Читать книгу La epidemia de COVID-19 en las residencias para personas mayores - M. Enriqueta Fernández Izquierdo - Страница 21

2. Dirigir servicios socio-sanitarios en entornos VUCA

Оглавление

La complejidad, la diversidad y el desarrollo que actualmente están alcanzando los Servicios Socio-Sanitarios, tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo, son debidas a la rápida evolución de un proceso que ha transformado radicalmente los conceptos de bienestar, cobertura y salud y que exige de la sociedad grandes esfuerzos de organización y de aplicación de recursos para hacer posible el derecho de los individuos a ser asistidos en situaciones de necesidad.

La idea que surge con el modelo del Estado de Bienestar es que los Servicios Socio-Sanitarios y Sanitarios son un bien colectivo y un derecho humano irrenunciable. Este modelo ha condicionado la transformación de los sistemas de atención y asistencia social y sanitaria que, junto con los avances en los conocimientos a través de la investigación científica y tecnológica y el desarrollo de la sociedad, han justificado el desarrollo de servicios sociosanitarios que conlleven un aceptable nivel de vida la población, consiguiendo que la oferta de servicios pueda atender la demanda asistencial, siendo una prioridad en las políticas públicas de todos los países.

Junto con el nuevo rol de los Servicios Socio-Sanitarios, hay que entender el mundo en que vivimos y cómo afecta ello a la dirección de los mismos. Comprender la dirección de Servicios Socio-Sanitarios en el siglo XXI implica entender el mundo en el que vivimos (y en el que viven las pandemias):

• Un mundo cada vez más interconectado.

• Un mundo complejo pero muy frágil.

• Un mundo lleno de riesgos… pero también de muchas oportunidades.

• Un mundo “GLOCAL” que exige pensar en GLOBAL y actuar en LOCAL.

• Un mundo donde la Salud y la Seguridad vuelven a primer plano.

• Un mundo en el que la Salud Ocupacional y la Prevención de Riesgos Laborales deben ser estratégicos para la sostenibilidad de las organizaciones.

Desarrollando estas ideas, estamos hablando de:

• Un mundo global, complejo y cambiante, donde la movilidad es una oportunidad pero también un riesgo: se mueven capitales, personas, servicios y también virus….

• Un mundo donde cada vez existe más la necesidad de anticipación ante escenarios impredecibles… y ello implica la necesidad para las empresas y organizaciones de tener un mejor control de riesgos.

• Un mundo donde los consumidores están cada vez más formados, y demandan no sólo buenos servicios y precios asumibles, sino también seguridad.

• Un mundo en el que la seguridad se relaciona con la imagen y práctica de responsabilidad social de las empresas. Las empresas responsables son seguras: se preocupan por los impactas de sus acciones en sus stakeholders.

• Un mundo donde cada vez más, gobiernos y ONGs vigilarán el comportamiento de las empresas, denunciando todas aquellas situaciones irregulares que pongan en peligro la salud e los consumidores, usuarios y trabajadores.

• Un mundo donde el paradigma empresarial está cambiando: no se exige sólo beneficios económicos, sino también nos preocupamos por los impactos en el bienestar de los trabajadores y clientes y en las consecuencias sobre el medio ambiente de las decisiones de las empresas.

• Un mundo en el que la Prevención de Riesgos ha de verse también como Promoción de la Salud Laboral dentro de un marco estratégico de Responsabilidad Social Corporativa.

Y todo ello en el contexto del siglo XXI, un contexto o entorno VUCA:

• Volátil: Todo cambia rápidamente y el entorno cambia a gran velocidad. El corto plazo dura ya no meses sino semanas, y largo plazo para tomar decisiones no excede –en muchos casos– de un año.

• Incierto (Uncertainty en inglés): Existe una gran dificultad para anticiparse y prever nuevos acontecimientos.

• Complejo: La proliferación de factores críticos e interconectados, así como externalidades, afecta a la toma de decisiones.

• Ambiguo: Es complicado interpretar los acontecimientos, y –especialmente– su impacto en la toma de decisiones de nuestras actividades, a corto, medio y largo plazo.

En estos entornos VUCA, las personas (y aquellos con responsabilidades directivas) tienen que cambiar la forma en que toman decisiones, planifican, gestionan riesgos y resuelven problemas.

Así, los/as directores/as deben mejorar sus competencias para:

• Anticipar problemas que modifican condiciones del trabajo del día a día de su centro.

• Entender las consecuencias de problemas y acciones realizados por actores a –incluso– miles de kilómetros de distancia.

• Entender la interdependencia de las variables Socio-Sanitarios, económicas, sanitarias y políticas y cómo afectan a la gestión cotidiana de los Servicios Socio-Sanitarios.

• Prepararse para desafíos y realidades alternativas: problemas imprevistos y nunca experimentados (como una situación pandémica).

• Interpretar y aprovechar oportunidades para mejorar los procesos de gestión de los recursos en sus organizaciones.

Para las personas con responsabilidades directivas, ello implica ser más consciente del entorno y prepararse-anticiparse a los cambios radicales en el mismo. Esta preparación supone reforzar competencias clave de anticipación, evolución e intervención.

La capacidad de los individuos u organizaciones para afrontar los requerimientos de los entornos VUCA se manifiesta en que éstos –sin olvidar sus responsabilidades cotidianas– se enfoquen en nuevas responsabilidades.

¿En qué enfocarnos en un contexto VUCA ligado a emergencias mundiales pandémicas?

• Gestión del conocimiento interno y de los procesos de comunicación con todos los afectados por las decisiones de la organización.

• Planificación ordinaria y especial acento a la extraordinaria.

• Gestión de procesos y recursos de intervención inmediata ante emergencias.

• Verificación y prueba de respuestas funcionales (y con sentido práctico).

• Diseño, implementación y verificación de Sistemas de recuperación de procesos interrumpidos por emergencias.

• Vigilancia y Control de errores de sistema (organización) y errores de conducta (imprudencias de trabajadores).

• Acento en los procesos de mejora continua, aseguramiento de la calidad y búsqueda de la excelencia.

• Mejora de los sistemas de gestión de la Prevención de Riesgos y Salud Laboral.

• Integración de sistemas de gestión en Sistemas Integrados.

• Integración de la Responsabilidad Social en todos los procesos y acciones de la organización.

Estos son los nuevos requerimientos, disciplinas y responsabilidades que el director/a debe tener en cuenta si pretender promover la sostenibilidad de su organización en el siglo XXI.

La epidemia de COVID-19 en las residencias para personas mayores

Подняться наверх