Читать книгу Comentario al texto hebreo del Antiguo Testamento - Profetas Menores - C. F. Keil - Страница 125
2, 18-27. Destrucción de las langostas. Bendición del pueblo
ОглавлениеLa promesa que Dios concede a su pueblo, a través del profeta, como respuesta a la oración de los sacerdotes, se refiere al presente y al futuro. En la primera parte, en relación con el presente y con el tiempo que sigue inmediatamente (2, 19-27), se promete la destrucción del ejército de las langostas, a lo que se añade el don (la presencia) de un Maestro de justicia, con la llegada de una lluvia abundante para la cosecha del año siguiente.
A todo eso se añade, a través de la fórmula “y sucederá después” en 2, 28 (en hebreo 3, 1 !keª-yrEx]a;( hy"åh'w>) la promesa de una bendición más alta, a través de la venida del Espíritu de Dios sobre toda carne, con el juicio sobre las naciones que son hostiles a Israel y con la liberación y las bendiciones de la Iglesia de Dios (2, 28‒2, 21).
Las bendiciones que el Señor promete para el tiempo inmediatamente futuro no constan solo de dos partes, por un lado la llegada del agua (con la lluvia del Espíritu Santo) y por otro la destrucción de las langostas, sino que de tres elementos, como ha mostrado von Hofmann: (a) La venida del maestro de justicia. (b) La destrucción del ejército de langostas. (c) La llegada de una cosecha abundante para el futuro inmediato, es decir, la venida del Espíritu de Dios sobre toda carne, la salvación eterna y la glorificación del pueblo de Dios para los últimos tiempos.