Читать книгу Comentario al texto hebreo del Antiguo Testamento - Job - Franz Julius Delitzsch - Страница 75
Job 7, 7-11
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7Recuerda que mi vida es un soplo y que mis ojos no volverán a ver prosperidad.
8No me verán más los ojos de quienes me ven; pondrás tus ojos en mí, pero ya no seré.
9Las nubes se desvanecen y pasan, así el que desciende al Sheol no subirá de allí;
10no volverá más a su casa, ni su lugar volverá a reconocerlo.
11Por tanto, no refrenaré mi boca, sino que hablaré en la angustia de mi espíritu y me quejaré en la amargura de mi alma.
7, 7‒8. Solo podemos ver el bien, es decir, tener prosperidad y gozo, en la presente vida, pues el gozo termina con ella, es decir, en la muerte. שׁוּב con ל de infinitivo es un sinónimo de הוסיף. Ningún ojo (עין en femenino) que ahora me ve…se refiere a las personas que en este momento pueden mirar a Job, como en Gen 16, 13 (cf. Job 20, 7; Sal 31, 12, con ראני, Is 29, 15; Is 47, 10, o según otra lectura o con ראי): ningún ojo que tiene ahora el poder de verme (de ראי, visión) podrá verme después (tras la muerte), ninguno de esos ojos que ahora deberían estar dispuestos a ayudarme podrá hacerlo después; mi vida se habrá ido, de manera que yo ראי, no podré ser ya más objeto de ayuda de nadie.
Eso significa que no hay retorno desde el Sheol, ni hay resurrección (cf. Sal 103, 16). Por eso, dice Job: Daré rienda suelta a mis pensamientos y sentimientos (cf. Sal 77, 4; Is 38, 15). La partícula גּם, Job 7, 11, recuerda la así llamada lex talionis, como indican con precisión los paralelos que Michaelis aduce en este contexto (cf. Ez 16, 43; Mal 2, 9; Sal 52, 7). Aquí aparece en Job por vez primera el nombre del mundo inferior (Sheol), y es aquí, en el libro de Job, donde encontramos con más precisión que en ningún otro lugar esa concepción de la intimidad del hombre. Aquí solo podemos evocar su nombre (Sheol), en conexión con la exposición gramatical del texto. שׁאול (usualmente de género femenino) se toma ahora en sentido general, como derivado de שׁעל, ser hueco, tener una oquedad. Esta es una derivación apropiada, porque los israelitas imaginaban el Sheol como algo que está bajo tierra, como indican Num 16, 30. 33, tema que aparece aquí claro, lo mismo que a partir de Gen 37, 35 en adelante, por lo que en general se habla de bajar al Sheol, ירד שׁאולה. De todas formas, se puede discutir si esta derivación es correcta, pues hay pasajes como Is 5, 14; Hab 2, 5 y Prov 30, 15, que muestran que en el uso posterior del lenguaje, el Sheol se vincula con שׁאל, pedir, demandar:
–En ese contexto se puede relacionar el Sheol con la pregunta inevitable e inexorable de todos los hombres (en esa línea se sitúa un nombre infinitivo como פּקוד אלוה).
–El Sheol aparece también como un espacio, un lugar de sombra, donde desemboca todo lo se hace sobre el mundo.
–Finalmente, concebido conforme a su naturaleza, el Sheol expresa un tipo de furia divina en la que se reúne y desemboca todo lo que ha existido sobre la tierra. Job no conoce nada sobre la pregunta de una redención del hombre desde el Sheol.