Читать книгу Argumentación y pragma-dialéctica - Jesús Zamora Bonilla - Страница 43
(b) Ejemplificación de los límites del maniobrar estratégico
ОглавлениеPara ejemplificar como puede proceder la identificación de criterios de demarcación entre modos falaces y correctos de maniobrar estratégico, podemos tomar como caso ilustrativo una “publicitorial” en la que [la transnacional petrolera] Shell defiende su permanencia dentro del proyecto de Gas Natural Licuado de Nigeria:57
Si nos salimos ahora, el proyecto se colapsará. (…) Una cancelación seguramente dañará a miles de nigerianos que iban a trabajar en el proyecto, y a cientos de miles que se beneficiarían dentro de la economía local. El medio ambiente también sufriría, ya que se espera que la planta reducirá en gran medida la necesidad de quemar gas en la industria petrolera.
Los argumentos para no salirse del proyecto los extrae la compañía Shell directamente de las preocupaciones que tienen sus adversarios políticos en cuanto al pueblo de Nigeria y al medio ambiente, de forma que su maniobrar estratégico se caracteriza por el uso de [lo que la retórica clásica llamaba] conciliatio, es decir el convencer a la otra parte explotando sus propios argumentos. Dadas las preocupaciones que profesan sus adversarios, Shell puede estar seguro de aceptación en el nivel de las proposiciones. Pero, ¿cómo procede la compañía petrolera a asegurarse de que sus adversarios acepten el potencial justificativo de los dos argumentos que apoyan un punto de vista que es precisamente el opuesto al de esos adversarios? La compañía presta apoyo a la idea de que los argumentos de sus adversarios tienen un potencial justificativo superior para su propio punto de vista, y lo hace afirmando que hay una relación causal entre salirse Shell del proyecto y que las circunstancias humanas y ambientales se deterioren. Con todo y usar la palabra “seguramente”, en realidad Shell no logra que el lector deje de cuestionar el supuesto vínculo causal, de forma que no puede sostenerse que ha ocurrido aquí de hecho un descarrilamiento del maniobrar estratégico, con lo cual no tenemos razones suficientes para acusar a Shell de una petitio principii. El uso de conciliatio será una descarrilamiento del maniobrar estratégico solamente si presuponemos que en todos los casos en los que alguien toma un argumento de la contraparte, ese argumento tiene automáticamente un potencial justificativo incuestionable para el punto de vista de que se trata, con lo cual no habría lugar para criticar ese presupuesto y se cometería siempre una petitio principii en esos casos.