactílico-cataléctica: ‒ ⌣ ⌣ ‒ ⌣ ⌣ .

Tripodia anapéstica: ‒ ‒ ⌣ ⌣ ‒ ⌣ ⌣ ‒·

Epitrito a: ‒ ‒ ⌣ ‒·

Epitrito b: ‒ ⌣ ‒ ‒ 50 ·

Más complejas y variadas son las combinaciones de todas las formas y estructuras rítmicas de la poesía eólica, que Píndaro trasforma añadiendo o suprimiendo algún elemento, o bien repitiéndolo en una polimetría difícil de reducir a reglas fijas, aunque podamos distinguir las bases fundamentales de gliconios, ferecracios, metros yámbicos y coriámbicos.

La disposición de esta polimetría, cuya detallada exposición pertenece a una edición del texto griego, en determinados sistemas de estrofas no sigue la misma línea innovadora. Las formas tradicionales de la lírica coral precedente continúan su eficacia normativa en la estructura del antiguo ditirambo. Tanto en los Epinicios como, probablemente, en la mayoría de sus demás obras, Píndaro ha preferido la forma triádica de estrofas. Ésta consiste en un sistema rítmico de determinado número de versos en una secuencia de tres estrofas, es decir, estrofa, antístrofa y epodo . Las dos primeras tienen igual estructura métrica y número de versos, mientras la tercera es rítmicamente diferente y puede variar, asimismo, en el número de versos. La fórmula AAB se repite desde el principio hasta el final del poema. El sistema parece creación original de Estesícoro de Hímera y se abre paso en toda la lírica coral aristocrática. Al florecer ésta, principalmente, en las regiones y ciudades de población doria, los demás cultivadores de esta lírica, fuesen beocios, áticos o jonios, permanecieron fieles a su forma, aunque en las partes corales de la tragedia se impusiera el sistema antistrófico a base de binarios diferentes: AA BB CC.

También empleó Píndaro en sus Epinicios la forma monostrófica consistente en la repetición de un mismo sistema rítmico (AAA), prefiriendo en tales casos la polimetría eólica y coriámbico-eólica (Ol . XIV, Pít . VI, Nem . II, IV, Ístm . VIII) al dáctilo-epitrito (Pít . XII, Nem . IX). Estos siete casos confirman la preferencia de Píndaro por el sistema triádico. En estos versos y estrofas resonó el más alto lenguaje artístico de la lírica griega.

Odas y fragmentos

Подняться наверх